La prevención del extremismo violento mediante la educación: ¿cómo saber si funciona?

06/12/2019
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El 14 de noviembre de 2019, la UNESCO reunió a profesionales y especialistas de la prevención del extremismo violento (PEV) en su 40a Conferencia General, durante una mesa redonda cuyo objetivo fue identificar las respuestas que mejor han funcionado.

Durante su discurso inaugural, Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación de la UNESCO, nos condujo al momento en que, en 2015, los Estados Miembros decidieron confiar en la larga experiencia de la Organización en el ámbito de la educación en favor de la paz como modo de luchar contra el extremismo violento. Las Naciones Unidas llamaron la atención acerca de la ausencia de datos que prueben la eficacia de las actividades relativas a la PVE, algo que incitó a la UNESCO a encargar al Instituto para el Diálogo Estratégico un estudio sobre estas cuestiones. No obstante, el trabajo investigativo solo mostró la punta del iceberg. Un examen más profundo es necesario, como subrayó la Sra. Giannini, para “garantizar que los educandos y sus familias no sean estigmatizados – que los educandos no pierdan su confianza en las instituciones, que cada niño pueda expresar libremente sus ideas e inquietudes en un entorno abierto y seguro.”

En su presentación de las conclusiones principales del estudio, Lydia Ruprecht, oradora principal y especialista del programa de la UNESCO, alertó sobre el hecho de que a menos de disponer de datos que prueben la eficacia concreta de los métodos suaves como la educación, existe un peligro real de que los gobiernos sigan sin aplicar estrategias más duras. Sería una estrategia nefasta si no se tomaran en cuenta los numerosos factores del extremismo violento como son los conflictos sin resolver, la injusticia social, las discriminaciones y las desigualdades.

El estudio de la UNESCO (en inglés) tiene como objetivo ayudar a los diferentes gobiernos de todo el mundo a tomar decisiones pertinentes sobre sus prioridades de gastos en relación con la prevención de la difusión de las ideologías del extremismo violento.

Resultados positivos

El estudio reveló 45 resultados positivos en cuanto a actividades relacionadas con la PEV-E que combaten directamente los factores que generan el extremismo violento, tal como los definió el Secretario General de las Naciones Unidas en su plan de acción en favor de la prevención del extremismo violento (en inglés). Los resultados demostraron que las personas que participaron en estas actividades tenían menos probabilidades de apoyar la violencia, y se mostraban más abiertas en las cuestiones relativas al género, así como sobre las diferentes culturas y religiones. Dentro de las comunidades existe mayor confianza entre los gobiernos y la sociedad civil en cuanto a la manera de abordar los problemas vinculados al extremismo violento. Las actividades también permitieron reforzar las capacidades de las organizaciones en este ámbito.

Las actividades que mejor funcionaron fueron las que abarcaron el aprendizaje entre homólogos y el aprendizaje mediante la práctica, acopladas a las intervenciones que incitaron a la reflexión crítica, así como a la concepción de medidas concretas dirigidas a los educandos que corrían riegos. No obstante, la Sra. Ruprecht observó que aunque la investigación ha probado que la educación puede contribuir a la PEV, es necesario llevar a cabo urgentemente investigaciones suplementarias para determinar qué métodos de enseñanza funcionan mejor, y, sobre todo, qué actividades pueden provocar perjuicios. 

Durante la mesa redonda que abordó la brecha existente en las actividades de PEV-E, Vivek Venkatesh, cotitular de la Cátedra UNESCO sobre prevención del extremismo violento de Canadá, subrayó que es necesario que los docentes desarrollen sus propias capacidades de reflexión crítica, antes de intentar reforzar estas competencias en las clases. También insistió en que los especialistas en materia de PEV-V deben trabajar codo a codo con los asociados en el terreno, quienes pueden ayudarlos a adaptar las actividades al contexto local.

Matthew Lawrence, director ejecutivo del Instituto Tony Blair, señaló la enorme brecha que existe entre las políticas públicas relativas a la PEV-V y su aplicación, y observó además que era necesario llevar a cabo más formaciones para ayudar a los docentes a comprender la cuestión compleja del extremismo violento. Asimismo, continuó su intervención mostrando la labor de apoyo de su instituto en favor de un compromiso mundial sobre la Educación para la Ciudadanía Mundial y la prevención del extremismo violento.

A continuación, Hanneen Thabet, coordinadora de proyecto del Centro Al Qantara para el Desarrollo de los Recursos Humanos, explicó cómo los clubes de iniciación a los medios de comunicación y la información en Jordania habían proporcionado un espacio vital que permitía que tanto estudiantes como docentes pudieran expresarse, adquirir competencias en retórica y tomar conciencia de las situaciones en las que se estigmatizaban a otras personas.

Guissou Jangiri, miembro de la Federación Internacional de Derechos Humanos y directora ejecutiva de OPEN ASIA/Fundación Armanshahr, rogó a los gobiernos que tomaran en cuenta las voces de las mujeres y las niñas a la hora de formular las políticas, y que crearan un espacio de diálogo en torno a las consecuencias de los conflictos en la historia común de las naciones, afirmando que: “Debemos hablar más de la guerra. Los temas acerca de la colonización, la guerra, las invasiones y la segregación no han sido abordados.”

Los discursos del odio – un tema recurrente

Hubo consenso por parte de los participantes al afirmar que las políticas educativas deberían alentar el pluralismo, y que se debería implicar a los jóvenes en la toma de decisiones políticas, en vez de consultarlos solamente. El discurso del odio ha sido un tema recurrente – se considera que la educación es esencial para solucionar este problema, pero todos los participantes acordaron que no podían violarse la libertad de expresión y otros derechos humanos.

Por último, Cecilia Barbieri, jefa de la sección de Educación para la Ciudadanía Mundial y la Paz de la UNESCO, reafirmó cuán importante es colocar a las mujeres y a las niñas en el centro de los esfuerzos de PEV-E, y de proteger el espacio democrático mediante el debate en el seno de la sociedad. Solo mediante un enfoque que haga un llamamiento a toda la sociedad, dijo, podremos erradicar el extremismo violento, razón por la cual la UNESCO tiende puentes entre la investigación, las políticas y la práctica colaborando estrechamente con los demás organismos de las Naciones Unidas y favorizando el diálogo.