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Impulsa Programa Transcultura de la UNESCO restauración del Convento de Santa Clara en el Centro Histórico de La Habana Vieja

10/11/2020

© J. Larramendi      

 

Con un diagnóstico integral del edificio como punto de partida, y el conocimiento que arrojan décadas de trabajo arqueológico, especialistas y trabajadores de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana laboran para convertir el antiguo Convento Santa Clara, en el Colegio Santa Clara para las artes y los oficios de la restauración de Cuba y el Caribe.

Para la jefa del proceso inversionista, arquitecta Norma Pérez -Trujillo, las características del inmueble y su futuro uso, demandan que los trabajos se acometan con precisión milimétrica:

Se quiere que en el Colegio estén presentes todas las manifestaciones de la restauración, con sus laboratorios y talleres. Eso demanda instalar electricidad, comprimidos, sistemas de extracción y clima. Hay que hacerlo como si fuera una cirugía de mínimo acceso; con mucha precisión.

Los trabajos de restauración que inician como parte del Programa Transcultura: Integrando a Cuba, el Caribe y la Unión Europea mediante la cultura y la creatividad, complementan los esfuerzos del Estado cubano por recuperar la edificación y de entidades como la World Monument Fund, la Universidad de Florencia y el Instituto Latino de Italia.

En el interior de la edificación ya se yergue un Sistema de Puntales y Andamios que es una importante contribución del Programa Transcultura a la restauración, pues complementa la capacidad de andamios de la OHCH, y permite alcanzar las altas paredes y cubiertas del Convento. 

El inmueble está conformado por tres claustros y la antigua huerta, que cubren un área total 12.300 metros cuadrados. En el primer claustro funcionarán una gran aula magna, aulas para conferencias en la planta alta y, en la planta baja, los talleres y laboratorios.

El Claustro dos acogerá las oficinas administrativas y espacios para alojamiento. Además, habrá espacios para mostrar todo lo relacionado con técnicas de restauración, museografía y conservación del patrimonio. Mientras, el Claustro tres, precisa la arquitecta, “podría ser el espacio para talleres y cursos de formación para jóvenes y adolescentes. La idea es que “el proceso de restauración irradie a la comunidad, como una especie de eje dinamizador de las prácticas culturales y creativas en los alrededores del Convento, que fue un sueño de Leal (Eusebio Leal)”. 

Para este año, los aportes de Transcultura al proceso de restauración se concentran en materiales de construcción como madera, morteros, pavimentos, materiales eléctricos e hidrosanitarios, y pintura. El Programa es un esfuerzo conjunto entre la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la UNESCO, y varias instituciones de Cuba y el Caribe, con el apoyo financiero de la Unión Europea.

Con el concurso de esos numerosos esfuerzos y voluntades, la paradigmática edificación renacerá en las manos de especialistas y obreros que llevan en sí décadas de experiencia en el trabajo de salvaguardia del patrimonio.