Oped

El avance responsable del progreso científico

27/08/2020
Montevideo, Uruguay

Tarde o temprano la inteligencia artificial nos atravesará a todos ofreciendo un sinfín de oportunidades, pero también presentando riesgos e incertidumbres, frente a las cuales es categórica la necesidad de diseñar marcos normativos que orienten el rumbo a seguir. ¿Hacia dónde vamos como humanidad? Este es el editorial de Lidia Brito, Directora de la Oficina Regional de Ciencias de UNESCO para América Latina y el Caribe

La inteligencia artificial ha devenido en una de las intervenciones tecnológicas más relevantes del siglo XXI. Su impacto involucra todos los aspectos de la vida de las personas, sus relaciones sociales, económicas, políticas y culturales, así como las interacciones de las mismas con otras formas de vida y el ambiente, determinando un verdadero cambio civilizatorio. Junto a las biotecnologías, como la genómica, la biología sintética y a la física, nos abre el campo de la llamada cuarta revolución.

Tarde o temprano la inteligencia artificial nos atravesará a todos y a todo. Aspectos tan diversos como la producción, el empleo, el conocimiento, la salud, la economía y el desarrollo, se verán implicados ofreciendo, afortunadamente, un sinfín de oportunidades, pero también presentando riesgos e incertidumbres, frente a las cuales es categórica la necesidad de diseñar marcos normativos que orienten las acciones y las decisiones a seguir y las políticas públicas que elaboren los estados poniendo luz en el camino que que conduce hacia donde vamos como humanidad.

UNESCO ha visualizado con claridad la relevancia de estas transformaciones y en particular las implicancias éticas que la investigación, el diseño, el desarrollo, la utilización y el impacto de la inteligencia artificial tendrán en la vida de las personas en el mundo. Todos los sectores de la organización se han abocado a desarrollar actividades para promover el debate, la reflexión y los intercambios interculturales y plurales, para brindar normativas que orienten las políticas que regularán este desarrollo.

Nuestra oficina colaboró con el gobierno argentino en la realización de una consulta regional los días 3 y 4 de agosto pasados, sobre el primer borrador de una recomendación global sobre ética para la Inteligencia Artificial. Para ese fin se convocaron a 70 expertos y expertas en diversos campos de abordaje de la Inteligencia Artificial provenientes de 14 países de la región. Participaron una amplia gama de partes interesadas, incluida la comunidad científica de distintos campos del conocimiento, personas de diferentes antecedentes culturales y perspectivas éticas, la sociedad civil, y el sector tanto público como privado, además de jerarquías de la UNESCO. Esto permitió iniciar formalmente un proceso inclusivo y multidisciplinario que contribuyó al enriquecimiento del primer borrador de la Recomendación que se puso a consideración.

Por otro lado, la convocatoria nos permitirá dar los primeros pasos para la creación de una Red LAC sobre Inteligencia Artificial. La red será el camino para promover los intercambios, difundir y construir nuevo conocimiento de modo colaborativo, promover la reflexión crítica y las miradas éticas junto a expertos de la región vinculados a distintas áreas, con el fin de crear valor conjunto útil para diseñar políticas públicas que guíen la investigación, el desarrollo y aplicación de la inteligencia artificial de forma técnicamente robusta y éticamente correcta.

Nos complace que nuestra oficina participe cabalmente con este proceso de impacto mundial para abrir juntos la puerta a un debate plural sobre los desafíos científicos, éticos y sociales que nos dirigen a un futuro promisorio, pero que nos alerta sobre precauciones que debemos saber identificar a tiempo.