Proteger la financiación de la educación ante la COVID-19

11/01/2021

En el marco de la respuesta fiscal a la pandemia de COVID-19, los países deben aumentar y mejorar sus inversiones en favor de la educación y la formación con miras a estimular una recuperación económica rápida y sostenible, y a generar beneficios en mayor largo plazo.

El webinario organizado por la UNESCO el 2 de diciembre de 2020 “Invertir en la educación y la formación en la era de la COVID-19 y después de esta”, abordó las experiencias de los diferentes países en materia de respuesta fiscal a la COVID-19, así como el papel desempeñado por las organizaciones internacionales y las alianzas de los sectores públicos y privados en dar cumplimiento al compromiso financiero adoptado mediante la Declaración de la Reunión Mundial sobre la Educación.

Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación de la UNESCO, y Robert Jenkins, responsable de educación del UNICEF, subrayaron la importancia de proteger los gastos en materia de educación con miras a que se convierta en una verdadera fuerza motriz de la sociedad y la economía. Según una publicación reciente de la UNESCO (Fiscal responses to education and training in the context of COVID-19. N° 10, Documentos de trabajo sobre política y planificación de la educación, octubre 2020), mientras que los gobiernos de todo el mundo han invertido 12 billones de dólares estadounidenses en su respuesta fiscal a la pandemia, la educación se ha visto globalmente ausente en la toma de decisiones de gran importancia, beneficiándose solo del 0,78% (es decir, 96.000 millones) previsto por los planes de recuperación a escala mundial. 

La primera sesión del webinario se centró en diversas experiencias nacionales. La República de Corea ha presentado cuatro series de proposiciones suplementarias con el objetivo de asignar fondos a las escuelas, establecimientos y servicios guarderías, así como al aprendizaje a distancia, para crear infraestructuras y contenidos de aprendizaje digital (presencial y en línea). Sudáfrica tuvo que revisar las prioridades del presupuesto de educación con miras a financiar la compra de insumos médicos e higiénicos, como máscaras de protección y productos desinfectantes. Arabia Saudita dedicó 51,500 millones de dólares al sector educativo para apoyar fundamentalmente los esfuerzos con miras a implementar nuevas plataformas educativas, proyectos de investigación y programas de aprendizaje híbridos. En los Países Bajos, se asignó a la educación el 3% del presupuesto total de 49.000 millones de euros con miras a garantizar un apoyo inmediato, aunque a largo plazo esta solución no sea factible. Las partes interesadas acordaron aumentar las inversiones en favor de la educación o, al menos, no reducir el presupuesto que se le asignó.

La segunda sesión del webinario abordó el papel desempeñado por las organizaciones internacionales y las alianzas de los sectores públicos y privados. El FMI hizo hincapié en que los países deberían centrarse en garantizar un crecimiento económico sostenible, mejorar su gestión macroeconómica y dar solución a la ineficacia de los gastos dando muestras de inventiva y concentrando sus esfuerzos en los grupos marginados. La OCDE indicó que se observa una baja considerable del número de empleos creados, y que pocos de estos son escasamente cualificados (vigilantes, cajeros, repartidores, etc.). Se debe dar prioridad a convertir las competencias en empleos gracias a la formación y a lograr que el mercado laborar no permita que nadie quede rezagado.

Microsoft evocó las repercusiones de la pandemia de COVID-19 sobre las competencias en tecnología, destacando una desaceleración en las contrataciones a pesar de la necesidad de contar con especialistas altamente cualificados en este ámbito. Además, se observó una fuerte aceleración de las necesidades tecnológicas en sectores que generalmente no son técnicos. Ericsson destacó la eficacia de las alianzas entre los sectores públicos y privados para reducir la brecha digital, y proporcionó informaciones sobre su compromiso en favor de la educación en el marco de dos iniciativas encabezadas por las Naciones Unidas, y destacó el papel activo que la empresa desempeña en la Coalición Mundial para la Educación de la UNESCO en favor de desarrollar plataformas abiertas y un acceso al aprendizaje con un costo asequible.   

En el contexto de la pandemia de COVID-19, la UNESCO hace un llamamiento a proteger, e incluso a incrementar las inversiones en favor de la educación en el mundo, tanto por su valor intrínseco como derecho fundamental, así como por su valor estratégico en aras de una recuperación económica eficaz y sostenible. Los países entran ahora en la fase de la recuperación, que consiste en estimular el empleo y la actividad económica, así como en facilitar la transición hacia una economía tras la pandemia. La UNESCO seguirá haciendo un balance de la situación y dando seguimiento a la evolución de la respuesta fiscal en el sector de la educación y de la formación.