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Una estudiante y una docente le cuentan a la UNESCO sus experiencias acerca de la epidemia de COVID-19

25/05/2020

La pandemia del COVID-19 tuvo repercusiones devastadoras para la salud de muchas personas. También trajo consecuencias menos visibles. Las medidas estrictas de confinamiento, el cierre de los centros educativos y puestos de trabajo, y la pérdida de ingresos que afectó a numerosas familias, han tenido y siguen teniendo graves efectos negativos en la educación, la salud mental y el bienestar.

En China, las escuelas han vuelto a abrir en la mayoría de las regiones del país. En el marco de la campaña #LaEducaciónContinúa, la UNESCO ha intercambiado con una docente de la ciudad de Wuhan y un estudiante de segundo ciclo de enseñanza secundaria de Beijing para saber cómo hicieron frente a esta situación, qué efectos tuvo la pandemia en su salud y bienestar, y qué consejos pueden ofrecer a las personas que viven una situación similar.

Sra. Dingfang GUO, profesora de psicología de la escuela N° 1 asociada a la Universidad Normal de China Central, ciudad de Wuhan, provincia de Hubei

¿Cómo la epidemia de COVID-19 cambió su forma de trabajar?

Soy profesora de psicología y enseño a estudiantes de cuarto y tercer grados. Mi establecimiento funciona en línea desde hace dos meses. Imparto dos cursos magistrales en línea por semana, mediante la difusión en directo y las grabaciones. Dos docentes y padres también asistieron a mis cursos, algo que cambia con respecto a mis prácticas habituales en las que solo imparto clases a los alumnos presentes en las aulas.

Tuve que aprender nuevas competencias para poder utilizar de manera eficaz las diferentes plataformas de aprendizaje en línea. Por ejemplo, necesito tres días para preparar un curso, para encontrar los diferentes documentos de referencia, provenientes de diversas fuentes, y grabarme con un teléfono inteligente.

Tengo la impresión de que trabajo todo el tiempo. Además de preparar e impartir los cursos en línea, recibo numerosas preguntas por parte de los alumnos, que debo responder de manera individual. También recibo solicitudes de ayuda por parte de los padres que escuchan los cursos con sus hijos. Evidentemente, hay muchos conflictos entre hijos y padres durante este periodo particular. Me siento feliz cuando puedo ayudarles.

Por otra parte, llevamos a cabo múltiples debates en línea con mis colegas acerca de la planificación de los cursos, y, en ocasiones, seguimos los cursos en línea de otros docentes. Tengo la impresión de que entiendo mejor a mis colegas, y ellos también saben más de mí. Como profesora de psicología que enseña a diferentes cursos, debo coordinar con cada profesor principal. Nos hemos incorporado a nuestros círculos de amigos respectivos en las redes sociales, algo que nos ha acercado bastante. El tipo de comunicación que se ha establecido durante este periodo particular va más allá de la esfera profesional y es favorable a la solidaridad. Creo que el reforzamiento de la comunicación entre docentes tendrá efectos duraderos.

¿Cómo vive usted este periodo difícil?

Wuhan es el epicentro de la epidemia de COVID-19. Tenemos todas las razones del mundo para sentir temor. Pero tengo la impresión que en realidad, una vez que las personas aceptaron la situación, se sintieron más tranquilas y unidas. Muchas personas se brindaron como voluntarios para ayudar a los demás, proponiendo servicios que estaban a su alcance, como por ejemplo dar ayuda psicológica, cortar el cabello, comprar productos de primera necesidad, etc. Les agradezco su apoyo desinteresado.

¿Qué consecuencias ha tenido esta situación en su salud y bienestar?

Todos los miembros de mi familia se encuentran bien. Como muchos, aproveché este periodo para hacer ejercicios físicos y comenzar a vigilar mi alimentación, que es una manera de reforzar el sistema inmunitario. Gracias a la ayuda de los voluntarios de la comunidad no tuve dificultades para adquirir los productos de primera necesidad.

Nuestro establecimiento prevé sesiones de ejercicios físicos para la vista como parte del programa de enseñanza a distancia dirigido a los alumnos. Cada día, todos los alumnos y docentes deben informar también sobre su propio estado de salud.

¿Qué es lo más difícil del distanciamiento social?

Como docente lo más difícil del distanciamiento social es no poder ver físicamente a mis alumnos. Sé que algunos de ellos no logran evitar sentir cierta ansiedad debido a la ausencia de interacción directa con sus compañeros. Como profesora de psicología me preocupo por su salud mental. Entonces trato de dar el ejemplo mostrándome sosegada y adoptando una actitud mental positiva cada vez que comunico e intercambio con ellos. La fuerza consiste en mantener la calma y ser positivos, y espero que es esto lo que tanto los padres como mis alumnos han visto en mí.

