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Una salud mejor para un aprendizaje mejor: los organismos de Naciones Unidas se comprometen a reforzar la salud escolar

23 julio 2019

La importancia de la salud escolar fue uno de los temas puestos de relieve durante la reunión que tuvo lugar este mes en París, y en la que participaron representantes de diferentes organismos de las Naciones Unidas con miras a acordar un nuevo enfoque común para promover la salud en favor del reforzamiento de los resultados del aprendizaje gracias a una mejor coordinación y a acciones conjuntas. Los organismos acordaron colaborar en determinadas acciones, fundamentalmente en la elaboración y publicación de un nuevo informe sobre la situación de la salud escolar en 2021. 

La reunión del 2 de julio, auspiciada por la UNESCO y organizada en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos, abordó la contribución de la salud y la nutrición escolares al desarrollo del capital humano, y examinó los datos más recientes sobre la repercusión de los programas de salud escolar. Se reconoció lo beneficioso que resulta dar atención a los 8000 primeros días de vida más que a los 1000 primeros, con miras a optimizar las inversiones en el desarrollo del capital humano, fundamentalmente el mejoramiento de los resultados del aprendizaje.

La reunión se cuestionó cómo los organismos de las Naciones Unidas pueden colaborar más estrechamente, y también con otros agentes clave tales como la sociedad civil, para que la salud y la nutrición escolares tengan un impacto sostenible, permitiendo que niños y jóvenes logren su desarrollo pleno.

Durante su intervención, Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación de la UNESCO, incitó a los organismos de las Naciones Unidas a incrementar su colaboración, señalando que la salud escolar era un ámbito amplio y necesitaba de la experiencia de todos los asociados.

“La salud es indispensable para la educación. Los alumnos que gozan de una buena salud y son felices aprenden mejor, mientras que una salud deficiente puede tener efectos nefastos en la participación y los rendimientos escolares. Asimismo, una educación de calidad es vital para la salud y el bienestar”, afirmó la Sra. Giannini.

“Como organismo de las Naciones Unidas, debemos estar satisfechos por todo lo que hemos logrado en estos últimos veinte años. Las escuelas disponen de redes de abastecimiento de agua e instalaciones sanitarias, la educación sanitaria se ha convertido en un elemento fundamental de los programas, y los servicios sanitarios básicos son cada vez más accesibles. No obstante, debemos hacer más en conjunto para crear y lograr un cambio aún más significativo.”

La Sra. Giannini presentó las líneas de acción prioritarias de la UNESCO en el ámbito de la educación para la salud, fundamentalmente en materia de educación sobre las cuestiones relativas al VIH y la sexualidad, así como los entornos de aprendizaje seguros e inclusivos que incitan a los alumnos a comer y beber sanamente. Carmen Burbano, directora de la División de Alimentación Escolar del Programa Mundial de Alimentos abogó por la alimentación escolar durante todo el ciclo educativo, antes de los cinco años hasta la educación superior.

La reunión congregó a participantes de la UNESCO, el Programa Mundial de Alimentos, la Organización Mundial de la Salud, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Banco Mundial, la Alianza Mundial para la Educación (GPE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La colaboración en el ámbito de la salud escolar se apoya en la alianza mundial “Centrar los recursos en una salud escolar eficaz” (FRESH), creada en 2000 para promover la salud de los niños, en particular de las niñas, con miras a que puedan aprovechar plenamente las oportunidades de educación.