La lengua es una parte del camino a la valoración de nuestra cultura

21/02/2020
, Perú
10 - Reduced Inequalities

Desde su primera clase en inicial, Jovita Vásquez Balarezo tuvo amor por el estudio. A pesar de vivir en una comunidad nativa ubicada a muchas horas de Pucallpa, su meta fue perfeccionar su lengua originaria, el shipibo-konibo, para que el mundo sepa las riquezas de su cultura. Actualmente, Jovita es la primera en sustentar una tesis de maestría en shipibo-konibo y además, calificada con la nota más alta. Ella es profesora intercultural bilingüe en la Universidad Católica Sede Sapientiae en Nopoki - UCSS (Pucallpa) y nos cuenta la importancia de mantener vivas las lenguas originarias.

¿Qué la motivó a estudiar su carrera de docente?

Para nosotros, pertenecer a un pueblo y a una cultura amazónica ha contribuido a que sea una experiencia buena y a la vez dificultosa debido a la necesidad de aprender una lengua nueva (español), distinta a nuestra lengua originaria. Desde nuestro hogar, aprendemos a hablar shipibo-conibo, pero esto hizo que me motivara a seguir cultivando mi cultura, teniendo una lengua propia y continuar perfeccionando el español. Esa experiencia hizo que yo me oriente a convertirme en profesora, con el interés de buscar formas para poder ayudar a los demás.

¿Tuvo alguna dificultad para estudiar?

No ha sido nada fácil. En mis tiempos, la situación fue complicada sólo por pertenecer a pueblos originarios. Estudié inicial un año donde aprendí el español, pero con muchas dificultades porque si una persona que no sabe tu lengua o no entiende tu cultura va a existir una barrera que complica la enseñanza. En primaria fue igual, tuve profesores que no sabían mucho de la cultura shipibo-conibo. A partir de 5to de primaria, tuve un profesor originario de mi comunidad (Fernando Stahl), pero no se aplicaba en enseñarnos en nuestra propia lengua. Aun así, las ganas de seguir estudiando estaban intactas.

Asimismo, no contábamos con una escuela secundaria por lo que nuestros padres nos enviaban a otras comunidades donde si había. El trayecto era largo y algunos decidían quedarse a vivir allí hasta que acabará el año escolar. A mi se me presentó una oportunidad para ir a Pucallpa (ciudad principal de la región) y pude continuar mis estudios secundarios.

¿Por qué los jóvenes deciden ya no hablar en su lengua originaria?

Hay muchos jóvenes de la comunidad que se van a la ciudad y deben hablar español porque tendrían muchas dificultades para comunicarse. Además, si forman una familia, a los hijos de estas personas no se les inculca aprender la lengua originaria de sus padres.

Otro factor es la discriminación. Yo misma fui parte de esto porque no hablaba perfectamente el español y se burlaban. Sin embargo, esta tendencia ha disminuido mucho porque en la universidad UCSS existe un centro de idiomas de las lenguas originarias y muchos deciden inscribirse para aprende mucho más sobre su idioma. La educación nos brinda a que podamos fortalecer y revalorar nuestra lengua y esto implica no avergonzarnos de nuestra cultura y costumbres.

¿Qué relación existe entre la lengua de un pueblo y su cultura?

Para nosotros, la lengua es una parte del camino a la valoración de nuestra cultura. Es el reflejo de los pueblos originarios. Es un elemento muy importante que se complementan con la cosmovisión, las costumbres; sin embargo, hay que tener en cuenta que la lengua es lo más valioso para dar a conocer y comunicar lo que tenemos en nuestra cultura. Si se pierde la lengua, se pierde una cultura. Yo pienso que la lengua es un elemento importante para mantener viva nuestras culturas. Para que tu lengua sea valiosa también tienes que dar a conocer y aprender otras lenguas y que otros aprendan tu lengua. No importa la cantidad de miembros de una comunidad, eso no determina su riqueza cultural.

¿Qué rescata de su etapa universitaria en relación con su lengua originaria?

