Presentar las prácticas idóneas en materia de educación de las niñas y mujeres: Retrospectiva quinquenal del Premio UNESCO para la educación de las niñas y mujeres

28/10/2020

Hace cinco años se creó el Premio UNESCO para la educación de las niñas y las mujeres para honrar las contribuciones destacadas que permiten avanzar en la educación de las niñas y las mujeres. Único en cuanto a su mandato, el Premio fue el primero en focalizarse en los esfuerzos desplegados con miras a mejorar y promover las perspectivas educativas de las niñas y las mujeres. Hoy en día, cinco años después, y con la experiencia adquirida en las prácticas idóneas de diez galardonados de todas las regiones, examinamos su crecimiento y sus repercusiones durante estos años.

Un llamamiento mundial a la acción

Desde su creación, el Premio ha llegado a más de 110 países de todas las regiones del mundo gracias a los llamamientos a presentar candidaturas de los últimos años. Este interés generado a escala internacional demuestra la necesidad de actuar y de comprometerse más en favor de la educación de las niñas y las mujeres, una cuestión de interés colectivo que debemos asumir juntos.

En esta reserva de prácticas prometedoras, se ha recompensado a diez proyectos destacados e innovadores como campeones en la educación de las niñas y las mujeres en todo el mundo. Los galardonados del Premio se encuentran en las cinco regiones, y provienen de Costa Rica, Egipto, España, Indonesia, Jamaica, Kenya, Perú, Sri Lanka, Tailandia y Zimbabwe.

Los proyectos recompensados abarcan desde el apoyo a la educación de la primera infancia, el acceso a la educación y de la educación, y la formación para las niñas y mujeres migrantes, hasta la violencia vinculada a las cuestiones de género, la integración de la igualdad de género en la educación escolar, las competencias digitales de las niñas y la participación de estas en los estudios de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).

Un valioso instrumento

El Premio es el resultado del compromiso de la UNESCO en favor del progreso en materia de acceso de las niñas y las mujeres a la educación y al empoderamiento mediante la igualdad de género, una de las dos prioridades mundiales de la Organización. Asimismo, contribuye directamente en favor del Programa de Desarrollo Sostenible de aquí a 2030, fundamentalmente del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 4) en materia de educación y del ODS 5 sobre la igualdad de género. 

Al hacer hincapié en las prácticas idóneas en este ámbito, el Premio estimula e inspira a las partes interesadas y a los profesionales para que desarrollen proyectos que tengan una repercusión y sean innovadores y sostenibles con miras a mejorar la educación de las niñas y las mujeres.

También contribuye a construir una comunidad de práctica que facilite el intercambio de conocimientos y de experiencias, en que las partes interesadas aprendan unas de otras y cooperen en alcanzar progresos en materia de la educación de las niñas y las mujeres. Al poner en alto el estandarte de la educación de las niñas y las mujeres, el Premio ha reforzado la sensibilización y el compromiso en favor de las cuestiones relativas a la igualdad de género en general y, en específico, el avance de la educación de las niñas y las mujeres.

Un recurso en un contexto de desafíos mundiales

La pandemia de COVID-19 ha afectado la educación de 1.500 millones de educandos entre los que figuraban, en el momento de mayor auge de la crisis, 767 millones de niñas y mujeres jóvenes. Esta crisis exacerbó los desafíos ya existentes vinculados al género, y amenaza con invertir los logros alcanzados desde que se aprobó el Marco de Acción de Beijing en 1995. La UNESCO calcula que más de 11 millones de niñas corren el riesgo de no regresar a la escuela.

El Premio es más importante que nunca en estos tiempos difíciles. Es esencial poner de relieve las innovaciones que pueden ayudar a trabajar en favor de un futuro de igualdad, para responder a los desafíos a escala mundial vinculados con la educación de las niñas y las mujeres.

Los galardonados recuerdan que, unidos, podemos lograr que cada niña y cada mujer reciba una educación y se beneficie con un avenir próspero. Tanto a escala local, nacional o mundial, todos los miembros de la comunidad educativa tienen un papel por desempeñar.   

Usted también puede contribuir. Únase a la campaña de la Coalición Mundial para la Educación de la UNESCO para garantizar la #LaEducaciónContinúa para las niñas y las mujeres de todo el mundo.

Una repercusión directa en las comunidades

La concesión de este premio implica que los galardonados pueden reforzar su credibilidad y la visibilidad de su trabajo en sus regiones, países y comunidades, algo que les permite favorizar la colaboración entre las partes interesadas a escala nacional, ganar en capacidad para influir en las políticas que pueden ayudar a miles de personas y ampliar el alcance de su labor. Por ejemplo:

  • La Female Students Network Trust de Zimbabwe obtuvo una financiación segura por parte de diferentes fuentes con miras a intensificar su proyecto de lucha contra la violencia sexual y en favor del empoderamiento de las mujeres en los centros de educación superior. En 2019, se celebró la elección de la primera mujer presidenta del Consejo de Representantes de Estudiantes de la Universidad de Zimbabwe, algo que provocó un cambio importante en las mentalidades que generan violencia sexual en las universidades.
  • La Mini Academia de Ciencias y Teconología de Perú creó el primer “Museo Ambulante de la Ciencia” en favor de las niñas que viven en comunidades rurales de difícil acceso. En 2020, para responder a la crisis de la COVID-19, amplió su trabajo y creó talleres científicos extraescolares para niñas entre 8 y 11 años de edad de las comunidades urbanas y rurales.
  • El Centro para Mujeres de la Fundación de Jamaica ha proporcionado recursos y consejos a las adolescentes para que continúen sus estudios durante su embarazo y siendo madres jóvenes, contribuyendo de este modo a mejorar los resultados del diploma de fin de estudios secundarios Caribe 2019 con respecto a años anteriores. También renovó el dormitorio del Centro Kingston que acoge a las niñas de las regiones rurales durante el periodo de exámenes.

Este año, el Premio ha recompensado proyectos que contribuyen a aumentar la participación de las niñas y las mujeres en el sector emergente de las tecnologías en Sri Lanka, y a mejorar el acceso a una educación primaria de calidad para los niños vulnerables, incluidas las niñas, en las regiones más difícil de acceso en Kenya. El Premio fue creado en 2015 gracias a la financiación del Gobierno de la República Popular China.