Aprendizaje móvil

El programa de la UNESCO para el aprendizaje móvil examina los métodos mediante los cuales las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), fáciles de transportar y cada vez más accesibles, pueden mejorar la educación y agilizar la ejecución de la Agenda de Desarrollo Sostenible.

En el último decenio, la tecnología de los dispositivos móviles ha llegado a los rincones más recónditos del planeta, lo que supone nuevas posibilidades para la enseñanza y el aprendizaje, incluso en comunidades donde las prestaciones en educación tradicional son limitadas.

La UNESCO colabora con los gobiernos con el fin de ayudarlos a comprender y aprovechar la capacidad de esta tecnología para lograr que el aprendizaje sea más inclusivo, accesible e igualitario a lo largo de toda la vida. La Organización formula recomendaciones sobre normativas y comparte prácticas idóneas que hacen uso de esmerados estudios sobre  iniciativas de aprendizaje mediante dispositivos móviles aplicadas en el mundo entero. La UNESCO también predica con el ejemplo, al poner en marcha proyectos sobre el terreno a fin de probar la viabilidad de esta tecnología para fomentar la alfabetización, apoyar a los docentes, empoderar a mujeres y niñas, y ensanchar las vías de aprendizaje para los refugiados y otros grupos humanos marginados.

La Organización lleva a cabo análisis nacionales y regionales de las políticas de aprendizaje mediante dispositivos móviles y estudia cómo los teléfonos móviles, que están integrados en un ecosistema de educación mundial, pueden fomentar la alfabetización y mejorar la capacitación de los docentes.

Cada año la UNESCO organiza la conferencia emblemática de las Naciones Unidas sobre el uso de las TIC en la educación, la Semana del Aprendizaje Móvil, con miras a difundir las prácticas idóneas entre las regiones y ampliar la base de  conocimientos relativos a la aplicación de las nuevas tecnologías para la consecución de los objetivos nacionales e internacionales en materia de educación.

 

La lectura mediante dispositivos móviles

La falta de libros, ya sea en países desarrollados o en vías de desarrollo, es un obstáculo para la alfabetización.

A pesar del progreso de la industria editorial, los libros siguen estando fuera del alcance de muchas personas. Un estudio sobre 16 países del África Subsahariana revela que la mayoría de escuelas primarias apenas disponen de libros o carecen totalmente de ellos. La falta de textos escolares retrasa la adquisición de las competencias en lectura y, por consiguiente, el aprendizaje en todas las asignaturas escolares.

La insuficiencia de libros afecta a los países ricos y de ingreso medio tanto como a los países en vías de desarrollo. En Sudáfrica el 51 por ciento de los hogares no dispone de libros recreativos y sólo el 7 por ciento de las escuelas tiene biblioteca. En los barrios pobres de Estados Unidos la proporción de libros por niños es de un ejemplar por cada 300 alumnos.

En muchos lugares del mundo, a pesar de la escasez de libros, hay una abundancia creciente de teléfonos móviles. Hoy en día las Naciones Unidas calculan que 6.000 millones de personas tienen acceso a un teléfono móvil operativo y que las redes móviles dan cobertura a más del 90 por ciento de la población.

Habida cuenta de la omnipresencia de los dispositivos móviles, la UNESCO investiga actualmente cómo sería posible aprovechar esta situación para fomentar la alfabetización, en consonancia con la meta 4.6 del ODS 4. El coste de la conexión de datos que se necesita para leer un libro de acceso gratuito en un teléfono móvil puede ser tan solo de 2 o 3 céntimos, mientras que el coste de un libro físico comparable al primero, supera generalmente los 10 dólares estadounidenses. Esto quiere decir que la lectura en los móviles puede ser entre 300 y 500 veces más barata que la lectura de libros en formato físico. Los libros en versión electrónica suelen ser más fáciles de distribuir, actualizar y, en algunos casos, más cómodos que las alternativas impresas.

De ahí que la UNESCO proyecte estrategias para extender la lectura mediante dispositivos móviles y, por ende, las ventajas socioeconómicas y educativas relacionadas con el incremento de la lectura.