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Escuelas asociadas de la UNESCO en Cuba promueven los huertos escolares como apoyo a la formación sobre desarrollo sostenible

02/03/2021
La Habana, Cuba
04 - Quality Education

Fotos: Cortesía de las escuelas

Inspirados en los principios martianos de amor a la naturaleza y vinculación entre estudio y trabajo, docentes de las escuelas asociadas de la UNESCO en Cuba han impulsado el desarrollo de huertos escolares a lo largo de la geografía del país. 

 

 

 

Con esta iniciativa, maestros y estudiantes contribuyen a la soberanía alimentaria de los centros, que se han convertido en verdaderos laboratorios sobre cuidado de la naturaleza y la alimentación sana. En trabajo coordinado, docentes y Orientadores Agropecuarios enseñan a los niños y niñas los principios básicos de plantar la tierra y cuidar con esmero lo plantado. 

A través de los huertos, los educandos ponen en práctica los principios de la sostenibilidad y el trabajo en equipo. Así lo afirma, Redelio Rivero Valdés, Director de la Escuela Primaria Comandante Pinares del Consejo Popular de Campo Florido en La Habana del Este. 

El trabajo en equipo en los huertos escolares requiere que el grupo de niños y niñas sigan las indicaciones del orientador y docentes, y que se coordinen entre ellos para repartir todas las labores que hay que hacer en el huerto. Esta será una habilidad que utilicen a lo largo de su vida y promoverá, además, valores como el respeto y la igualdad.

Redelio Rivero Valdés

Los huertos son una forma de enseñar a los niños y niñas la importancia de la sostenibilidad, mediante el uso de desechos orgánicos como hojas secas, raíces y los restos de alimentos, como abono natural de los cultivos.

Desde Ciego de Ávila, en el centro del país, la profesora Malvis M. Castell, destaca la importancia de los huertos para promover el cuidado y protección de las plantas medicinales, y para iniciativas como el miércoles de la alimentación sana, que implementan en su escuela. 

El profesorado ha confirmado que los huertos son una excelente forma de incentivar el aprendizaje sobre los alimentos. Los niños y niñas aprenden de forma práctica las vitaminas que tiene cada fruta o verdura, qué alimentos son más sanos, o cómo elaborar comidas nutritivas con los productos que se cultivan.

La creación de los huertos escolares se integra en el proceso docente educativo a través de la asignatura de Educación Laboral, en los diferentes proyectos educativos y en las actividades socialmente útiles, como ocurre en la Escuela Secundaria Básica Ana Betancourt de Camagüey. Allí, como en el resto de las escuelas donde se pone en práctica esta iniciativa, promueven no solo el cultivo de la tierra, sino también la contribución al desarrollo sostenible del país.