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Es importante invertir en el bienestar de los niños para evitar la crisis del aprendizaje

30/10/2020

La UNESCO, el UNICEF, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) han hecho un llamamiento a los líderes mundiales para que actúen desde ahora e inviertan en la salud y la nutrición en las escuelas para hacer frente a la catástrofe actual del aprendizaje y para que nadie quede rezagado.

La pandemia de COVID-19 ha generado el mayor trastorno de los sistemas educativos de la historia, afectando a aproximadamente 1.600 millones de niños en edad escolar en más de 190 países. Aunque muchos niños han continuado sus estudios, los cálculos actuales indican que 24 millones de ellos no regresarán nunca a las aulas, entre los que figura una cantidad desproporcionada de niñas.

Estas conclusiones fueron reveladas mediante un documento conjunto de orientación redactado por la UNESCO, el UNICEF, la OMS y el PMA acerca de la importancia de invertir en el bienestar de los niños para proteger a la educación de los efectos devastadores de la COVID-19. Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación de la UNESCO, advirtió que “la pandemia de COVID-19 podría minar decenios de progresos, exacerbar las desigualdades arraigadas y transformarse en una catástrofe generacional”.

Para evitar esta crisis, debemos reinventar la manera en que proporcionamos una educación inclusiva y de calidad a los niños en todo el mundo. Esto comienza por la ampliación del concepto de educación, incluyendo el bienestar de los niños, algo que requiere a su vez de inversiones urgentes y concretas en los servicios sanitarios y de nutrición escolares según las conclusiones que puso de relieve el documento de orientación.

Los jefes de Estado y de Gobierno, los dirigentes políticos de alto nivel, los encargados políticos, los asociados para el desarrollo y los agentes internacionales del sector educativo se comprometieron recientemente en reforzar la cooperación internacional y las inversiones en la educación, tal y como quedó plasmado en la Declaración de la Reunión Mundial sobre la Educación 2020. Asimismo, se comprometieron en volver a abrir las escuelas de manera segura, a reforzar y restablecer el acceso a servicios tales como las comidas escolares, la salud, la higiene y el saneamiento, así como la protección social.

Además, para evitar el riesgo de que millones de niños se queden sin escolarizar y para reconstruir un sistema educativo mejor e inclusivo, el Libro blanco de la campaña #SalvarNuestroFuturo destaca también la necesidad de restablecer los programas de salud y de nutrición escolar.

En el documento de orientación publicado hoy, la UNESCO, el UNICEF, el PAM y la OMS exhortan a los gobiernos y a la comunidad internacional a respetar estos compromisos y a considerar que los servicios de salud y de nutrición escolares constituyen un elemento esencial de los planes nacionales de respuesta y de reactivación y de los programas mundiales de recuperación.