Noticias de los ganadores del Premio UNESCO de educación de niñas y mujeres

A través de esta página, ustedes podrán seguir la labor de los galardonados con el Premio UNESCO de Educación de las Niñas y las Mujeres. Los premiados compartirán con nosotros actualizaciones periódicas sobre sus proyectos y actividades, debatirán acerca de las necesidades de sus comunidades y nos informarán de las nuevas iniciativas emprendidas tras haber ganado el premio.
 

- Abril de 2017 -

La ‘‘simulación de oficios’’ en los centros de la primera infancia amplía los horizontes de las niñas en materia de carreras profesionales

Por Ella Yulaelawati, Directora para el desarrollo de la primera infancia, Indonesia

¿Dónde podemos ver a docentes, doctores, pilotos y policías trabajando en conjunto, codo a codo? En los centros de atención y educación de la primera infancia (AEPI) en Indonesia.

Los juegos de roles para niños en los centros de atención y educación de la primera infancia (AEPI) son reconocidos por sus potencialidades cognitivas y sociales. Asimismo, estos centros pueden reducir los prejuicios y estereotipos sexistas y ampliar las expectativas de las niñas en materia de carreras profesionales.

En el Directorio de Desarrollo de la Educación de la Primera Infancia en Yakarta promovemos las actividades de ‘‘simulación de oficios’’ desde la edad más tierna. Esto ayuda a que las niñas piensen en sus propias motivaciones y capacidades, y las estimula a ejercer oficios, incluidos los que tradicionalmente se asocian a los hombres (tales como la programación informática o la ingeniería aeroespacial).

Las ‘‘simulaciones de oficios’’ desarrollan también las habilidades de las niñas en materia de comunicación y las competencias de carácter social e intelectual. Por ejemplo, mediante actividades como éstas, los niños elaboran y venden productos, y aprenden a gastar, a economizar y a organizarse. Les ayudamos a trabajar en conjunto, a que tengan en cuenta las opiniones de sus compañeros. Al hacerlos pensar y trabajar con recursos monetarios y no monetarios, no solamente ayudamos a los niños a pensar en la profesión que ejercerán en el futuro, sino a considerar cómo pueden ayudar a las personas que los rodean y a la comunidad en que viven.

Es evidente que las competencias profesionales y las opciones de carreras profesionales no se basan solamente en la pre-primaria. No obstante, sí creemos que la experiencia de la ‘‘simulación de oficios’’, además de preparar a las niñas para ejercer futuros oficios en el futuro, les brinda la oportunidad de adquirir rasgos de personalidad notables que podrán utilizar durante sus vidas de adultas.

Existen unos 200,000 centros de AEPI, unos 600,000 docentes y educadores de AEPI y alrededor de 12,6 millones de niños tienen acceso a los centros comunitarios de AEPI en Indonesia. Muchos niños desfavorecidos se ven aún privados de AEPI. La mayoría vive en regiones rurales. Indonesia tiene como objetivo crear al menos un centro AEPI en cada pueblo con miras a desarrollar las comunidades rurales aisladas y de difícil acceso en aras de que ganen en autonomía.

Al favorizar una AEPI que dé posibilidades de juegos creativos desde la más tierna edad les abrimos nuevos horizontes a los niños, alentando no solamente el desarrollo individual sino también la igualdad de género.

El Directorio de Desarrollo de la Educación de la Primera Infancia obtuvo el premio UNESCO de educación de niñas y mujeres 2016 por su proyecto ‘‘Mejorar el acceso y la calidad de la educación de las niñas mediante la atención y educación de la primera infancia de base comunitaria y la integración temprana de la perspectiva de género’’.

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Haciendo frente a la violencia de género en los campus universitarios de Zimbabwe

Por Evernice Munando, del Fondo Fiduciario de la Red de Alumnas de Zimbabwe (FSN)

Mary* es una mujer que acudió recientemente al Fondo Fiduciario de la Red de Alumnas de Zimbabwe buscando apoyo con motivo de una agresión sexual de la que fue víctima en su campus universitario. Estudiante en un centro pedagógico, había sido violada por un guardia de la seguridad del campus, quien la amenazó también con matarla.

Mary es una de las muchas jóvenes mujeres que acuden en busca de ayuda por maltrato, abuso psicológico y acoso sexual que padecen en sus campus universitarios.

La repercusión negativa de estos abusos tiene gran alcance. Además de la enorme angustia emocional, los sufrimientos y las consecuencias para la salud, la violencia de género afecta la educación de esas jóvenes mujeres, así como la posibilidad de que hagan una carrera.                        

