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Taller virtual de intercambio de conocimientos sobre programas de aprendizaje a distancia mediante la radio y la televisión

02/07/2020

La pandemia de COVID-19 provocó el cierre de las escuelas, algo que afectó al 90% de los alumnos en el mundo. En la región de América Latina y el Caribe (LAC) esto significó 160 millones de alumnos de todos los niveles. Muchos países adoptaron rápidamente la enseñanza en línea a distancia, algo que reveló la fragilidad de los sistemas educativos. Entre quienes no asisten a la escuela, 826 millones de alumnos (el 50%) de todo el mundo carecen de acceso a una computadora, alrededor de 706 millones (el 43%) carecen de acceso a Internet y 56 millones viven en zonas donde no hay cobertura de redes móviles. Debido a la conectividad deficiente y a la brecha tecnológica, se han recurrido a los canales tradicionales de comunicación masiva para llegar a numerosos educandos, en particular los más vulnerables y, por consiguiente, a escala mundial, 92 países informaron de que habían usado programas de radio y televisión. En la región LAC en específico, el 36% de los países empleó la televisión y el 15% encontró soluciones mediante la radio.  

Durante el tercer y último taller virtual regional de la serie, la UNESCO y la Unión Europea de Radiodifusión (UER) congregaron a educadores y profesionales del servicio público de radio y televisión de los países hispanohablantes, así como a representantes de los Ministerios de Educación de América Latina, el Caribe y Europa para intercambiar experiencias y prácticas idóneas en materia de desarrollo de la enseñanza audiovisual.

¿Cuáles son los desafíos?

La repercusión del COVID-19 no estaba prevista y los países no estaban suficientemente preparados ni equipados para hacer frente a esta interrupción sin precedentes de la enseñanza. Garantizar los planes de estudio adecuados se convirtió rápidamente en una prioridad para llegar a los estudiantes. 

Borhene Chakroun, jefe de la División de Políticas Educativas y Sistemas de Aprendizaje a lo Largo de Toda la Vida de la UNESCO, recordó a los participantes que la utilización de la radio y la televisión, aunque nada novedosa, fue revitalizada y descubierta como una nueva vía para responder a las necesidades de los educandos. Aunque estos medios están generalmente disponibles, son asequibles y pueden configurarse fácilmente, existen algunos obstáculos: la falta de interacción entre educandos y docentes, la incapacidad de satisfacer diferentes necesidades de los alumnos, las dificultades para evaluar los procesos de aprendizaje y sus resultados y, en determinados países, el acceso insuficiente a estos dispositivos y a su cobertura. 

Tampoco el tiempo ha jugado a nuestro favor. En sus palabras inaugurales, la Sra. Claudia Uribe, directora de la Oficina Regional de la UNESCO para América Latina y el Caribe, hizo hincapié en la disponibilidad limitada de contenidos en formato audiovisual y la necesidad de elaborar materiales didácticos en muy poco tiempo. Esta idea fue confirmada por el Sr. Yage Fandiño Lousa, de RTVE, el servicio público de radio y televisión española, quien explicó que el desafío no fue solo proporcionar materiales educativos mediante la TV, sino también proveer suficiente contenido durante cinco horas al día, cinco días a la semana.    

Colaborar para alcanzar la calidad

Todos los participantes insistieron en la importancia y el valor de la colaboración entre los asociados. El Sr. Lousa se refirió a la colaboración con YouTube, que incluyó a docentes experimentados que habían utilizado esta plataforma, así como a comunidades educativas clave en España. El Sr. Héctor Cermeño, viceministro de Educación de Guatemala, explicó la colaboración inmediata con los canales de televisión con los que suscribió un acuerdo para que ofrecieran espacios destinados a la transmisión de programas educativos. A pesar de constituir un desafío considerable, se recibió apoyo a escala nacional e internacional.  

En Jamaica, la Sra. Nadine Simms, subjefa de la Oficina de Educación de la Unidad de Servicios de Comunicación del Ministerio de Educación, de la Juventud y la Información, reconoció que las alianzas con las empresas de medios de comunicación y la colaboración con diversos agentes, tales como los funcionarios encargados de elaborar los planes de estudios, los docentes, presentadores y especialistas de los medios, fueron factores determinantes para garantizar la calidad de los recursos y su conformidad con los planes de estudio nacionales.

