Hacer efectivos los derechos de los niños mediante la educación relativa al medio ambiente

19/11/2020

El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprobó una resolución histórica cuyo objetivo es incluir el derecho a un entorno saludable como parte integrante de los derechos del niño, en el que se considera a la educación ambiental como un elemento clave.

1.7 millones de niños menores de cinco años mueren cada año debido a la contaminación del aire y el agua, a la exposición a sustancias tóxicas, así como a otros daños al medio ambiente1. Los niños constituyen el grupo más susceptible a los daños ambientales que también dan lugar a enfermedades, discapacidades y a una mortalidad precoz a lo largo de toda su vida. Los niños son también quienes padecerán las consecuencias desastrosas de la crisis climática y de la pérdida de la biodiversidad.

La Resolución “Hacer efectivos los derechos del niño mediante un entorno saludable”, aprobada durante el 45° periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, exhorta a los diferentes Estados a tomar medidas para garantizar los derechos del niño y de las generaciones futuras relacionados con los daños ambientales. Esto significa “el reconocimiento del derecho a un entorno sano” en la legislación y las políticas nacionales, así como “velar por que el interés principal del niño sea una consideración primordial en la toma de decisiones relativas al medio ambiente”.

La Resolución hace particular hincapié en garantizar que la educación aborde los desafíos ambientales, incluidos los relativos al cambio climático, integrándolos a todos los niveles de la educación con miras a incrementar entre los niños la comprensión y un mayor respeto del medio natural, y a prepararlos para las decisiones que deberán tomar en el futuro. Asimismo, refuerza la aplicación del artículo 29(1) de la Convención sobre los Derechos del Niño en lo relativo a la educación que estipula que la educación del niño deberá estar encaminada a… “inculcar el respeto del medio ambiente natural”. Además, la Resolución hace un llamamiento a la formación de docentes para que puedan impartir una enseñanza eficaz sobre las cuestiones y los desafíos ambientales.

“Como organismo rector de las Naciones Unidas para la educación con miras a un desarrollo sostenible, la UNESCO celebra que la integración de la educación ambiental forme parte de los derechos del niño”, declaró Vibeke Jensen, directora de la División para la Paz y el Desarrollo Sostenible de la UNESCO. “Con miras a prevenir la crisis climática y alcanzar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, debemos reformar nuestra relación con el mundo en que vivimos. Algo que comienza por la educación”. 

La consecución del desarrollo sostenible requiere de un cambio global de las mentalidades, las creencias y los comportamientos, y la educación es crucial para poder lograrlo. La Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) proporciona un marco para transformar el aprendizaje con miras a reorientar la relación humana con el medio natural y a preparar a las personas para que tomen las decisiones correctas y responsables en materia de integridad medioambiental. La EDS desarrolla las competencias y actitudes necesarias para cuestionar nuestra manera de pensar, los valores que poseemos y las decisiones que tomamos en el contexto del desarrollo sostenible. 

En este sentido, la Resolución contribuye a reforzar los objetivos del nuevo marco mundial “EDS para 2030” que se presentará oficialmente en mayo de 2021, en Berlín (Alemania). Asimismo, se hace eco y responde al llamamiento de Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, en favor de repensar las relaciones entre las personas y la naturaleza, en parte mediante la educación y el aumento del poder de los jóvenes, durante la Cumbre de la Biodiversidad de las Naciones Unidas, que tuvo lugar en Nueva York, el 30 de septiembre.

La UNESCO es uno de los colaboradores de la Iniciativa para los Derechos Ambientales de los Niños, una coalición mundial que trabaja con miras a garantizar el derecho de los niños a un entorno seguro y sano, y celebra esta resolución como parte del marco a escala mundial que tiene como objetivo reforzar la integración de las cuestiones relativas al medio ambiente en la educación.