Los docentes en primera línea para garantizar la continuidad pedagógica mientras que la COVID-19 ha obligado a más de mil millones de alumnos a abandonar la escuela

23/09/2020

El cierre a escala mundial de las escuelas y otros centros educativos debido a la pandemia de COVID-19 ha tenido y tiene una repercusión en la educación de unos 1.600 millones de educandos, es decir, de más del 90% de la población escolar del mundo.

Esta crisis ha generado una situación inédita, que ha puesto de relieve el liderazgo, la creatividad y la capacidad innovadora de los docentes. En todo el mundo, tanto en los lugares en que los docentes y alumnos no poseen computadoras ni acceso a Internet, como en donde el aprendizaje en línea ha dado un salto positivo, los docentes se han enfrascado a título individual y colectivo a encontrar soluciones, así como a crear nuevos entornos de aprendizaje para sus alumnos, con miras a garantizar la continuidad pedagógica.

Algunos docentes han efectuado cada día varias horas de trayecto para dirigirse a pequeños grupos de aprendizaje en torno a una computadora portátil. Otros han ido de casa en casa, caminando, para distribuir miles de comidas escolares que son muy necesarias. Otros han incluso impartido sus cursos en la parte trasera de un camión.

En la mayoría de los casos, los docentes han tenido que actuar con rapidez, con poco tiempo para poder prepararse. Los planes de estudio han sido modificados o condensados, los planes de cursos adaptados, los métodos de trabajo han sufrido trastornos. Pero ya sea mediante Internet, o a través de teléfonos móviles, o de la televisión, la radio o el correo, los docentes han seguido garantizado la educación de sus alumnos.

En numerosos países con bajos ingresos, en los que el acceso a Internet y a las redes telefónicas está limitado o no existe (a escala mundial, alrededor del 50% y 43% de las familias, respectivamente, no poseen una computadora y no tienen acceso a Internet), los docentes han preparado las tareas que los alumnos deben realizar en sus casas.

Para ayudarse mutuamente, los docentes han creado comunidades de prácticas y grupos de apoyo en redes sociales como Facebook y Twitter.

La COVID-19 tiene como consecuencia un aumento considerable del contenido de trabajo para los docentes, quienes en tiempos normales ya deben hacer frente a numerosas dificultades. Para responder a esta crisis, el Equipo Especial sobre Docentes de Educación 2030 presentó un “Llamamiento a la acción en favor de los docentes” que promueve, entre otros aspectos, la participación de los docentes en la planificación y elaboración de las políticas a corto, medio y largo plazo.

El liderazgo y la creatividad que los docentes han demostrado durante la crisis de la COVID-19 no son nada sorprendentes, ya que han dado muestra de esto en numerosas oportunidades. Es por eso que la UNESCO, como cada año desde 1994, rendirá homenaje al trabajo de los docentes durante el Día Mundial de lo(a)s Docentes, el 5 de octubre, fecha en que se conmemora un aniversario más de la Recomendación conjunta de la OIT y la UNESCO de 1996 relativa a la condición de personal docente.

La celebración de este Día permitirá honrar la profesión docente en todo el mundo, hacer un balance sobre los logros alcanzados, llamar la atención sobre los desafíos a los que se hayan confrontado los docentes, y realzar el papel que estos desempeñan en la consecución de los objetivos mundiales de la educación. La edición de 2020 también proporcionará la oportunidad de abordar el papel de los docentes en el seno de los sistemas educativos y de las sociedades en general, en un momento en que atravesamos la crisis de la COVID-19 y que nos adentramos, en lo que inevitablemente será un terreno nuevo, en gran medida desconocido.

Para obtener más información sobre el Día Mundial de lo(a)s Docentes y las modalidades de participación, favor de consultar la página web del evento.