En la universidad me di cuenta, estudiando mi propia lengua, que debía mejorar mi gramática en shipibo y tuve la oportunidad de encontrar gran material educativo porque el MINEDU aprobó 40 alfabetos de distintas lenguas y el shipibo-conibo estaba allí. Se produjeron libros y diccionarios en mi lengua. Nosotros también producíamos materiales educativos con los profesores y lingüistas que venían desde Lima. Esto me ayudó a perfeccionar mi lengua materna y de las otras tres que estudié a lo largo de mi carrera (ashaninka, asheninka y yine). Junto con mis compañeros, nos convertimos en la primera promoción (2011) del Programa de Educación Intercultural Bilingüe, en la Especialidad Primaria.

¿Y que sucedió luego de graduarse como docente bilingüe?

Después de terminar la carrera, la universidad me invitó a formar parte de la plana docente. Al ser una universidad nueva, requerían profesionales de la zona. Inicié enseñando la lengua shipibo-conibo por 2 años y luego me pasaron al área de ciencias naturales. Dos años más tarde, me convertí en docente del área de pedagogía intercultural donde enseñé en mi lengua originaria y en español. En esta etapa de mi trabajo, los estudiantes necesitaban iniciar sus prácticas pre profesionales y junto con otros profesores los acompañábamos a sus pueblos para que realicen sus primeras prácticas. La idea es que su profesión aporte a su comunidad. Este año estoy en el grupo de los profesores que dictaran en posgrado.

¿Por qué decidió sustentar su tesis en su lengua originaria?

Yo sustenté mi tesis en shipibo porque justamente quería dar a conocer que tan valioso es nuestra lengua y demostrar que está en el mismo nivel que cualquiera otra. Del mismo modo, la universidad me brindó esa oportunidad y la acepté de inmediato.

Mi tesis se ha basado desde en mi propia experiencia de vida. Está centrado en la formación de las personas desde los valores y principios cristianos. Hice un estudio en base a una relación muy estrecha con las mujeres porque es una realidad que, en nuestras comunidades amazónicas, la mujer siempre ha sido aislada en todo sentido debido al machismo. La idea central de la tesis es cómo la universidad ha contribuido en la formación de estas mujeres y qué resultados se están dando. En las conclusiones me di cuenta que hay muchas mujeres que han superado dificultades y han comprendido que todos somos iguales y tenemos las mismas oportunidades. Desde nuestras comunidades, las mujeres no acceden a un estudio superior justamente porque dentro del hogar mismo hay pensamientos que no las animan como por ejemplo “la mujer no tiene la capacidad de estudiar” o “la mujer solo debe encargarse de los hijos”. No existe esa relevancia que la mujer debe de tener.

Ahora, muchos padres se han dado cuenta que han tenido un pensamiento erróneo y animan a sus hijas a estudiar una carrera, eso es muy importante para mí. Hay un cambio de pensamiento muy importante en Napoki. Fue un tema aceptado gratamente en las zonas amazónicas e incluso me han llamado felicitándome, sobre toda la repercusión de la investigación.

¿Qué relevancia ha tenido su investigación en su comunidad?

Se está logrando que las mujeres tengan ese liderazgo y presencia en diferentes espacios. La educación repercute en estas mujeres en las comunidades contribuyendo con sus opiniones y conocimientos al crecimiento de las mismas. Yo he sufrido desde muy temprana edad que mi papá no se preocupó mucho que yo continúe estudiando y hay muchas niñas que pasan el mismo escenario. Trato de animarlas a que no se rindan.

Tengo mucho trabajo con mi pueblo. Desde fortalecer nuestra cultura hasta persuadir a los jóvenes a que sigan estudiando. No sólo involucra hacer investigaciones de la lengua shipibo-conibo, sino también dar a conocer otras que no se conocen.

Por otro lado, he tenido la oportunidad de ir a Lima a dictar cursos sobre nuestras lenguas y existía mucho interés por parte de los asistentes de conocer mucho más. Estamos cumpliendo con brindar una educación calidad.

¿Cuáles son sus planes para el futuro?

Mi objetivo es continuar estudiando. Enfocarme y capacitarme en temas de investigación de las lenguas nativas, porque hace mucha falta. Convertirme en profesora de investigación y hacer estudios sobre interculturalidad y medio ambiente, es lo más próximo. Pero, sobre todo animar a los jóvenes a continuar contribuyendo para difundir nuestras culturas y buscar soluciones a las problemáticas de nuestras comunidades.