Normas pedagógicas para mejorar la calidad del sistema educativo de Zambia

04 febrero 2019

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© UNESCO

El sistema educativo de Zambia ha progresado considerablemente con niveles de escolarización y de culminación del ciclo de enseñanza primaria casi universales. A pesar de estos progresos, los rendimientos escolares no están aún a la altura de los objetivos establecidos por el Ministerio de Educación y los desafíos continúan, fundamentalmente en lo relativo a la pertinencia, la eficiencia, la equidad y la escasez de docentes cualificados.

En un esfuerzo para mejorar la eficiencia y los rendimientos escolares, Zambia está elaborando normas profesionales dirigidas a los docentes. Estas normas, que definen los conocimientos y las competencias que los educadores deberán poseer, deben servir de base para evaluar los rendimientos, las nominaciones, las promociones, las inspecciones y el otorgamiento de títulos que permiten ejercer la profesión.

El programa de Desarrollo de Capacidades para la Educación (CapED), una de las plataformas de ejecución de la UNESCO para la Agenda 2030, ha ayudado al Ministerio de Educación General (MoGE) de Zambia a definir estas normas, en primer lugar mediante la elaboración de un proyecto en el marco nacional que da detalles de las personas y los objetivos previstos por las normas, concebido para que los conocimientos, las competencias, los actitudes, las prácticas y la experiencia de los docentes contribuyan a un aprendizaje de calidad, al diálogo social y a la inclusión. Las normas abarcan seis temas: la cultura, el perfeccionamiento profesional, la gestión del entorno de aprendizaje, la enseñanza y el aprendizaje, las alianzas y el trabajo a través de redes, así como la investigación.

“Considero que el sistema educativo de Zambia avanza en el sentido correcto”

Para que los docentes y educadores se situaran en el centro del proceso de elaboración de las normas, se llevó a cabo una consulta en diciembre de 2018 que permitió que 778 de estos pudieran disponer de una plataforma para expresar sus puntos de vista.

Hablamos con algunos de estos participantes para informarnos acerca de los desafíos a los que deben hacer frente y recopilar sus impresiones sobre las nuevas normas.

“El sistema educativo de Zambia avanza en el sentido correcto”, afirmó Samuel Silomba, formador de docentes. Samuel considera que una de las mayores preocupaciones con respecto al sistema educativo de Zambia se refiere al hecho de que la formación de los docentes no estuvo convenientemente reglamentada en el pasado, algo que generó una falta de confianza. En su opinión, las normas darán solución a este problema y restablecerán la confianza en las instituciones educativas de Zambia, ya que los padres podrán inscribir a sus hijos en la escuela pública a sabiendas de que recibirán una instrucción por parte de personas cualificadas.

A lo largo de su carrera, Samuel se ha enfrentado a otro desafío, el de la aplicación de políticas tales como los cambios de planes de estudio que dan lugar a modificaciones significativas de los contenidos. Considera que las normas claras contribuyen a reglamentar estos cambios de contenido que pueden ocurrir hoy en día hasta dos o tres veces al año.

“Desde hace mucho tiempo teníamos que haber establecido las normas y las prácticas oficiales”

Peter Kalenga ejerce la profesión de docente desde hace 29 años, como institutor y como formador de docentes a la vez. Al igual que Samuel, Peter expresó su preocupación por la ausencia de normas que no permite la reglamentación de la calidad de los docentes. “Antes, cualquiera podía entrar en un aula y declararse docente. Bastaba con tener un pedazo de tiza en la mano para enseñar”, explicó. Considera que las normas darán solución a este problema ya que profesionalizarán y reforzarán la profesión.

“Desde hace mucho tiempo teníamos que haber establecido normas y prácticas oficiales”, indicó Peter, quien predijo que estas normas tendrán probablemente una incidencia en la enseñanza en las aulas, ya que los docentes deberán conocerlas, e influirán en que se preparen mejor las clases. Al final, el educando será el principal beneficiario de estas normas pedagógicas, expresó.

“Las normas pedagógicas armonizarán nuestro sistema educativo”

Masuzyo Sibanda trabaja desde hace 12 años como educadora de la primera infancia (EPI) en una escuela primaria. A pesar de su formación especializada, tuvo que enseñar durante los primeros nuevos años de su carrera a niños de primaria, y necesitó obtener un diploma de docente de primaria para que le confirmaran su puesto. Fue una experiencia desagradable y considera que deberían autorizar a las personas que se encuentran en la misma situación a que ejerzan su carrera en el ámbito de su especialización.

Después de haber conseguido un puesto que correspondía con su título de EPI, Masuzyo siguió teniendo dificultades. Nos contó que sus colegas consideraban que su diploma era de un nivel inferior y que la administración no comprendía del todo el concepto de EPI.

Masuzyo considera que la práctica normalizada “armonizará nuestro sector educativo”. Con normas claras, cree que los directores de las escuelas entenderán mejor la diferencia entre la EPI y educación primaria, algo que permitirá mejorar el seguimiento. Otra mejoría potencial es la que se refiere a los diferentes tipos de escuelas que funcionarán según una misma norma, con docentes y educadores que tendrán un mismo objetivo: el educando.

Amata Chimaboco enseña desde hace 11 años a niños de primaria. Al igual que Masuzyo, le preocupa el funcionamiento tradicional de las escuelas de Zambia y cree que el tema del trabajo en redes, que figura en las normas, deberá contribuir a superar este problema.

Uno de los retos a los que debe hacer frente a título personal tiene que ver con que considera que el tiempo y la importancia que se le da a la investigación más allá del manual seleccionado no son suficientes. “Si pudiéramos investigar un poco más, trabajar en un ordenador, recibir otros libros y saber de qué se habla en este ámbito en particular, creo que sería mejor”, afirmó. Considera también que los directores de escuela no prestan un apoyo suficiente al personal, pero que una vez que las normas sean implementadas esta situación podría mejorar.

La siguiente etapa de la elaboración de las normas, a principios de 2019, tratará de la realización de un taller nacional dirigido a las partes interesadas para que puedan brindar su contribución final al marco examinado.

Con el objetivo de mejorar la calidad de los docentes de Zambia, el CapED también ha apoyado la primera Conferencia Nacional sobre Pedagogía que tuvo lugar en noviembre de 2018, dedicada a mejorar la calidad de la educación gracias a los docentes. La conferencia sirvió de plataforma a los agentes del sector educativo, y les permitió que compartieran sus conocimientos, experiencias y resultados de investigación para sacar mayor provecho de las prácticas. En vista del éxito de la conferencia, los participantes acordaron también efectuar un evento nacional anual.