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La UNESCO y Canadá firman un acuerdo de subvención para reforzar la prevención de los genocidios en el mundo mediante la educación y el diálogo intercultural

18/03/2021

Los países del mundo han sido configurados por sus pasados violentos, algo que aumenta el riesgo a padecer conflictos futuros y genocidios. Al recalcar la importancia de la educación y el diálogo, Canadá apoya a la UNESCO mediante una subvención de 2 millones de dólares canadienses para reforzar las capacidades de los agentes educativos, los profesionales del diálogo y los encargados en la formulación de políticas del mundo entero para que puedan combatir los pasados violentos y evitar que tales atrocidades masivas puedan volver a ocurrir en el futuro.

El programa “Prevenir el genocidio mediante la educación – afrontar los pasados violentos” fue puesto en marcha por el Sector de Educación de la UNESCO en colaboración con el Museo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos. Además de proporcionar asistencia y formación en materia de educación sobre el Holocausto y el genocidio, el proyecto incluirá una investigación y actividades de promoción relativas al diálogo intercultural puesto en marcha por el Sector de Ciencias Sociales y Humanas de la UNESCO.

El acuerdo de subvención fue firmado por la Sra. Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO en presencia de la Sra. Natasha Cayer, embajadora de Canadá y delegada permanente ante la UNESCO, durante una ceremonia, el 18 de marzo. En esta ocasión, la Sra. Azoulay destacó la importancia de la educación para hacer frente al pasado violento y agradeció a la Sra. Embajadora por el generoso apoyo de Canadá. “Aprender de los pasados violentos no significa solamente adquirir conocimientos históricos. Se trata de un esfuerzo con el objetivo de construir sociedades más seguras y pacíficas, ya que la comprensión de las causas y las consecuencias de la discriminación específica, de las persecuciones y atrocidades masivas es una etapa fundamental para impedir que se repitan. Se trata de una inversión a largo plazo en aras de la consecución de los derechos humanos y la prevención de los genocidios. Gracias al apoyo de Canadá podremos sacar provecho de los logros alcanzados y ampliar nuestra labor a escala mundial, en colaboración con nuestros asociados del Museo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos”.

La Sra. Caye, embajadora de Canadá, declaró: “Nuestros jóvenes deben comprender el pasado para evitar que semejantes atrocidades vuelvan a ocurrir. Canadá está firmemente comprometida en la protección de los derechos humanos y en la prevención de los genocidios, y nuestro país considera que las lecciones de la Historia contribuyen a reforzar el pensamiento crítico y a inmunizar a las personas contra la desinformación y las teorías conspiradoras utilizadas para deshumanizar a los otros”.

La herencia dejada por los genocidios y los traumas vinculados a estos perduran a lo largo de las generaciones. Si no los abordamos, pueden socavar la cohesión social, alimentar el odio e incitar a la violencia. La educación puede ser un instrumento potente para sensibilizar a las personas en lo relativo a estas dinámicas y propiciar el diálogo, el pensamiento crítico, la introspección y el aprendizaje de la Historia, a la vez que apoyar los procesos de transformación de los conflictos reforzando la resiliencia de los educandos ante las formas contemporáneas de discriminación y los discursos de odio.

La educación sobre el Holocausto puede constituir un punto de acceso importante con miras a estos objetivos. Aprender la historia del Holocausto puede sensibilizar a los educandos ante las causas y las consecuencias del genocidio, generar una reflexión sobre las violaciones de los derechos humanos en la historia de sus propios países y encarar las vulnerabilidades relacionadas con estas.

Con el apoyo de Canadá, la UNESCO y el Museo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos lanzarán un programa internacional de reforzamiento de capacidades de varios años de duración para proponer a los países de todas las regiones del mundo programas educativos sostenibles y adaptados a sus contextos con miras a que tomen en cuenta los pasados violentos y puedan prevenir el genocidio, propiciando el diálogo intercultural e incluyendo medidas sensibles a las cuestiones de género. El programa prevé fundamentalmente un taller internacional de formación de una semana dirigido a los diez equipos nacionales que serán respaldados en la elaboración y aplicación de sus propias iniciativas educativas, así como apoyados en la elaboración de una guía de políticas y un curso de aprendizaje en línea sobre la lucha contra los pasados violentos mediante la educación. Además, proporcionará orientaciones transversales para la realización de las actividades, gracias al esfuerzo de investigación, pionera en este ámbito, que lleva a cabo el Sector de Ciencias Sociales y Humanas de la UNESCO y el Instituto para la Economía y la Paz, sobre cómo aumentar la eficacia de los procesos de diálogo intercultural para alcanzar los objetivos de reconciliación.

El Proyecto se basa en los dos programas internacionales de reforzamiento de las capacidades de 2015 y 2017 que también recibieron el apoyo de Canadá. En el marco de la Conferencia Internacional de Educación sobre el Holocausto (ICEH), la UNESCO y el Museo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos han formado a agentes educadores de 17 países en todo el mundo. Los programas propiciaron la realización de 16 iniciativas educativas específicas para cada país que llegaron a un conjunto de 4600 educandos y docentes. El próximo programa de formación congregará a los participantes de los países ya implicados, así como a aquellos que aún no han participado.

La UNESCO promueve la educación sobre el Holocausto y los genocidios en el marco del programa de la Organización sobre la Educación para la Ciudadanía Mundial (ECM), una prioridad de la Agenda de Educación 2030. En ese contexto, la UNESCO apoya a los agentes educativos para que ayuden a los educandos a convertirse en pensadores críticos, en ciudadanos activos y responsables del mundo capaces de valorar la dignidad humana y el respeto hacia todos, y a que rechacen el antisemitismo, el racismo y otras formas de prejuicios que pueden conllevar a la violencia y al genocidio. Más información.