Día Mundial de la Lucha contra el SIDA 2017

Mi salud, mi derecho

En este Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, la UNESCO y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA se unen para pedir un mundo en que cada mujer y cada hombre pueda disfrutar del más alto nivel posible de salud, libres de estigma y discriminación.

Para lograrlo debemos garantizar el derecho a una educación de calidad para todos, ya que ambos objetivos, la salud y la educación, son indisociables. El vínculo que los une ocupa un lugar central en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y en la Estrategia de ONUSIDA para 2016-2021.

Como se señaló en la Estrategia de la UNESCO sobre la educación para la salud y el bienestar: contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la salud y la educación se refuerzan mutuamente, de modo que unos educandos sanos aprenden mejor y los que han recibido una mejor educación están más sanos.

    Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO
 

La campaña del Día Mundial de la Lucha contra el SIDA de este año, Mi salud, mi derecho, se centra en el derecho a la salud, el derecho de todos a disfrutar de los mayores índices posibles de salud física y mental. La campaña recuerda que el derecho a la salud significa más que el acceso a los servicios de salud y medicamentos de calidad, pero depende de un conjunto de garantías importantes entre las que figuran el acceso a una educación integral de la sexualidad (CSE, por sus siglas en inglés) de calidad y de entornos de aprendizaje seguros e inclusivos.

La CSE, de la que la prevención del VIH es una parte esencial, es una intervención fundamental en los esfuerzos llevados a cabo para acabar con el SIDA como amenaza para la salud pública y permitir que los jóvenes reduzcan los riesgos de infección de VIH. También es una intervención importante para promover la salud sexual y reproductiva, la igualdad de género y las relaciones saludables, aspectos que pueden tener una influencia positiva en los resultados educativos y sanitarios.

Además, la CSE contribuye a que los jóvenes conozcan y tomen conciencia de sus derechos, como el derecho de acceso a las pruebas, al tratamiento y al cuidado en materia de VIH, libres de estigmatización y de discriminación. Los jóvenes deben conocer sus derechos para poder defenderlos. Defender el derecho al más alto nivel posible de salud física y mental significa cuestionar las leyes y políticas discriminatorias que impiden que los jóvenes accedan a los servicios de salud sexual y reproductiva que necesitan, tales como restricciones vinculadas con la edad para hacerse las pruebas del VIH o leyes que tipifican como delito la homosexualidad.

La UNESCO se ha comprometido a fomentar los derechos a la salud y a la educación que deben reforzarse mutuamente – mediante el programa "Nuestros derechos, nuestras vidas, nuestro futuro". En colaboración con Suecia, la UNESCO alentará la aplicación de programas de CSE específicos de calidad basados ​​en los derechos. Dichos programas proporcionan las capacidades, los conocimientos y las aptitudes necesarias para prevenir el VIH, reducir los embarazos precoces y no deseados y eliminar la violencia de género. El programa, presentado en París el 3 de noviembre de 2017, amplía el trabajo llevado a cabo en el África oriental y meridional en el marco del Compromiso de ESA, con nuevos proyectos en África occidental y central.

La UNESCO en calidad de miembro del programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), se ha comprometido en reforzar el apoyo a los Estados Miembros con miras a proporcionar una educación sanitaria que permita a los jóvenes conocer sus derechos y que favorece el bienestar general, así como los resultados óptimos en materia de educación y salud para todos.

 


Más sobre la campaña #MyRightToHealth para el Día Mundial de la lucha contra el SIDA 2017
 

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