Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres

Una ONG alemana ayuda a liberar la mente de los estudiantes para que puedan innovar en materia de desarrollo sostenible

25 julio 2019

“Tratamos de romper con las reglas de manera constructiva y de dejar tiempo libre en los horarios de clases y en las mentes de los estudiantes para ver con qué proyectos de sostenibilidad son capaces de ocuparlo”, expresó Silke Ramelow, presidenta de BildungsCent, una ONG que se esfuerza en transformar la enseñanza y el aprendizaje mediante la educación para el desarrollo sostenible (EDS). 

Entre los proyectos transformadores que la organización lleva a cabo en las escuelas de toda Alemania figuran fundamentalmente una caja de actividades diseñado para las escuelas, un proyecto artístico que permite que los alumnos desarrollen un enfoque creativo para remediar los problemas relativos al cambio climático, y un “SWAP” que invierte las funciones al permitir que sean los alumnos quienes enseñen a sus docentes determinados temas vinculados con el desarrollo sostenible.

BildungsCent se encuentra activa desde hace unos 20 años y, según el estudio PISA 2000 (Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos), ha ganado fuerza. Curiosamente, Alemania no ha tenido tanto éxito como se esperaba, y el estudio llegó a la conclusión de que las escuelas debían cambiar de método para proporcionar a los alumnos una enseñanza adaptada a las necesidades futuras.

El 2008, al volverse cada vez más importante el tema del cambio climático, el Gobierno alemán liberó fondos para mejorar la educación para el desarrollo sostenible.

“En general era necesario establecer una educación orientada hacia el futuro y conectada con la vida real, en lugar de una educación centrada únicamente en aprobar los exámenes. Ya estamos trabajando con las escuelas y nos encontramos bien posicionados para colaborar con el Ministerio del Medioambiente a fin de responder a la necesidad de un cambio a través de la educación para el desarrollo sostenible”, explicó Silke.

AktionKlima!, un programa de la organización que ha tenido mucho éxito y ha llegado a 2200 escuelas, comenzó con cosas simples proporcionándoles cajas verdes – llamadas “KlimaKiste” (cajas en favor del clima) – llenas de herramientas y otras informaciones para incitar a los niños a analizar su entorno bajo el prisma de la sostenibilidad.

“Hemos proporcionado un abanico tan amplio de posibilidades mediante el programa que cada cual puede hallar su propio punto de partida. Ya estamos cambiando los puntos de vista al proponer un enfoque positivo en lugar de un enfoque centrado en un problema sin solución y para el que se requiera la reconstrucción de toda la escuela, afirmó Silke.

El programa, que fue nominado para el Premio UNESCO-Japón de EDS en 2018, colocó asesores en las escuelas para proyectos de 4 meses de duración, y continúa proporcionándoles ayuda y apoyo. Más tarde, se elaboró una versión móvil de la ‘caja en favor del clima’, que los alumnos podían llevar a las plazas de mercado o alcaldías para que los agentes públicos participaran en sus actividades. En esta fase del proyecto, unas 500 escuelas han colaborado con un número similar de asociados provenientes de empresas, municipalidades yparticulares.

 

Plantar las semillas del cambio sostenible

El siguiente proyecto, llamado KlimaKunstSchule (escuela de arte en favor del clima), se ha asociado a 50 artistas que intervinieron en 200 escuelas con el objetivo de trabajar directamente con los alumnos. 

“Queríamos ver qué ocurría cuando presentábamos a los alumnos el proceso de creación, no necesariamente para crear una obra de arte, sino para explorar las diferentes maneras de reflexionar acerca de los problemas y las soluciones en materia de cambio climático y de protección del clima”, dijo Silke. “El cambio en la mentalidad ha sido significativo, y hemos visto cómo de pronto los alumnos abren sus mentes y se preguntan ‘¿qué puedo hacer para darle solución a este problema?’”.

Con “SWAP”, el proceso transformador que ha generado nuevos discursos y cambiado la percepción que los alumnos tienen de ellos mismos, ha dado un paso más.

“Nos hemos mostrado más audaces y decidimos trabajar con 5 escuelas para formar a los alumnos con miras a que formen a sus docentes sobre diferentes temas vinculados con el desarrollo sostenible”, explicó Silke. “Hemos organizado talleres dirigidos a los alumnos y les hemos preguntado qué piensan de la enseñanza que reciben acerca de las cuestiones ecológicas. Según ellos, el problema principal era que los docentes no tenían suficientes conocimientos acerca de los temas que trataban de enseñar.”

El primer aspecto que abordaron bajo el tema de la biodiversidad se refería a los desechos plásticos en el mar. Los alumnos recibieron consejos sobre el contenido y el método de enseñanza, así como los diferentes medios de comunicación y la elaboración de un plan y un calendario de aprendizaje.

“Al principio hubo un periodo de disonancia cognitiva, ya que los docentes no veían su nueva función y debían adaptarse a una nueva rutina, pero a medida que pasaba el tiempo, tanto el nivel de los contenidos como el de los métodos utilizados eran excelentes. Alumnos y docentes evolucionaron realmente rápido durante el proceso. El nivel de innovación fue muy alto, pues los alumnos utilizaban accesorios tales como bolsas para vegetales confeccionadas a partir de redes rellenas con animales de tela para ilustrar las graves consecuencias que tiene para las plantas y los animales verter plásticos en el mar”, afirmó Silke.

El próximo tema que se abordará de la misma manera será la alimentación y el cambio climático.

“Es impresionante constatar todo lo que se puede hacer en solo dos días de taller con una cantidad de entre 8 y 15 alumnos por escuela”, afirmó.

Otra idea interesante fue la de organizar una “Universidad de escuelas primarias” en que se abordaran en las escuelas primarias los temas difíciles y de mayor exigencia relativos al desarrollo sostenible. Los alumnos con el apoyo de BildungsCent organizaron y llevaron a cabo las conferencias. Se invitó a científicos y otros expertos para que explicaran estos temas y los padres fueron invitados.

“Concretamente, nuestro trabajo consiste en crear nuevos espacios para que los alumnos puedan explorar sus necesidades profundas en materia de desarrollo sostenible”.

 

“Nuestro objetivo es proporcionar a las escuelas la inspiración y las oportunidades concretas para la acción. El cambio en materia de sostenibilidad no se limita a los nuevos contenidos. Para ser eficaces, los contenidos novedosos necesitan formas y métodos de enseñanza también novedosos y no convencionales”.

La educación es el instrumento más potente para preparar a las sociedades ante los desafíos globales que plantea el cambio climático. La educación proporciona a los educandos de todas las edades a la comprensión, las competencias y las actitudes necesarias para construir sociedades ecológicas, resilientes y con bajas emisiones de cara al cambio climático. La UNESCO estimula la educación sobre el cambio climático en el marco de su programa de educación para el desarrollo sostenible (EDS) y aboga por la EDS a escala internacional como parte integral de cualquier estrategia que tenga como objetivo combatir los efectos del cambio climático.