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Trabajar juntos en favor de la educación para #SalvarNuestroFuturo

13/07/2020

Para evitar que se pierda una generación debido a la COVID-19, necesitamos una transformación radical de la educación que cuente con el apoyo de la financiación y la innovación, afirmaron los líderes durante un evento que tuvo lugar en paralelo al Foro Político de Alto Nivel de las Naciones Unidas “La educación después de la COVID-19”, el 19 de julio de 2020.

El evento fue organizado por la UNESCO y el Comité Directivo ODS-Educación 2030 y contó con el apoyo del Grupo de Amigos de la Educación y el Aprendizaje a lo Largo de Toda la Vida.

“Según nuestras primeras estimaciones, 20 millones de alumnos corren el riesgo de no regresar a la escuela. Si no tomamos las decisiones políticas correctas, acompañadas de recursos, la crisis del aprendizaje se agravará, con repercusiones en cadena en los Objetivos de Desarrollo”, declaró Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación de la UNESCO. “Ninguna sociedad puede permitírselo. Es el momento de comprometerse con la educación de nuevo, mejor y de manera diferente, yendo más allá de nuestros círculos”.

Al dar la voz de alarma sobre la mayor conmoción de la historia en lo relativo a la educación, Jaime Saavedra, director de las prácticas mundiales de educación del Banco Mundial, anunció “la campaña mundial #SalvarNuestroFuturo, organizada conjuntamente con numerosos asociados, y cuyo objetivo es reinventar la educación en el mundo después de la COVID-19 e involucrar a las personas en un diálogo en torno a la educación con miras a reconstruir mejor para los niños y jóvenes de todo el mundo.”

“Debemos hacer campaña porque no podemos permitirnos que la educación salga perdiendo”, declaró Gordon Brown, enviado especial de las Naciones Unidas para la educación mundial, al hacer referencia a la disminución de los ingresos fiscales, la reducción de las ayudas y las presiones sobre los gastos sanitarios y las redes de seguridad social. “Necesitamos diseñar una agenda mejor en favor de escuelas seguras, escuelas conectadas, escuelas de alta tecnología, así como del apoyo comunitario.

La educación es un componente de la inclusión social en el que los docentes ocupan el centro

“Los cambios reales ocurren a menudo durante una crisis profunda – no podemos volver a la situación anterior. El futuro de la educación es el futuro de nuestras sociedades”, declaró Andreas Schleicher, director de educación de la OCDE y moderador del evento. “Ahora tenemos una oportunidad única de volver a abrir las escuelas de una manera mejor y diferente”, se hizo eco Robert Jenkins, jefe global de educación del UNICEF. “Los docentes deben ocupar el centro de esta transformación y hemos constatado ejemplos asombrosos de resiliencia y creatividad durante la pandemia”, afirmó.

Haldis Holst, secretaria general adjunta de Educación Internacional lamentó que muchos países no implicaran lo suficiente a los docentes en la respuesta a la pandemia e hizo un llamamiento a los gobiernos para que “confiaran en el profesionalismo de los docentes y dieran prioridad al diálogo social con los docentes y sindicatos. La igualdad debe ser una prioridad”.

Sobre esta dimensión hizo hincapié María Victoria Angulo González, ministra de Educación Nacional de Colombia y representante de su país ante el Comité Directivo de ODS-Educación 2030. Asimismo, explicó los esfuerzos que llevó a cabo su gobierno para promover la inclusión a todos los niveles, incluido en los programas de nutrición, el reforzamiento de la ayuda socioemocional de los alumnos y docentes, así como una ayuda financiera para los estudiantes de la educación superior. Las prioridades son la reducción de la tasa de deserción escolar, la toma de consciencia de la brecha existente en el proceso de aprendizaje y la aceleración de la transformación digital en el marco de la nueva realidad de la educación.