El FSNT ayuda a Mary y a otras víctimas de violencia de género para que obtengan asistencia psicosocial y se haga justicia. El FSNT aboga también por un entorno de aprendizaje seguro en todas las regiones de Zimbabwe para que estos incidentes no se repitan nunca más.

En el pasado, el FSNT remitió casos como éste a organizaciones asociadas capaces de ofrecer servicios de consulta, ayuda jurídica y apoyo médico. No obstante, con el aumento del número de casos, la asistencia se hace cada vez más necesaria. El FSNT refuerza su propia capacidad de ofrecer asistencia y brindar respuestas rápidas a las estudiantes más vulnerables mediante su campaña #SmartGirls (Chicas listas).

En el caso de Mary, el FSNT ofreció sus instalaciones en Harare, con miras a dar asesoramiento en un ambiente lejos del lugar donde había sido agredida. La Red se asoció también con una fundación de recursos jurídicos de Masvingo, con el objetivo ofrecer asesoría legal. Visitamos el centro pedagógico para comprender lo que había sucedido y fuimos recibidos por su director quien nos agradeció nuestra ayuda e indicó que el caso iba a ser llevado a los tribunales.

El Ministerio del Desarrollo de Enseñanza Superior y Terciaria, Ciencias y Tecnología felicitó al FSNT por su ardua labor al garantizar la seguridad de las jóvenes mujeres en centros de educación terciaria y envió a un representante para que visitara a Mary en los locales del FSNT.

El FSNT realiza esfuerzos con miras a mejorar la concienciación y a poner fin a la violencia de género en todo Zimbabwe. Continuaremos apoyando a Mary en su búsqueda de justicia, y creando campus universitarios que promuevan el respeto y la igualdad para todos.

El FSNT recibió el Premio Unesco 2016 para la Educación de las Niñas y Mujeres por su proyecto “Empoderamiento de las alumnas de tercer ciclo mediante programas de liderazgo y tutoría en Zimbabwe”.

Información suplementaria

* Se ha cambiado el nombre de la víctima para proteger su privacidad.


© FNST

 

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- Enero de 2017 -

Construir los cimientos: Empoderar a las estudiantes de enseñanza superior en Zimbabwe

Tanto en Zimbabwe como en otros lugares del mundo, a los hombres se les considera más fuertes que las mujeres, tanto en términos biológicos como sociales. Eso quiere decir que a menudo los hombres tienen más facilidad para acceder a posiciones y funciones de liderazgo que las mujeres, lo que abarca los cargos de conferenciantes y administradores universitarios.

Cuando hace muchos años yo era una joven dirigente universitaria, comprobé que había numerosos obstáculos para mi participación y la de mis compañeras en el proceso de toma de decisiones. La marginación de las alumnas en los puestos de dirección hacía que nuestras voces no fueran escuchadas, nuestras necesidades no fueran atendidas y nuestras aspiraciones carecieran de espacio para florecer. Muchas mujeres que sí participaban eran estigmatizadas y sometidas a diversas formas de abuso, incluso al acoso sexual.

En la Red Fiduciaria de Mujeres Estudiantes (FSNT, por sus siglas en inglés) luchamos para que esto cambie. Lo hacemos, en primer lugar, mediante la transformación individual, a través de la cual aumentamos la capacidad de las alumnas para comprender su propia fuerza y mejorar sus competencias en materia de liderazgo. También lo hacemos mediante la transformación estructural, a través de la cual esas mismas líderes femeninas desafían al patriarcado y las normas sociales nocivas, y transforman las instituciones del contexto.

Desde que recibimos el Premio UNESCO de Educación de las Niñas y las Mujeres, hemos ampliado nuestros esfuerzos a fin de sensibilizar acerca del acoso sexual en la educación superior, incluso durante la campaña denominada “16 días de activismo contra la violencia de género”, que llevamos a cabo en 2016. Mediante nuestra iniciativa, denominada #SmartGirls, fomentamos la concienciación entre los estudiantes de la Universidad de Enseñanza de las Ciencias de Bindura y la Universidad del Gran Zimbabwe sobre las diversas modalidades de acoso sexual y sobre dónde se puede denunciar incidentes de este tipo y recibir ayuda. Asimismo, estamos haciendo grandes progresos en la tarea de crear contextos de aprendizaje seguros en las 10 provincias de Zimbabwe, facilitando el acceso a los consejeros escolares y los vínculos con los servicios médicos de apoyo para alumnas afectadas por la violencia.

