Acuerdos de colaboración

La UNESCO trabaja con un gran número de entidades en todos los campos de su competencia. Los acuerdos de colaboración son fundamentales para enfrentarse a los retos globales ya que permiten conseguir cambios duraderos y un impacto a largo plazo. Estos acuerdos son el claro ejemplo de la forma de trabajar de la UNESCO a escala mundial, regional y nacional. Al aunar fuerzas con otros colaboradores, la UNESCO tiene acceso a los recursos, el saber hacer y las competencias necesarias para promover sus ideas y valores, alcanzar objetivos de desarrollo comunes, y fortalecer la visibilidad y el impacto de sus acciones. La UNESCO ofrece acuerdos de colaboración en multitud de campos distintos, que coinciden con las áreas de trabajo en las que la Organización tiene una amplia experiencia, capacidad de liderazgo y ventaja comparativa.

Estrategia Global para los Acuerdos de Cooperación

Para que los acuerdos de colaboración cumplan sus objetivos, se deben gestionar con rigor y de forma sostenible. La “Estrategia Global para los Acuerdos de Colaboración” (disponible en Inglés o Francés) expone el enfoque global de la UNESCO para este tipo de alianzas.

¿Quiénes son los colaboradores de la UNESCO?

La UNESCO ha colaborado tradicionalmente con instituciones, entidades y particulares de todo tipo –gobiernos, otros miembros del Sistema de las Naciones Unidas, otras organizaciones intergubernamentales, organizaciones no gubernamentales, empresas del sector privado, fundaciones de empresas y filantrópicas, medios de comunicación, parlamentarios, embajadores de buena voluntad y muchas otras redes especializadas en los campos de acción de la UNESCO como los Institutos y Centros de Categoría 2, Clubes UNESCO, Escuelas Asociadas de la UNESCO y Cátedras UNESCO.

¿Cómo trabaja la UNESCO con sus colaboradores?

La cooperación entre la UNESCO y sus colaboradores puede tomar diferentes formas entre las que destacan:

·         La puesta en común de los conocimientos necesarios para la ejecución de los programas a través del diseño conjunto y la realización de actividades a escala nacional, regional o mundial.

·         Las contribuciones financieras y materiales, incluyendo la puesta a disposición de personal, voluntarios, material.

·         La coordinación y consulta en la elaboración de programas y en el desarrollo de políticas, reglamentos y normas.

·         La compartición de los recursos de difusión y las redes de los colaboradores para apoyar la sensibilización y el diálogo político en las áreas y en los países prioritarios.

La reciprocidad en la asistencia técnica y en los servicios de consultoría