Story

La conservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero de México

06/05/2021
11 - Sustainable Cities and Communities
17 - Partnerships for the Goals

Mediante la reconstrucción virtual de los antiguos caminos del tren en Yucatán, expertos identifican todas las rutas que surcaron la Península

Román Moreno Soto es economista y especialista en Historia del Pensamiento Económico. Cuenta además con estudios de Maestría en Historia por la UNAM. Actualmente es Coordinador del Centro de Documentación e Investigación Ferroviarias (CEDIF) del Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero (CNPPCF).

 

170

años de historia ferroviaria en México

90

unidades rodantes

200 mil

objetos

4 km

de documentos históricos

En el marco del proyecto del Tren Maya, el Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero, como la institución que tiene los conocimientos y la experiencia acumulada por los años, se ha sumado en un proceso participativo y ha articulado a las instituciones que conservan el patrimonio de la nación

¿En qué consiste el Patrimonio Cultural Ferrocarrilero?

El patrimonio cultural ferrocarrilero está constituido por un diverso y numeroso conjunto de bienes con valor histórico, artístico y tecnológico, presente a lo largo y ancho de la República Mexicana y que puede apreciarse en cientos de estaciones de pasajeros y de carga, talleres, tanques de agua, caso de máquina y redondas; obras de ingeniería como puentes, túneles, locomotoras, herramientas, obras de arte, cine y literatura y, por supuesto, las mismas vías del ferrocarril. Todo esto es una infraestructura de enorme valor cultural para México.

 

¿Qué podemos encontrar en el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos y dónde está ubicado?

El Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos se encuentra en la ciudad de Puebla, en los patios de la antigua estación del ferrocarril mexicano. Monumento histórico inaugurado en 1869 por Benito Juárez, su colección se divide en tres: equipo rodante, bienes muebles y documentos. El primer grupo está conformado por 90 unidades rodantes, entre las que se destacan locomotoras, carros de carga, coches de pasajeros, carros de trabajo y maquinaria de mantenimiento de vía. El segundo grupo es una diversa y vasta colección que permite conocer los distintos aspectos del trabajo y los servicios que se ofrecían en los Ferrocarriles Nacionales de México. Está conformada por mobiliario de estaciones, oficinas y talleres, maquinaria, herramienta de talleres de fundición y trabajo de vía, equipo e instrumentos de topografía, letreros, accesorios y vallas de tren presidencial y de servicio pullman, equipo telegráfico, etcétera. Esta colección alcanza una cantidad de más de 200 mil objetos. El tercero es la colección documental que forma parte de los acervos del Centro de Documentación Investigación Ferroviarios, CEDIF, el cual constituye el repositorio más importante de la historia del ferrocarril en México y tiene bajo su resguardo poco más de cuatro kilómetros de documentos históricos: 200 mil planos arquitectónicos de las estaciones ferroviarias; 86 mil imágenes blanco, negro y color; y 40 mil volúmenes de impresos de publicidades y publicaciones especializadas. Es decir, que sus acervos dan cuenta de más de 170 años de historia, cultura y tecnología, vinculadas con el transporte ferroviario. Habrá que decir que estos acervos documentales del CEDIF, en el 2016, adquirieron el Registro de Memoria del Mundo UNESCO, en su catálogo México, por la relevancia de esta gran colección en relación con la historia moderna de nuestro país. Entonces, tanto lo que existe de las colecciones del museo, como la colección documental del CEDIF, dan cuenta del trabajo que llevó a cabo el Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero.

 

¿Cuándo empezó la primera línea ferroviaria en la Península? 

Los orígenes del sistema ferroviario en la península se remontan a 1857, cuando Santiago Méndez presentó un proyecto en materia ferroviaria, sin embargo será hasta 1875 cuando la primera línea férrea en Yucatán comenzó a construirse con la vía Mérida al puerto de Progreso, el cual obedeció a la necesidad de que los ferrocarriles trasladaran gran cantidad de mercancías provenientes de las zonas hacendarias o selváticas hacia los puertos de exportación para beneficio de los negocios de empresarios y políticos locales, de esta forma, los proyectos se concentraron en el norte y noreste de la Península, con epicentro en Mérida y en la ciudad-puerto de Campeche.

¿Qué impacto tendrá el proyecto del Tren Maya en la consolidación del patrimonio cultural ferrocarrilero?

En el marco del proyecto del Tren Maya, el Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero, como la institución que tiene los conocimientos y la experiencia acumulada por los años, se ha sumado en un proceso participativo y articulado a las instituciones que conservan el patrimonio de la nación. Con el objetivo de instrumentar y ejecutar acciones para la actualización del inventario de sus bienes culturales en el sureste de México en relación con estos proyectos de colaboración. El trabajo se ha apoyado en la metodología interdisciplinar, de tal manera que, gracias a la reconstrucción virtual de los antiguos caminos del tren en Yucatán, por parte del Departamento de Citas y Monumentos de del Centro Nacional, se ha logrado identificar y redibujar todas las rutas que surcaron la Península. Así, se ha ampliado el patrimonio conocido y se ha logrado reinterpretar su importancia dentro del contexto histórico, regional y económico-social de la Península de Yucatán. Este tipo de recursos son oportunos porque enriquecen y actualizan la información del quehacer histórico documental y, justamente a partir de esos enfoques que se han promovido por parte del Centro en su trayectoria de más de 20 años, se generan nuevas acciones para una preservación efectiva de todo el legado del ferrocarril. En ese sentido es que nosotros vemos que el proyecto del tren maya permite avanzar en la consolidación del patrimonio cultural ferrocarrilero y se avanza también en una vuelta sobre este patrimonio, sobre su relevancia y sobre su atención a partir de una política pública integrada.

 

¿Cuántos kilómetros de vía se han descubierto a raíz de este proceso de identificar y redibujar todas las rutas que surcaron la Península?

La investigación documental nos indica hasta la década de 1990, en la Península de Yucatán estaban en operación alrededor de 900 km de vías de ferrocarril, las cuales se conformaban de la siguiente a manera:

  • Ramal Mérida-Peto, con 153 kilómetros
  • Ramal Acanceh-Sotuta, con 57 kilómetros de longitud
  • Ramal Campeche-Lerma con 9 kilómetros de longitud
  • Ramal Dzitas-Valladolid con 37 kilómetros de longitud

Actualmente las vías que se encuentran en operación y en rehabilitación, para integrarse a los itinerarios del proyecto del Tren Maya son las siguientes:

  • Troncal Coatzacoalcos-Mérida, 428 km cruzan por la península (forma parte de uno de los tramos del Tren Maya)
  • Troncal Mérida-Tizimín, con 178 kilómetros de longitud (forma parte de uno de los tramos del Tren Maya)
  • Ramal Mérida-Progreso, con 33 kilómetros de longitud

Dentro de los resultados preliminares del trabajo del inventario en Yucatán, bajo la metodología de la reconstrucción virtual, hemos identificado en la cartografía digital cerca de 270 kilómetros de líneas ferroviarias, cuya construcción data de las últimas décadas del siglo XIX y primera del siglo XX. Se trata de rutas que dejaron de prestar servicio en la década de 1960. En mapas digitales se han trazado sus itinerarios y auxiliados con vistas de Street view, también de Google, identificamos sobre ellas las estaciones, los puentes, las bodegas y los antiguos tanques de agua; éstos últimos son una infraestructura única del patrimonio ferroviario, pues eran un elemento indispensable para el funcionamiento de las locomotoras de vapor.