Simposio en Brasil sobre la Educación para el Desarrollo Sostenible y la sociedad de consumo

27 abril 2018

 

¿Qué puede hacer la educación a la luz de los patrones de consumo no sostenibles en la sociedad? Esta ha sido una de las cuestiones clave que se abordaron en un simposio de expertos sobre el futuro de la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS), organizado por la UNESCO, en Curitiba, Brasil, entre los días 6 y 8 de marzo de 2018.

La reunión formó parte de una serie de cuatro simposios sobre el futuro de la EDS, concebidos por la UNESCO con miras a generar nuevas ideas y a garantizar la relevancia y continuidad de la EDS más allá del Programa de Acción Mundial para la EDS (2015-2019). Los tres simposios anteriores tuvieron lugar en Japón, Alemania y Sudáfrica.

El cuarto simposio, esta vez en Curitiba, en donde se congregaron 19 participantes de 12 países de todas las regiones del mundo, se desarrolló en un ambiente informal con miras a fomentar el pensamiento libre, el diálogo y el intercambio de ideas, experiencias y perspectivas. El simposio convocó a expertos de diversos ámbitos, entre los que figuran la economía, la educación, la ética, la filosofía, el desarrollo sostenible y la comunicación, así como provenientes de diversas ONG, centros educativos y de investigación y el sector público y privado. El simposio incluyó varias visitas en el terreno.

Se escogió a Curitiba como sede del evento porque se le conoce como la “capital ecológica” de Brasil, con una sólida cultura del reciclado y políticas progresivas de sostenibilidad que abarcan también el ámbito de la educación. 

Los participantes en el simposio pudieron, por ejemplo, obtener una visión del programa “Intercambio ecológico” de Curitiba que involucra a los ciudadanos en la recogida de desechos que pueden intercambiar por verduras. 4 kilogramos de desechos por un kilogramo de verduras. También se puede devolver el aceite de cocina usado a cambio de alimentos frescos.  El proyecto, inicialmente previsto para reducir la contaminación del río, ha tenido un éxito rotundo al involucrar a 101 asociaciones y a más de 7,000 personas, y significa una importante ayuda económica para las familias pobres. Los desechos recolectados se transfieren a cooperativas encargadas de separar los desperdicios que pueden reciclarse. Los expertos internacionales se reunieron con recicladores, fundamentalmente con mujeres, quienes compartieron sus historias personales y conocimientos sobre estas cuestiones.      

Se llevaron a cabo visitas complementarias a una empresa líder de cosméticos y a un centro medioambiental con miras a estimular aún más los debates.

Los resultados del simposio se incorporarán a un documento de posición sobre el futuro de la EDS, que se presentará a los Estados Miembros en la reunión de consulta técnica que se celebrará en julio de 2018.