Cuatro preguntas al Subdirector General de Educación saliente de la UNESCO

01 marzo 2018

Hay un tigre colgado en la pared. Se trata de una señal de liderazgo y de compromiso sólidos para llevar a cabo la tarea de dirigir en medio de los triunfos y las dificultades. Según el calendario chino, el año del tigre es también el del nacimiento del Sr. Qian Tang, Subdirector General de Educación saliente de la UNESCO. “En China, el tigre es considerado como el rey de los animales”, afirma. “Si usted debe dirigir un sector de la UNESCO, tiene que ser fuerte y comprometerse con su trabajo, así como esforzarse en hacer frente a múltiples retos. Esto corresponde también con el carácter del tigre, y es el que se requiere para dirigir este Sector. Soy el tipo de persona que trata de hacer su trabajo lo mejor posible y no suelo tomar mis responsabilidades a la ligera”.    

Después de ocho años al frente del Sector de Educación y de una carrera de 25 años en la UNESCO, el Sr. Tang dejará la Organización esta semana. Le hemos hecho algunas preguntas para hacer un recuento de sus experiencias en el seno de la UNESCO.

¿Cuáles son sus mejores recuerdos de la UNESCO?

Uno de mis mejores recuerdos es la aprobación de la Declaración de Incheon en 2015, algo que abrió el camino a la Agenda 2030 de Educación y al Objetivo de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. En ese entonces, luchamos para que el movimiento de la Educación se convirtiera en un compromiso a nivel mundial. Cuando ocupé mis funciones de Subdirector General nos encontrábamos confrontados a numerosas dificultades vinculadas con problemas financieros que afectaban a la Organización. Decidimos centrarnos en los ámbitos prioritarios y en los temas en los que la UNESCO tenía ventaja. Los debates posteriores a los ODM brindaron a la UNESCO una ocasión ideal para demostrar sus capacidades. Somos la organización intelectual de las Naciones Unidas y se supone que tenemos que indicar un plan estratégico a largo plazo con miras al desarrollo de la educación en el mundo. Gracias al apoyo de los Estados Miembros y a nuestra directiva pudimos, finalmente, definir un objetivo independiente en lo tocante a la educación, así como sus metas específicas. Siempre recordaré el día en que se adoptó la Declaración de Incheon como uno de los momentos de mi carrera en que me sentí más orgulloso al ver cómo la UNESCO podía dirigir la educación y hacer de ella una prioridad mundial con el objetivo de cambiar la vida de las personas.

¿Cuáles fueron los aspectos de mayor dificultad en su labor?

Como director del Sector uno debe definir su orientación y estar seguro de contar con las personas indicadas en los puestos correctos a fin de movilizar con eficacia los recursos humanos. Cuando ocupé mi cargo la mayor dificultad era que estábamos muy dispersos y con un equipo limitado. Tuvimos que convencer a todos de nuestra necesidad de centrar nuestras actividades, fundamentalmente en un periodo de dificultades financieras. También era necesario crear un entorno favorable para trabajar con armonía. Hoy día, disponemos de un programa racional y de los recursos adecuados para alcanzar los resultados establecidos. En su conjunto, la UNESCO debe centrar más sus actividades para facilitar la aplicación del programa.

¿Qué consejos se daría a sí mismo si pudiera volver atrás 25 años, o a los nuevos colegas que se incorporan a la Organización?

Lo primero que les diría es que deben creer siempre en el mandato de esta organización. Ocurra lo que ocurra, siempre deben ser fieles a la causa de la UNESCO y a lo que la Organización lleva a cabo con miras a construir un mundo mejor. Entonces se podrá resistir a cualquier situación o dificultad, ya sea vinculada con un problema personal como en lo relativo a las relaciones laborales y a las dificultades financieras del Sector. El objetivo final de la UNESCO lo hará a usted más fuerte y será capaz de vencer numerosos obstáculos.

Durante toda su carrera usted debe ser capaz de sacar lecciones de sus propias experiencias, pero también de sus fracasos. Las personas inteligentes no comenten dos veces el mismo error. Es muy importante que aprenda de sus propios errores para mejorar sus capacidades y avanzar en su carrera. Lo peor que puede hacer es creer que usted es perfecto y que no tiene nada que aprender. La UNESCO contrata a personas inteligentes y talentosas, pero cada cual tiene sus propios defectos – y cada cual debe permanecer abierto y tener la voluntad de aprender, de mejorar y de adaptarse.

El interés de la Organización debe prevalecer siempre por encima de todo. Su interés personal debe quedar en un segundo plano. Por supuesto, en calidad de responsables o dirigentes también debemos mostrarnos capaces de velar por nuestro personal y por la evolución de su carrera. No vivimos en un mundo perfecto, pero debemos aprender a adaptarnos y hacer las cosas de la mejor manera posible comprometiéndonos a servir los intereses de la UNESCO.

¿Cuál o cuáles han sido las fuentes de inspiración en su labor en favor de la educación?

No tengo un solo modelo. No soy un filósofo, sino más bien un profesional. Pertenezco a la tercera generación de una familia de docentes y profesores. No obstante, es en la UNESCO en donde me di cuenta del impacto a largo plazo que tiene la educación y de su capacidad transformadora. Sin educación no somos nada. Debemos informar a las personas para que puedan aplicar los diferentes aspectos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que nos proponemos alcanzar. Deseamos crear una generación de ciudadanos responsables. Todo comienza por una educación de calidad y es eso lo que se necesita para hacer un mundo mejor. Esto me hace siempre pensar en la importancia del mandato de la UNESCO y resalta nuestras obligaciones y responsabilidades con miras a ayudar a cambiar las vidas gracias al poder de la educación.

Voy a extrañar a las personas maravillosas con las que he trabajado durante todos estos años y que se han consagrado a la noble causa de la UNESCO. Me siento muy feliz y satisfecho de mi carrera, sobre todo porque he visto la repercusión de todo lo que podemos emprender unidos.

El Sr. Qian Tang comenzó su carrera en la UNESCO en 1993 y fue nombrado Subdirector General de Educación en el año 2010.