El premio otorgado por la UNESCO ha sido un cambio alentador para la comunidad estudiantil de Zimbabwe. El galardón está aumentando la capacidad de las estudiantes para comprender las cuestiones que afectan a su seguridad, para expresarse y crear contextos pedagógicos de apoyo en la educación superior. Estos cambios contribuyen a sentar las bases, los cimientos del éxito y las mujeres líderes están creando un ámbito de aprendizaje más adecuado para todos.

Si desea información adicional sobre la labor de la FSNT, pulse aquí.


© FNST

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- Diciembre de 2016 -

“Hablar con claridad en pro de la igualdad de género”

Testimonio de la Sra. Ella Yulaelawati, del Directorio de Desarrollo Educativo de la Primera Infancia (Indonesia)

El papel que niñas y niños han de representar en la sociedad y las creencias y expectativas con respecto al género se transmiten mediante el lenguaje verbal y no verbal desde la más tierna infancia.

Es difícil que un niño pueda crecer sin prejuicios y expectativas de género, tanto si se trata de mensajes del tipo “los niños son mejores que las niñas en ciencias” como si se refieren a que “el cuidado de los hijos es una tarea que corresponde a la mujer”. En la mayoría de las culturas, niños y niñas reciben un trato diferente, incluso desde que nacen –los visten con determinados colores y les proporcionan juguetes diferentes, según el sexo-. Los mensajes y las claves que los niños reciben en el hogar y la comunidad suelen verse reforzados por sus amigos, la televisión, los medios de comunicación e incluso por sus propias vivencias escolares.

Recientemente, en la 5th International Conference on Language and Education: Sustainable Development through Multilingual Education [5ª Conferencia sobre lengua y educación: El desarrollo sostenible a través de la enseñanza plurilingüe], tuve ocasión de intercambiar impresiones acerca de la necesidad de que los niños reciban oportunidades para promover la igualdad de género desde la primera infancia. Eso es precisamente lo que trata de lograr el centro de educación de la primera infancia que dirijo en Yakarta.

En el centro nos hemos propuesto ofrecer un contexto sensible a las diferencias de género, con cuentos, canciones y materiales visuales libres de estereotipos. A todos los párvulos se les alienta a usar todo tipo de juguetes. Las niñas juegan con camiones en el cajón de arena, los niños les dan el biberón a las muñecas y viceversa. Les enseñamos a ser ellos y ellas mismas, y a imaginar lo que podrían llegar a ser: líderes/lideresas, héroes/heroínas, o mediadores/mediadoras, por ejemplo.

Nuestro objetivo es crear un ámbito seguro en el que tanto los niños como las niñas puedan desarrollarse y expresarse, donde todos sean iguales, reciban los mismos cuidados y sean tratados con respeto. Les otorgamos el mismo tiempo y valor a las experiencias y los sentimientos de los dos sexos y así damos los primeros pasos en el sendero de la igualdad de género.

Información adicional sobre esta reunión


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- Agosto de 2016 -

"El momento perfecto para actuar con decisión"

Por la Sra. Ella Yulaelawati, miembro de la Dirección General de Educación de la Primera Infancia y Enseñanza Comunitaria (Indonesia)

La obtención del premio ocurrió en el momento perfecto. Es un reconocimiento significativo y poderoso de la necesidad de intervenir enérgicamente a fin de garantizar la igualdad de género en la atención y educación de la primera infancia (AEPI) en Indonesia.

El premio contribuye además a sensibilizar a los interesados en la AEPI que tal vez no hayan reflexionado lo suficiente sobre la importancia de mejorar la educación de las niñas y las mujeres. El premio ha hecho arraigar la idea de que el aumento de las oportunidades educativas de las niñas y las mujeres contribuye directamente a un desarrollo futuro auténticamente sostenible.

El empoderamiento de niñas y mujeres no sólo beneficia a la población femenina, sino que ejerce una influencia fundamentalmente positiva sobre todos, ya que ayuda a desarrollar todas las esferas de la sociedad.

En Indonesia, la idea de mejorar las oportunidades de aprendizaje de todas las niñas y mujeres cobró impulso cuando obtuvimos el premio, lo que abrió los ojos a mucha gente, entre otros a los padres de familia. En las aulas, los docentes de ambos sexos se sintieron aún más motivados para crear un contexto que tenga en cuenta las necesidades de los alumnos, con miras a la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible.

Para proseguir con la tarea de mejorar la AEPI sobre la base del juego infantil, elaboré unas normas de género que facilitan el trabajo en las guarderías a cargo del Ministerio de Educación y Cultura. Esas normas fueron presentadas por la Ministra de Educación y Cultura, la Sra. Anies Baswedan, el 21 de junio de 2016.   

