Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres

Promoción de los derechos, la inclusión y la no discriminación

Aunque avances significados se han logrados en muchos sectores, las sociedades siguen siendo objeto de discriminación, racismo y de desigualdades. Ninguno de los múltiples y complejos desafíos de nuestro tiempo pueden ser abordados de manera efectiva sin inclusión. Este es el rotundo mensaje de la Agenda 2030 y de su promesa de “no dejar a nadie atrás”.

Para transformar esa visión en realidad en un mundo multicultural, las iniciativas deben basarse en los derechos humanos y la igualdad de género, y promover la apertura, la empatía y otros valores comunes. Esta es la piedra angular de la labor normativa y operacional de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que fomenta el respeto, la protección y la realización de los derechos en las esferas donde la UNESCO posee conocimientos especializados y una ventaja comparativa evidentes.

Las ciudades desempeñan un papel esencial en la promoción de la diversidad y la inclusión, centrándose en los grupos más desfavorecidos como las personas con discapacidad, los pueblos indígenas, la juventud, las personas migrantes y refugiadas, las mujeres y niñas vulnerables, y las personas mayores. En un mundo cada vez más urbano, muchos de los principales desafíos que surgen para la sociedad provienen de las ciudades, por lo que es en ellas donde deben afrontarse, desde el aumento de las desigualdades hasta la pobreza y la discriminación en todas sus formas. Como centros de migración, diversidad y conectividad, las ciudades, son también lugares de innovación, intercambio, aprendizaje, diálogo y cooperación y, como tal, son los mismos espacios donde se encontrarán soluciones creativas a los desafíos contemporáneos.

Además, basándose en sus  más de 25 años de experiencia rompiendo el silencio sobre la trata de esclavos y la esclavitud, la UNESCO destaca los vínculos entre la historia de la ruta del esclavo y las expresiones modernas de prejuicio, racismo y discriminación. La UNESCO pone también de relieve las contribuciones de las personas esclavizadas a las sociedades que las acogieron por medio de la identificación, la preservación y la promoción de lugares e itinerarios conmemorativos.

En respuesta a estos restos y aplicando un enfoque basado en los derechos humanos y una perspectiva de género, la UNESCO está trabajando con los Estados Miembros, las partes interesadas locales y diferentes asociados mediante el diálogo, el desarrollo de capacidades y la promoción.

Desde el derecho a la educación y el derecho a la ciencia hasta el derecho a la diversidad cultural y el derecho a la libertad de expresión: los derechos humanos fundamentales son, por una parte, la expresión universal de los valores e ideales en torno a los que gira la UNESCO y, por otra, un llamamiento a la acción para garantizar que esas normas sean uno de los pilares de su misión.

La UNESCO basa su cooperación con las ciudades para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 5, 11 y 16, así como la Nueva Agenda Urbana, sobre los derechos humanos, la inclusión y la no discriminación. Adémas, contribuye a la consecución de la meta 4.7 de los ODS.