¿Qué es Villa Ocampo?

© UNESCO

Villa Ocampo fue construida en 1891 en San Isidro (Buenos Aires, Argentina) por el ingeniero Manuel Ocampo, padre de Victoria, como una casa de veraneo para su familia con un espléndido jardín y una vista imponente sobre el Río de la Plata.

A principios de la década de 1940, Victoria, la mayor de las seis hermanas Ocampo, heredó la casa y transformó sus interiores con simplicidad para habitarla. Villa Ocampo se convirtió en su residencia permanente. Reunió allí muebles, obras de arte, fotografías, recuerdos familiares, todos objetos valorados por su significación estética o afectiva, logrando una sobria alianza entre tradición y vanguardia.

También concentró en Villa Ocampo su biblioteca personal, integrada por más de once mil volúmenes, muchos de ellos anotados por ella misma o dedicados, de puño y letra, por sus reconocidos y múltiples autores: al abrir los libros es posible encontrarse con los trazos de Rafael Alberti, Gisèle Freund, Pablo Neruda, Aldous Huxley, Alejandra Pizarnik, entre muchos otros.

Durante años, Villa Ocampo fue su lugar en el mundo, pero también el lugar en el mundo donde coincidieron, gracias a la hospitalidad de su dueña, figuras como Gabriela Mistral, Albert Camus, Federico García Lorca, María Elena Walsh, Saint-Éxupery, Graham Greene o Rabindranath Tagore.

En esta residencia se alojó Igor Stravinsky durante su visita a la Argentina en 1936 y, en el piano Steinway que todavía se conserva en la casa, compuso melodías mientras preparaba la puesta en escena de su Perséphone en el teatro Colón de Buenos Aires.

En Villa Ocampo también se conocieron Borges y Adolfo Bioy Casares, iniciando una amistad legendaria y decisiva para la literatura argentina. En 1968, Indira Gandhi, primera ministra de la India, realizó una visita oficial a la Argentina. Fue agasajada por Victoria con un almuerzo en Villa Ocampo, al que concurrieron los más destacados escritores e intelectuales argentinos.

En 1973, Victoria Ocampo donó su casa a la UNESCO

“para que sirva, en un espíritu vivo y creador, para la promoción, el estudio, la experimentación y el desarrollo de actividades que abarquen la cultura, la literatura, el arte y la comunicación social y la paz entre los pueblos”.

Fiel a su voluntad, el Observatorio Villa Ocampo se constituye hoy como un espacio de memoria y de estímulo a la creatividad, a la diversidad y a la preservación del patrimonio material e inmaterial, pilares del legado vital que comparten, desde hace más de medio siglo, Victoria Ocampo y la UNESCO.

Restauración

UNESCO inició la restauración y puesta en valor patrimonial de Villa Ocampo en 2003, cuando la casa había cumplido poco más de un siglo de existencia. El plan, que contó con el apoyo del Estado argentino, se basó en los criterios conceptuales estipulados en la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural celebrada por UNESCO en París en 1972, y su desarrollo demandó el trabajo sostenido de un equipo multidisciplinario a lo largo de diez años.

Dos propósitos fundamentales guiaban el proyecto:

  • por un lado, la restauración integral del edificio, del jardín y de las colecciones históricas (mobiliario, obras de arte, biblioteca y archivo) con el fin de preservar la identidad que el conjunto tenía en vida de Victoria Ocampo;
  • por el otro, la modernización de las instalaciones mediante la incorporación de infraestructura y de equipamientos indispensables para recibir la visita del público general y para realizar eventos culturales que dieran una renovada vitalidad al sitio.

Este plan de restauración integral de Villa Ocampo, que culminó en 2013, logró instaurar un equilibrio sostenible entre valoración histórica y renovación funcional, gracias al cual esas “presencias invisibles pero comunicables”, que según Victoria Ocampo habitan en los lugares de la memoria, encuentran cada día nuevas voces con las que seguir dialogando.