Hacer frente al cierre de la Universidad de Mosul debido a la COVID-19

17/08/2020

El profesor Amin Al-Jalili solía ir a la Universidad de Mosul todos los días para enseñar semántica. Pero llegó la COVID-19.

En respuesta a la pandemia, la segunda universidad más grande de Iraq, cerró gradualmente sus puertas a más de 40.000 estudiantes en febrero de 2020. En una entrevista, el profesor Al-Jalili cuenta a la UNESCO su experiencia y su lucha para garantizar que la educación continúe.

"Ya tenemos experiencia en la gestión de crisis", declara Al-Jalili, haciendo referencia a la ocupación de la ciudad por extremistas violentos entre 2014 y 2017. Encontrar una solución para la continuidad de la educación durante la COVID-19 fue clave para el renacimiento de la ciudad. Al-Jalili cree firmemente que "el conocimiento y la ciencia son los únicos caminos hacia la ilustración" y su lucha por ofrecer una educación de calidad a sus estudiantes a pesar de todas las dificultades es la base de la iniciativa de la UNESCO para reavivar el espíritu de Mosul.

La transición a la educación a distancia

La planificación anticipada fue clave, a pesar de que en marzo, Mosul aún no había registrado ningún contagio por COVID-19. Al-Jalili explicó que fue muy difícil al principio, especialmente porque muchos profesores no tenían experiencia en el manejo de la educación a distancia.

 

Los profesores se encargaron de iniciar el proceso y organizar talleres para asegurar la continuidad de la educación en caso de cierre.

Amin Al-Jalili, Profesor de la Universidad de Mosul

Una de las medidas importantes adoptadas por la universidad fue la de reunir datos sobre la educación digital. Al analizar el impacto de las conferencias impartidas, se podía ayudar a los profesores a mejorar la calidad de esta nueva forma de enseñanza para ellos.

El brote de COVID-19 tuvo un impacto sin precedentes en la educación en todo el mundo. El cierre de escuelas y universidades afectó a cerca del 90%[1] de la población mundial de estudiantes, más de mil millones de alumnos, durante el pico inicial de la pandemia en la primavera.

El conocimiento es el primer paso para revivir el espíritu de Mosul

Profesor Al-Jalili

Duplicar los esfuerzos

El hecho de tener que recurrir a herramientas gratuitas para la educación a distancia, exigía que Al-Jalili Amin y otros profesores de la Universidad de Mosul se aseguraran de que hubiera material de buena calidad, accesible para todos. A pesar de las dificultades iniciales de acceso a la Internet con que tropezaron algunos de los estudiantes en los primeros días de este sistema, Al-Jalili Amin observó en general que algunos de los estudiantes eran más reactivos y respondían rápidamente a este tipo de educación.

La aparición de la COVID-19 puso a prueba la creatividad de los profesores y su implicación, especialmente en una ciudad que recientemente ha sufrido una destrucción masiva.

"Para mí, la educación es un mensaje moral y es un deber asegurar que los estudiantes reciben la formación que merecen", dijo Al-Jalili, "y el conocimiento es el primer paso para revivir el espíritu de Mosul". Nuestra ciudad está tratando de levantarse de los escombros y no debemos escatimar esfuerzos para comunicar la necesidad y la importancia de la ciencia y el conocimiento porque nuestro mayor enemigo es la ignorancia", dijo subrayando la importancia de estos esfuerzos para llegar a todos los estudiantes.

[1]  Los datos estadísticos se refieren al pico de cierres de universidades y escuelas a principios de abril de 2020. En un intento por limitar los efectos de los cierres de escuelas causados por COVID-19, la UNESCO está trabajando con los ministerios de educación de los países afectados e interesados para garantizar la continuidad del aprendizaje de todos los niños y jóvenes mediante el aprendizaje a distancia, en particular para las comunidades más vulnerables y desfavorecidas.