La Fundación ProFuturo, miembro de la Coalición Mundial para la Educación de la UNESCO, se dedica a la reducción de la brecha digital en la educación. Magdalena Brier, su directora general, detalló un conjunto de programas cuyo objetivo es reforzar las capacidades de los gobiernos, formar a los docentes y llegar a las poblaciones vulnerables, afirmando que la crisis nos “enseñó a reinventarnos y a pensar de manera diferente”.

Desde la perspectiva de los jóvenes, Anna Prokopenya, campeona WorldSkills 2015, se centró en la manera en que la educación debería reforzar la acción de los estudiantes. Hizo tres preguntas a los responsables de educación: Ante todo, ¿cómo hacer para que el aprendizaje práctico quede incluido en el nuevo proceso? En segundo lugar, ¿cómo hacer para que el sistema sea más flexible, tome en cuenta y cultive la personalidad de cada alumno? En tercero, en una realidad en que el volumen de información es infinito, ¿cómo la educación puede indicar el camino de un aprendizaje de auto estímulo?

Rasheda K. Choudhury, directora ejecutiva de CAMPE y representante de la Consulta Colectiva de las ONG ante el Comité Directivo ODS-Educación 2030, que aboga por la sociedad civil, los docentes, los alumnos y los padres, declaró: “Debemos seguir trabajando para aquellos que se encuentran más lejos y continuar esforzándonos para garantizar el derecho a la educación para todos. El ODS 4 es la puerta para la consecución de los restantes ODS y la inclusión es la llave de esta puerta.”

Perspectivas de recesión

El Grupo de Amigos del Aprendizaje a lo Largo de Toda la Vida, representado por la embajadora Mona Juul, presidenta de ECOSOC y representante permanente de Noruega ante las Naciones Unidas, manifestó su preocupación por que la crisis financiera invierta decenios de logros en materia de educación e hizo un llamamiento a un liderazgo comprometido y a una acción a la coordinación. “Debemos mantener el ímpetu para preservar las inversiones internacionales y nacionales en la educación como condición previa para la consecución de la Agenda 2030 y estimular la voluntad de colocar a la educación en el centro de los planes de recuperación”, declaró.

Manos Antoninis, director del Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo de la UNESCO, advirtió que la COVID-19 “añade una capa de complejidad suplementaria a una situación que ya era difícil” en términos de financiación. Declaró que el déficit de financiación del ODS 4 podría incrementarse, de un tercio, pero que las inversiones en la educación podrían permitir que se economizara ahora hasta dos tercios de los costos de aquí a 2030. El enviado especial Gordon Brown evocó soluciones de financiación tales como las transferencias de efectivo acompañadas de condiciones, la reducción de la deuda, la creación de nuevos recursos por parte del Fondo Monetario Internacional y la intensificación de la actividad prestataria por parte del Banco Mundial.

Lazarus Ombai Amayo, embajador de Kenya ante las Naciones Unidas y copresidente del Grupo de Amigos, hizo hincapié particular en África. Advirtió que el continente representa el 35% de la población escolar mundial, subrayó la necesidad de todos los niños de regresar a la escuela e hizo un llamamiento a aumentar la cooperación regional. “Los más vulnerables tienen dificultades para adaptarse. Debería ocurrir lo contrario – nuestros sistemas educativos deben adaptarse a las necesidades de los más marginados”, declaró.

“El ODS 4 ha sido puesto a prueba como nunca antes”, declaró Alice Albright, directora general de la Alianza Mundial para la Educación, al hacer un llamamiento a la restructuración de la deuda, a un aumento de la ayuda por parte de los donantes, a mayor eficacia en los gastos y a inversiones nacionales en el ámbito de la educación, como la mejor manera de hacer frente a un futuro incierto. “Hay un deseo evidente de transformar la manera en que funcionan los sistemas educativos. Debemos identificar los déficits e invertir en la resiliencia de estos sistemas.”

En la clausura del evento, Stefania Giannini afirmó que “en estos dos últimos meses hemos visto como nuestra comunidad se ha unido y cooperado de manera novedosa, con medios innovadores. Solo trabajando juntos y colaborando podremos llevar a cabo una mejor reconstrucción, y cada asociado tiene une función que desempeñar”.