El premio ha confirmado además que este es el momento adecuado para actuar con decisión. Además del obstáculo tradicional que constituye la creencia general de que el destino de la mujer consiste en ser una persona desfavorecida, en Indonesia afrontamos otro problema, que es el cambio frecuente de la alta dirigencia del país. Esto implica la necesidad permanente de realizar campañas de sensibilización acerca de la igualdad de género entre los líderes nacionales. Por eso estamos elaborando un marco de políticas, referencias y orientaciones para normalizar la igualdad de género en la AEPI, que incluye programas, un marco estratégico, planificación, estructura institucional, instalaciones e infraestructura y la aplicación del aprendizaje desde los primeros años de vida.

El premio nos ha dado más impulso para elaborar material didáctico y de formación que contribuya a reducir la brecha de género en la educación. Una de esas ideas consiste en crear una biblioteca de juguetes para las familias de los pueblos pobres y marginales, con el fin de propiciar un contexto de juego y aprendizaje más favorable a la igualdad de género.

El profesor Muhadjir Effendy, nombrado recientemente Ministro de Educación y Cultura (en julio de 2016, en sustitución del Sr. Anies Baswedan) dijo que el primer objetivo era mejorar la formación profesional. El Sr. Effendy afirmó que la AEPI y la biblioteca de los juguetes proporcionarían a las niñas juegos divertidos y aptos para su edad, que suscitarían su interés en representar a figuras profesionales, tales como agentes de policía o doctoras.  

El premio también nos ha conferido más autoridad para exhortar a los medios de comunicación a que desempeñen una función más importante en la sensibilización de la población con respecto al derecho de las niñas y las mujeres a recibir una educación de más calidad.


Inauguración de una guardería remozada en el Ministerio de Educación y Cultura


Niños, padres, docentes y representantes de la asociación de esposas de funcionarios, en la guardería del Ministerio de Educación y Ciencia

 

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- Julio de 2016 -

"El dia que me enteré de que FSN había ganado un premio de la UNESCO "

Por Evernice Munando, del Fideicomiso Female Students Network (FSN) de Zimbabwe.

Cuando recibí la buena noticia, no me lo podía creer. Era un viernes por la tarde y yo estaba sola en la oficina, acabando algunas tareas secundarias mientras mis colegas asistían a un programa de una universidad de Harare (Zimbabwe). Recuerdo que grité y lo celebré corriendo por el patio de la oficina y en la carrera dejé caer la chaqueta. Me sentía sumamente feliz, como persona individual y como fundadora de mi organización. Sentí que me conferían un honor muy especial, habida cuenta del nivel en que todo había comenzado. La pasión y el trabajo arduo habían obtenido su recompensa.

El hecho de haber ganado un premio de la UNESCO le ha dado más credibilidad y respeto al FSN de cara al país en su conjunto, pese a que se trata de una organización de la sociedad civil. Varios departamentos y ministerios del gobierno nos han prometido que seguirán apoyando los esfuerzos que la red lleva a cabo en pro de la emancipación de las mujeres y la educación de las niñas, con miras a la consecución del ODS 4 de aquí a 2030. A cambio, nuestra organización siente ahora que tiene una responsabilidad aún mayor de ejecutar adecuadamente su mandato: empoderar a las estudiantes de Zimbabwe y de otros países.

Ahora el FSN planea celebrar una reunión de consulta con miras a ampliar los esfuerzos que realiza en materia de promoción de políticas en institutos de educación de tercer ciclo en otras provincias de Zimbabwe. En las consultas participarán alumnas, autoridades de esas instituciones, representantes de entidades gubernamentales y miembros del parlamento, con el fin de elaborar un plan de acción y orientar la ejecución de los proyectos y objetivos de la organización.

La organización ha previsto un espacio de aprendizaje democrático para las alumnas, en el que estén libres de los abusos y la discriminación, y donde las niñas y las mujeres dispongan de las mismas oportunidades. El propósito consiste en lograr que las estudiantes adquieran conciencia de sus derechos y responsabilidades, facilitar la celebración de talleres de capacitación, llevar a cabo campañas sobre el acoso sexual y promover la formulación de políticas que garanticen la rendición de cuentas de las autoridades en lo tocante a las necesidades de las alumnas.

Toda la red –las alumnas, el personal, los miembros y la junta directiva- nos sentimos inmensamente agradecidos por este premio internacional y por el apoyo de la UNESCO. Nos ha rejuvenecido y nos ha proporcionado nueva energía para proseguir la ardua labor que realizamos y aumentar el alcance de nuestras actividades.