Reforzar el aprendizaje y las capacidades digitales en los países más poblados del mundo para estimular la recuperación de la educación

04/04/2021

La interrupción masiva del aprendizaje provocada por la pandemia de COVID-19 reveló la fragilidad y la falta de preparación de los sistemas educativos de hoy en día en todo el mundo. Mientras que las escuelas y universidades cerraban sus puertas, millones de educandos quedaron repentinamente excluidos de la educación debido a la evidente brecha digital. La conectividad se convirtió entonces en un factor clave para garantizar el derecho a la educación.

Cerca de la mitad de la población mundial (aproximadamente 36 000 millones de personas) no disponen aún de una conexión a Internet. Al menos 463 millones de estudiantes, es decir, cerca de un tercio de los estudiantes del mundo, no pueden acceder al aprendizaje a distancia, debido fundamentalmente a la carencia de políticas de aprendizaje en línea o a la falta de dispositivos necesarios para que puedan conectarse desde sus hogares. La mayoría de los estudiantes no tienen conectividad, ni los dispositivos y las capacidades digitales necesarias para servirse de estos y no consiguen utilizar los contenidos pedagógicos que dependen de las tecnologías.

Durante la Reunión Global sobre la Educación organizada por la UNESCO en octubre de 2020, los gobiernos y la comunidad internacional identificaron cinco prioridades de acción urgente, entre las que figuran fundamentalmente, prestar apoyo a todos los docentes como trabajadores de la primera línea, las inversiones en las competencias y la reducción de la brecha digital. El reforzamiento de las competencias y aprendizaje digitales posee la capacidad de aumentar el alcance y la pertinencia de los sistemas educativos y de mejorar las perspectivas de empleo de los jóvenes en nuestras economías digitales y en rápida evolución.

Por esta razón, las Naciones Unidas lidera una nueva iniciativa mundial en materia de aprendizaje y competencias digitales, centrada en los niños y jóvenes marginados con el objetivo de reducir la brecha digital y de provocar cambios rápidos en los sistemas educativos. Apoyándose en las alianzas entre los países del grupo E9, que reúne a Bangladesh, Brasil, China, Egipto, India, Indonesia, México, Nigeria y Pakistán, la iniciativa proporciona la oportunidad de colaborar y alcanzar progresos en materia de aprendizaje y competencias digitales. La UNESCO y su Coalición Mundial para la Educación, el UNICEF y Generation Unlimited apoyan esta iniciativa.

Centrarse en los países más poblados del mundo

El grupo de países E9, que representa a más de la mitad de la población mundial y algunos de los mayores sistemas educativos del planeta, puede reforzar la voluntad política y el esfuerzo colectivo para garantizar una educación de calidad y acelerar los progresos con miras a la consecución del ODS 4. Esto requiere de un enfoque específico: los países del grupo E9 proporcionan un trampolín de partida para acelerar los progresos en materia de aprendizaje y competencias digitales en lo inmediato, y a la larga en lo relativo a la agenda del ODS 4 durante este Decenio de acciones hasta 2030. Son estas algunas de las razones de lo dicho anteriormente:

  1. Estos países figuran entre los más poblados del mundo (4100 mil millones de 7900 mil millones) con una importante cantidad de jóvenes (1600 mil millones de aquí a 2030) y con un dividendo demográfico potencial elevado en los países con ingresos bajo o medio.
  2. Los sistemas educativos figuran entre los más importantes del mundo al representar el 51,6 % de todos los educandos del mundo en todos los niveles. La mayoría de los países tienen sistemas educativos federales y descentralizados en materia de prestación de educación, y disponen de estructuras de gobernanza y de financiación diversas y complejas.
  3. Poseen un historial establecido de cooperación en el marco de la alianza E9, incluido en el ámbito de las TIC.
  4. Disponen de un ecosistema favorable que involucra a los gobiernos, al sector privado, a los jóvenes y otros asociados clave que poseen el potencial requerido para comprometerse en un pacto social renovado que apoye el aprendizaje y las competencias digitales y los medios de subsistencia.
  5. La mayoría de los educandos de estos nueve países siguen haciendo frente a las perturbaciones totales o parciales del aprendizaje, y 11,3 millones de estos corren el riesgo de no regresar a los centros educativos. La manera con que estos países gestionan la fase de transición hacia la recuperación reforzando la resiliencia y reinventando la educación es esencial para el progreso y desarrollo a escala mundial, así como los esfuerzos con miras a garantizar que nadie quede rezagado.
  6. El éxito y las experiencias adquiridas de los países muy poblados darán mayor visibilidad y proporcionarán un plan para acelerar los progresos en numerosos países a través del mundo.
  7. La posición que ocupan en los foros mundiales sobre educación y cooperación internacional, así como su alineamiento con esta iniciativa en lo relativo a las prioridades del G7 y el G20, garantizarán que las lecciones extraídas propicien un proceso de enriquecimiento mutuo y puedan ser compartidas ampliamente.

Una iniciativa mundial para dirigir el cambio educativo

Mediante los planes de acción a escala mundial, al aprendizaje entre homólogos y a la movilización de la coalición mundial de asociados la iniciativa podrá centrarse en:

  1. Ampliar el acceso a las soluciones de aprendizaje digital que desarrollan la gama de competencias para niños y jóvenes y garantizan que los docentes, padres y auxiliares puedan proporcionar el andamiaje necesario para que los niños puedan aprender. 
  2. Conectar a las escuelas, a todos los niños y a todos los jóvenes a Internet.
  3. Proporcionar a niños y jóvenes una gama de dispositivos (móviles, computadoras portátiles, computadoras de mesa) para acceder al aprendizaje.
  4. Velar por que los alumnos, los docentes y las escuelas tengan acceso al contenido y a los datos.
  5. Invertir en la formación de los docentes y adaptar las prácticas innovadoras para garantizar el aprendizaje digital. 
  6. Abordar los obstáculos a los que deben hacer frente las niñas y las mujeres jóvenes en lo relativo al acceso digital, incluido las normas sociales, la seguridad, la confidencialidad en línea, las competencias y el liderazgo para reducir la brecha digital entre los sexos.
  7. Invertir en el reciclaje y el perfeccionamiento de los jóvenes para el buen funcionamiento de las escuelas y garantizar la transición hacia la vida profesional.
  8. Incitar a los jóvenes a realizar sus aspiraciones de aprendizaje digital y garantizar su pertinencia, proteger la privacidad y promover la seguridad.

El objetivo es ambicioso: reducir la brecha digital significa conectar a cada niño y a cada joven – cerca de 3500 mil millones de aquí a 2030 – a soluciones digitales capaces de proporcionar un aprendizaje personalizado y pertinente.

El 6 de abril de 2021, la UNESCO y el Gobierno de Bangladesh convocaron a una consulta con los ministros de educación de los países del grupo E9 para destacar los logros, compartir las lecciones extraídas y explorar las posibilidades de colaboración y de armonización con miras a desarrollar el aprendizaje y las competencias digitales. Un segmento del mercado para alianzas entre los sectores público y privado presentará soluciones y oportunidades a escala local y mundial en favor del aprendizaje digital. La reunión pondrá de relieve la participación de la Vicesecretaria General de las Naciones Unidas, la UNESCO, el UNICEF, Generation Unlimited, el Fondo Malala, el Banco Mundial y otras partes interesadas, entre las que figuran asociados de la Coalición Mundial para la Educación.

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