Construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres

Una joven docente de Etiopía hace realidad la igualdad de género en la educación y mediante esta

04 octubre 2019

De pequeña, en Seydebir, una aldea rural de la región etíope de Semien Shewa, Tigist debía caminar una hora para llegar hasta la escuela. Cuando estaba en la primaria, debía caminar con su hermano cada día para asistir a la escuela. Y antes de llegar, tenían que subir y bajar una colina, además de atravesar un río bajo un sol abrasador.

El camino hasta la escuela era un motivo de angustia para Tigist. A menudo oía historias de niñas que se habían ahogado en el río o que habían sido violadas durante el recorrido. Una niña de su familia cercana había sido secuestrada cuando solo tenía siete años y nunca más volvió a la casa.

Tigist, que tiene ahora 20 años de edad, es una estudiante graduada del Departamento de Ciencias Integradas de la Universidad Metropolitana de Kotebe, en Addis Abeba. En el marco de sus estudios, enseña actualmente en la escuela primaria de Netsanet Birhan. Y se ocupa de una clase de tercer grado integrada por 38 alumnos, de los cuales 24 son niñas.

Aunque las dificultades a las que tuvo que hacer frente durante su crecimiento en la región rural sean diferentes a las que deben enfrentar las niñas de las regiones urbanas, cree que las cuestiones relativas a la igualdad de género tienen que ver con todos los contextos.

En el marco de un proyecto de la UNESCO en Etiopía Tigist participó en una formación sobre pedagogía sensible a las cuestiones de género. La formación permitió reforzar las capacidades de los docentes para aplicar procesos de enseñanza y aprendizaje que estimulen la participación e implicación de las niñas y los niños a partes iguales, y que tengan en cuenta los intereses, los estilos de aprendizaje y las necesidades específicas de niñas y niños.

“Aprendí a tener cuidado con los estereotipos sexistas y a asegurarme de que en la escuela se respetaran los principios de igualdad de género y de equidad”, afirmó.

Durante la formación sobre pedagogía sensible a las cuestiones de género, Tigist aprendió que la representación de las niñas en los libros de texto contribuía a perpetuar los estereotipos sexistas que podían afectar el aprendizaje de las niñas y la confianza en sí mismas. Observó que los libros escolares, las notas, los cuestionarios y los ejemplos ilustrados hacían referencia sobre todo a los niños.

“Es algo en lo que nunca me había fijado antes de recibir la formación”, afirmó. Asimismo, destacó que los libros de texto reforzaban los estereotipos sexistas sobre las funciones vinculadas al género en la sociedad: “Los manuales parecían sugerir que las profesiones de ámbitos tales como la ingeniería, la medicina y el pilotaje quedaban reservadas únicamente a las niños, de modo que las niñas podían crecer con el sentimiento de no poder hacer nunca carrera en estos ámbitos.”

Tigist decidió cambiar las cosas.

Cuando comenzó a enseñar, se dio cuenta de que a las niñas no les gustaba mucho jugar con los niños, y que participaban menos en clase que ellos. En su clase, Tigist concede el mismo espacio a las niñas que a los niños, lo mismo en su enseñanza que en la preparación de las preguntas de exámenes.

Así garantiza que sus clases tengan en cuenta los dos sexos, así como las necesidades de los alumnos que pudieran tener dificultades de aprendizaje.

Tigist explica que la formación la ayudó a tomar conciencia de cada detalle en torno a las cuestiones relativas al género. “Al compartir mi experiencia de vida, les digo a mis alumnos que todas las niñas pueden realizar sus sueños.”

El rostro de Tigist se ilumina al evocar su sueño de regresar un día a su aldea y de proporcionar a las niñas la educación que merecen. Prevé sensibilizar a las comunidades para que los padres envíen a sus hijas a la escuela en lugar de casarlas a una edad precoz. Tigist también quisiera compartir lo que ha aprendido sobre pedagogía sensible a las cuestiones de género con los docentes de su escuela primaria.

El proyecto que se lleva a cabo en Etiopía tiene como objetivo mejorar la calidad y la pertinencia de la educación de las niñas adolescentes, y garantizar que todas las niñas tengan acceso a un ciclo de educación completo y evolucionar exitosamente. Este programa ha sido implementado por la Oficina de enlace de la UNESCO en Etiopía, en el marco de la Alianza UNESCO-HNA para la educación de las niñas y las mujeres. En el marco de este proyecto, el Instituto Internacional de la UNESCO para el Reforzamiento de las Capacidades en África proporciona un apoyo técnico en el reforzamiento de las capacidades institucionales para integrar las cuestiones relativas al género en la educación, la pedagogía sensible al género y la formación de los docentes.

Más información sobre el proyecto en Etiopía: