Sembrando la esperanza para la educación de las mujeres en Guatemala

30 noviembre 2018

En Guatemala, muchas mujeres jóvenes abandonan sus estudios porque quedan embarazadas. Según la Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil, aproximadamente la mitad de las mujeres entre 20 y 49 años de edad se habían casado antes de cumplir los 20 años, y 43% de ellas también ya eran madres antes de esta edad. No obstante, el acceso de las mujeres a la educación es sinónimo de acceso a las competencias necesarias con miras a la participación activa en la sociedad, la autonomía financiera y el empoderamiento en el seno de la comunidad.

Con el objetivo de mejorar el acceso a la educación de las mujeres jóvenes, y en particular de las mujeres indígenas, la UNESCO creó dos centros Malala de la UNESCO en los municipios de Santa María Chiquimula y San Andrés Xecul (Totonicapán), en Guatemala, gracias al Fondo Malala de la UNESCO para el derecho de las niñas a recibir educación. Cada Centro brinda a las niñas, las adolescentes y a las mujeres de cada comunidad el apoyo que necesitan para acceder a la educación. 

Más de mil personas de diferentes comunidades participaron en la inauguración oficial de los dos centros, en julio de 2018. Los eventos congregaron a los representantes de las autoridades nacionales y locales, fundamentalmente al ministro de Educación, el director de la Oficina Regional de la UNESCO en Guatemala y al alcalde de San Andrés Xecul, así como a las mujeres jóvenes de la comunidad. Los participantes elogiaron la labor conjunta de la Oficina de la UNESCO en Guatemala y del Ministerio de Educación con miras a reforzar el acceso de las mujeres a la educación.

Durante el evento que tuvo lugar en Santa María Chiquimula, Oscar Hugo López Rivas, ministro de Educación, destacó los numerosos obstáculos que impiden que las mujeres indígenas permanezcan en la escuela y puedan completar su educación, e invitó a los niños presentes a estimular a sus madres para que continúen y terminen sus estudios. “Soy hijo de una mujer que tuvo a su primer niño a los 15 años”, así comenzó su discurso el Sr. López Rivas. “Soy su primer hijo, y ella no pudo completar su ciclo de enseñanza primaria…, pero cuando cumplió 55 años de edad lo hizo. Nosotros [sus hijos] la estimulamos para que terminara sus estudios.”

En San Andrés Xecul, el Sr. Rolando Xum, alcalde de la localidad, puso de relieve el papel determinante que desempeña la educación de las mujeres en el desarrollo comunitario, y explicó que él mismo tuvo la oportunidad de terminar sus estudios gracias a los programas proporcionados por el Instituto Guatemalteco de Educación Radiofónica (IGER), asociado importante de la Oficina Regional de la UNESCO en Guatemala. Asimismo, exhortó al ministro de Educación para que continúe sus esfuerzos en favor de la igualdad entre los sexos en al ámbito educativo y en la promoción de proyectos con miras a cerrar la brecha entre los sexos en materia de acceso a la educación. “La educación es una condición indispensable en la comprensión de la sociedad y para hacer valer sus derechos”, afirmó el Dr. Carranza, director de la Oficina Regional de la UNESCO en Guatemala.

Al preguntarles qué pensaban sobre la posibilidad de continuar sus estudios, muchas mujeres se quedaron sin voz: “Nunca pensé que pudiese ser una opción”, fue una de las respuestas más frecuentes. Los centros han permitido que las mujeres tengan acceso a programas de educación no formal, y les han proporcionado las informaciones necesarias para que continúen sus estudios, adaptados a sus necesidades. La creación de Centros Malala de la UNESCO ha significado un brote de esperanza para que puedan continuar su educación.

Entre el 15 de octubre y 18 de diciembre, con motivo del 70° aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, la UNESCO lanza una campaña en línea sobre el #DerechoalaEducación. Únase aquí.