¿Cuáles fueron las funciones de las TIC y otras herramientas que le resultaron de mayor utilidad?

Nuestra oficina de educación local recomienda a los centros educativos plataformas de enseñanza en línea que son populares, de las cuales saque el máximo de provecho. Utilicé diferentes herramientas y plataformas para mis cursos, como Zoom, QQ, Dingding, etc., en función de los objetivos trazados. Ninguna herramienta o plataforma responde a todas las necesidades a la vez, pero podemos combinar unas con otras. Me pareció que QQ era muy práctica para los debates entre alumnos. También pueden hacerme preguntas de manera individual, y puedo proporcionarles consejos personalizados y recomendarles los documentos de referencia. La base de datos principal de China, CNKI, está ya libre de acceso, algo que es de gran ayuda.

¿Qué consejos sobre salud y bienestar daría usted a las personas que viven una situación similar?

Es un periodo difícil, pero hay que ver los aspectos positivos. Ante todo, debemos respetar las reglas elementales de higiene y de cuarentena para que podamos permanecer, tanto nosotros como nuestras familias, saludables. Los docentes pueden sacar provecho de este periodo para reponer sus fuerzas y adquirir nuevas competencias, que les serán de utilidad en el futuro. Además de apoyar a los alumnos en el aprendizaje, también pueden proporcionar un apoyo moral y psicológico importante a los alumnos y a sus padres. 

 

Zhen LIU, estudiante de onceno grado del instituto de segundo ciclo de educación secundaria en Beijing

¿Cómo la epidemia de COVID-19 cambió su forma de trabajar?

La epidemia de COVID-19 tuvo lugar durante las vacaciones escolares, con lo cual no tuvo muchas consecuencias al principio. Pero cuando comenzamos el nuevo trimestre y que anunciaron el cierre del instituto pasamos a la enseñanza en línea. Con este cambio, no tuve necesidad de desplazarme entre la casa y la escuela, con lo cual pude ganar tiempo. Tengo la impresión de que tengo más tiempo libre, algo que me permitió aprender más cosas por sí sola y tener más momentos de ocio.

¿Cómo vive usted este periodo difícil?

Durante este periodo, nuestras actividades al aire libre, las compras, etc. quedaron muy limitadas, y me fue imposible no sentir un poco de temor debido a esta situación de incertidumbre. Pero al entender mejor el virus, comencé a sentir menos ansiedad. Nuestro instituto proporcionó informaciones a tiempo y dio seguimiento a nuestro estado de salud. La comunidad y las autoridades locales tomaron medidas muy concretas. Las personas se ayudan mutuamente y contribuyen a combatir la epidemia. Muchas veces las cosas que vi me conmovieron. 

¿Qué consecuencias ha tenido esta situación en su salud y bienestar?

Esta situación no me afectó en el plano personal. Durante el cierre del instituto, mantuve una alimentación equilibrada y me acostumbré a hacer ejercicios en la casa. Nuestro instituto programa también las clases de educación física y de psicología en línea, para que nos mantengamos saludables física y mentalmente. No cabe dudas de que no puedo ver a mis amigos y a las personas más cercanas, pero nos mantuvimos en contacto gracias al teléfono y a las redes sociales. Echo de menos al deporte y también a poder divertirme con mis amigos, pero me gustó leer libros y mirar películas. 

¿Qué es lo más difícil del distanciamiento social?

Ante todo, el aprendizaje en línea. A veces me cuesta trabajo permanecer atenta porque hay menos interacción que durante los cursos normales en el aula, y que necesito disciplinarme a mí misma. Luego, los ejercicios físicos y las distracciones. Pero como dije antes desarrollé nuevos centros de interés durante este periodo para estar ocupado y permanecer activo.

¿Cuáles fueron las funciones de las TIC y otras herramientas que le resultaron de mayor utilidad?

Utilicé aplicaciones y plataformas de aprendizaje en línea y redes sociales. Consulto con regularidad los mapas virtuales que muestran cómo evoluciona la epidemia.

¿Qué consejos sobre salud y bienestar daría usted a las personas que viven una situación similar?

Aunque la epidemia no ha terminado, pienso que las personas siempre pueden encontrar la manera de permanecer activos. Mientras nos protejamos correctamente podemos salir a pasear.

Mientras tanto, es el momento ideal para sacar mayor provecho de Internet, permanecer en contacto con amigos y personas cercanas, y seguir aprendiendo. Hay muchos recursos pedagógicos en Internet. Por supuesto, de vez en cuando, podemos mirar también nuestros vídeos preferidos y jugar lo que más nos gusta. No hay dudas de que hay que encontrar un equilibrio entre los estudios y las distracciones, y sacar provecho de este periodo particular para crecer.