Adaptar los contenidos educativos

Aunque durante la pandemia los medios de comunicación emplearon los contenidos pedagógicos existentes, también fue necesario crear nuevos materiales didácticos. Para esto, en Guatemala, se creó un equipo técnico para adaptar los planes de estudio. Con 25 lenguas, es preciso dedicar una atención especial para adaptar los planes de estudio a la cultura local. El Sr. Carlos Medina, del Ministerio de Educación de España, afirmó que, si bien algunos contenidos fueron creados en pocos días, otros programas requerían ajustes y mejoras todo el tiempo. Por ejemplo, los ejercicios físicos se introdujeron en los programas pedagógicos por televisión. En la elaboración de los planes de estudio, fue preciso tener en cuenta la brecha digital existente en el país, a la vez que garantizar la coherencia con respecto a los contenidos pedagógicos.   

Para hacer frente a las limitaciones de los programas de radio y televisión, en los cuales no existe interacción entre docentes y alumnos, fue necesario crear contenidos atractivos para los alumnos, algo esencial para que los niños se mantengan atentos, y proporcionar un entorno de aprendizaje propicio. En este aspecto, la Sra. Simms relató la experiencia jamaicana de que los programas educativos recibieron títulos que los identificaron, adoptaron técnicas narrativas y se circularon sus horarios de radio y televisión en las redes sociales. Además, los moderadores gestionaron en directo las páginas de las redes sociales para responder a las preguntas de los alumnos.      

Como la pandemia repercutió en el bienestar de los alumnos, tanto la educación sanitaria como el apoyo psicosocial de los niños para hacer frente a la pandemia se reforzaron en los materiales pedagógicos. Puesto que el 93% de la población de Ecuador disponía de acceso a la radio y la televisión, la Sra. Isabel Maldonado, Viceministra de Educación de ese país, explicó que el programa “A-prender la tele” no solo transmitió competencias para la vida práctica, sino que también proporcionó apoyo emocional a los niños y sus familiares. En Guatemala, se llevó a cabo una campaña para difundir las medidas de prevención relativas al COVID-19. La Sra. Madiana Asseraf, directora de Business Development & Young Audiences of EBU, informó además acerca de los programas para fomentar la comprensión de los niños que se están llevando a cabo durante la pandemia.

Dar seguimiento a los resultados del aprendizaje

Para medir la eficacia de los programas de aprendizaje y preparar a las escuelas para la reapertura, es necesario dar seguimiento a los programas pedagógicos, a la vez que trabajar en la mejora de los contenidos didácticos proporcionados. Aunque evaluar el aprendizaje de los alumnos ha sido reconocido como un desafío por la Sra. Uribe, la experiencia jamaicana reveló algunas medidas interesantes que fueron adoptadas. Las reuniones semanales con los radiodifusores ayudaron a evaluar los desafíos y las dificultades que encontraron y se fijaron objetivos de aprendizaje destinados a orientar y facilitar las sesiones. Además, la gama de temas y asignaturas impartidas se amplió, basándose en encuestas en línea que no solo sirvieron para recibir comentarios sino también para dar seguimiento a los resultados del aprendizaje. 

Para la UNESCO, es evidente que la radio y la televisión desempeñan una función decisiva para llegar a los alumnos durante la pandemia y que es preciso continuar con los esfuerzos conjuntos en el plano nacional e internacional a fin de recabar experiencia y conocimientos. Como destacó la Sra. Yayoi Segi-Vltchek, jefa de Educación 2030 y Educación en situaciones de emergencia, de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la UNESCO en Santiago de Chile,  los logros y progresos alcanzados con respecto al uso de la radio y la televisión constituyen una gran oportunidad no solo para seguir utilizándolas como soluciones educativas sino también con el objetivo de responder a los desafíos pendientes y garantizar una enfoque sistémico con miras a los programas y las estrategias en el ámbito educativo.