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La ciencia como herramienta para la paz y el desarrollo

10/11/2019
, Perú
11 - Sustainable Cities and Communities

Cada 10 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo con el objetivo de destacar el papel de la ciencia en la sociedad, y la necesidad de promover más espacios que involucren a diversas audiencias en los debates sobre temas científicos.

 

Precisamente, este año se pone énfasis en el concepto de “ciencia abierta”, no sólo en el sentido de apertura para la comunidad investigadora, sino a una ciencia abierta en cuanto a ciencia accesible a la sociedad. Conversamos sobre este tema con Ernesto Fernández Polcuch, Representante de la Unesco en Perú.

 

¿Por qué es importante reflexionar sobre este día?

El Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo fue establecido en el 2001 por La Conferencia General de la UNESCO. Es un día que nos invita a pensar acerca de la relación entre ciencia, espacio y desarrollo.

Muchas veces cuando pensamos en ciencia, pensamos en tecnología o pensamos en algún logro médico, pero desde la UNESCO hacemos énfasis en que la ciencia es una herramienta para la paz porque nuestra misión es construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres. También es una herramienta para el desarrollo, y con mayor énfasis luego de la Agenda 2030, donde todos los países adoptan esta agenda común de desarrollo sostenible.

En ese sentido, el Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo es una oportunidad para reflexionar sobre cuál es el camino y como se llega con la ciencia al desarrollo y la paz.

 

¿Cómo contribuye el desarrollo de la ciencia a lograr la paz y el desarrollo en las sociedades?

Primero, porque es una fuente de conocimiento validada y nos permite basar nuestras interacciones en este conocimiento que tiene raíces fundadas. Uno de los grandes problemas de la sociedad actual son las fake news que profundizan los conflictos. La ciencia es una vacuna contra la post-verdad, es una vacuna contra conflictos basados en construcciones fantásticas.

Por otro lado, existe la diplomacia científica la cual permite el uso de la ciencia para generar y mejorar vínculos entre los países y construir la paz. En UNESCO tenemos herramientas como las Reservas de Biosfera compartidas entre países; por ejemplo, la que comparten Perú y Ecuador. Entonces, gestionar estas reservas nos ayuda a mejorar las relaciones entre los países.

 

Este año se hace hincapié en un concepto de “ciencia abierta”, lo que significa promover espacios abiertos para la comunidad investigadora, una ciencia accesible a la sociedad ¿qué trabajos se hacen o deberían hacer para democratizar el acceso a la ciencia?

Cuando hablamos de ciencia abierta, muchas veces se piensa la apertura de las publicaciones y que todos los científicos puedan leerse entre ellos. Nosotros pensamos más allá. Queremos una ciencia más abierta para la sociedad, que haya espacios científicos como museos de ciencias; que haya mejor educación científica en los colegios, donde los chicos accedan a la ciencia desde temprana edad, y en particular las chicas.

Es importante que la ciencia sea parte de la sociedad porque ayuda a crear un pensamiento crítico y ayuda a pensar la sociedad de otra manera, a analizarla de otra manera. Da a los chicos y chicas herramientas para el futuro.

 

El desarrollo de la ciencia no es uniforme en los países del globo ¿cómo promover la ciencia en aquellos países que aún no tienen un desarrollo significativo?

En la ciencia hay una brecha científica entre distintos países y está claro que los países que más publican son los del norte como China. Es importante que los países en desarrollo no se queden atrás. Para eso, desde UNESCO trabajamos, por un lado, entendiendo cómo funcionan los sistemas científicos en los países; y por el otro, promoviendo que los gobiernos consoliden estos sistemas, invirtiendo en ciencia y tecnología, por ejemplo.

 

Perú es un país cuyo sector científico pareciera estar divorciado de los conocimientos ancestrales de las poblaciones indígenas ¿por qué es importante una convivencia entre ambos conocimientos?

Es de extremada relevancia el aporte de los conocimientos de los pueblos indígenas al desarrollo de la sociedad. Lo cual puede promover un dialogo de saberes: los saberes científicos, ancestrales, locales, etc.

 

A veces, a partir de ciertos conocimientos indígenas se pueden encontrar soluciones que puedan ser incorporadas en el paradigma científico, entonces hay un dialogo posible y necesario entre ambos tipos de conocimientos que es muy positivo y que debemos desarrollar.

 

Siguiendo el enfoque de inclusión en el campo científico ¿cómo se está trabajando el enfoque de género en el campo científico?

El tema de género en ciencia y tecnología es fundamental. La primera razón es el enfoque de derechos; no puede ser que haya menos mujeres que hombres en la profesión. La segunda es un enfoque más práctico y es que las sociedades están dejando de lado una potencial fuente de trabajo científico. Y la tercera razón es de calidad; una ciencia en la que contribuyen mujeres y hombres es una ciencia mejor, ya que tiene una perspectiva más amplia, más diversa y tiene la posibilidad de analizar los problemas de distintas perspectivas. Permite analizar problemas que no se ven sino es gracias a la participación de mujeres en los grupos de investigación.

Esas tres razones interactúan fuertemente y la UNESCO está muy activa en esta área.

 

¿Qué se está haciendo desde la UNESCO?

La equidad de género es nuestra prioridad global junto con África. En ese marco tenemos el trabajo conjunto con la fundación L’oreal en el que mostramos modelos diferentes a las que aparecen en la TV, ellas son modelos científicas para que las niñas vean que ser científica es una opción y que no hay ninguna razón por la cual no puedan aspirar a ser científicas.

Por el otro lado, desde la perspectiva de la política y de la medición tenemos un programa llamado SAGA que está dedicado analizar la situación de la mujer en la ciencia para entender cuáles son las barreras que tiene la mujer desde la escuela hasta la universidad.

En ese sentido, no es simplemente que deba haber más mujeres entrando a la carrera científica, sino que la carrera científica debe repensarse para tener un componente de equidad, donde todas y todos tengan las mismas oportunidades.