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Campamentos y eventos científicos para ayudar a las niñas del mundo entero a descifrar el código

29 octubre 2019

“He descubierto hasta qué punto la ciencia resulta interesante y que puedo estudiarla al igual que los niños”, afirmó Bridget Tsagli.

Bridget, como muchas niñas jóvenes de Ghana y de todo el mundo, se veía frenada por las normas de género, los prejuicios y las expectativas que influían en las materias que estudió y socavaban su confianza para poder realizar sus sueños. Como parte de un proyecto de la UNESCO en Ghana, pudo informarse sobre las ciencias mediante eventos durante los cuales las niñas refuerzan sus competencias e interactúan con mujeres científicas.   

En Corea, las niñas también pudieron descubrir las ciencias gracias a los campamentos científicos organizados por el Grupo CJ. Asociado con la UNESCO en el ámbito de la educación de las niñas desde 2014, el Grupo CJ organizó el año pasado su segundo “Campamento científico para niñas” en Corea. Este campamento de verano de tres días es parte de la alianza UNESCO-CJ en lo relativo a la educación de las niñas, que tiene como objetivo proporcionarles un entorno educativo sensible a las cuestiones de género y un futuro más brillante gracias a la educación.

En general, las niñas se encuentran particularmente menos representadas en la enseñanza de las ciencias, la tecnología, las matemáticas y la ingeniería (STEM). Según un informe de la UNESCO titulado “Descifrar el código: la educación de las niñas y las mujeres en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM)”, en la educación superior, las mujeres representan solo el 35% de todos los estudiantes matriculados en el ámbito de estudios vinculado con las STEM, y solo el 3% de los estudiantes de la educación superior que deciden realizar estudios en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), una cifra mucho más alarmante. 

En la República de Corea, las niñas tienen acceso a la educación superior y hacen grandes progresos en numerosos ámbitos universitarios. No obstante, aún quedan esfuerzos por hacer en determinados ámbitos tales como la informática o la ingeniería, en los que se constata una cantidad inferior de mujeres.   

Para reducir la brecha, se dio inicio a campamentos científicos con el objetivo de proporcionar un punto de acceso a las niñas de la República de Corea en lo relativo a la enseñanza científica. “Estamos convencidos de lo importante que resulta apoyar la creatividad de las niñas y reforzar su capacidad para que puedan realizar sus sueños”, afirmó Heekyung Jo Min, Vicepresidente Ejecutivo de Corporate Shared Value, en el CJ CheilJedang.

Este año, 40 niñas entre 14 y 16 años de edad se reunieron para recibir información sobre las ciencias, y especialmente sobre la tecnología alimentaria.

© CJ CheilJedang

Las niñas visitaron el Blossom Campus, el mayor centro de producción alimentaria del CJ, y exploraron la fábrica inteligente de alta tecnología en la que la transformación alimentaria está completamente automatizada. Asimismo, participaron en un curso especial titulado “Los científicos que cambiaron el mundo”, animado por Impossible Science Institute, un canal de YouTube coreano muy conocido que cuenta con 126.000 suscriptores. Esta lección incitó a las niñas a apropiarse de las ciencias, a la vez que se les hizo entender que no se trataba de algo difícil ni fuera de su alcance. Las niñas pudieron visitar el laboratorio y asistieron a una clase de tecnología alimentaria impartida por investigadores internos.  

También se puso en marcha un programa de tutoría para que las niñas participantes pudieran encontrarse con los investigadores del ámbito agroalimentario en el CJ, hacerles preguntas y adquirir nuevas competencias.

“Nos hallamos de cara a la cuarta revolución industrial y necesitamos nuevos talentos dotados tanto de conocimientos científicos como de sensibilidad humana”, afirmó Min.

Desde 2014, la alianza UNESCO-CJ tiene como objetivo proporcionar un mejor entorno de aprendizaje y un futuro brillante para las niñas mediante la educación. El grupo CJ es también un donante importante del Fondo Malala de la UNESCO para el derecho de las niñas a recibir educación, que incrementa el acceso de las niñas a una educación de calidad, en particular en los países afectados por conflictos y desastres.   

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