Oped

Aprendizaje y colaboración

04/02/2021
Montevideo, Uruguay
17 - Partnerships for the Goals

Hace un año atrás escuchamos por primera vez hablar sobre el avance de un virus de alta capacidad de contagio, que se propagaba silenciosamente por algunos países del mundo, sin imaginar que eso desataría una pandemia inédita a nivel global. De manera inesperada la humanidad comenzó a transitar un proceso que todavía no tiene definido un desenlace específico. Sin embargo, gracias a la cooperación de todo el sistema científico global fue posible conseguir un enorme capital de conocimiento, capaz de generar beneficios colectivos en el peor momento de esta crisis.

Esa es una de las claves más valiosas que desde nuestra oficina hoy deseamos destacar. La ciencia y la cooperación para hacer frente a la incertidumbre. Un binomio que nos permite, en la actualidad, iniciar un nuevo año con un puñado de garantías que, hace doce meses, no teníamos. El sistema científico mundial, junto con sus valiosos investigadores e investigadoras, han conseguido desarrollar en tiempo récord un listado de vacunas que empiezan a distribuirse globalmente, trayendo esperanza y tranquilidad en cada etapa recorrida.

Este proceso permitió un mayor involucramiento de la gente con la actividad científica, como pocas veces antes se había conseguido. En distintas latitudes y frente a diferentes culturas, la ciencia ha demostrado la fortaleza que implica su desarrollo como prioridad política para mejorar la vida de la gente en todos sus niveles. La ciencia logró visibilizar su potencial para contribuir con un mundo más sostenible, si se alinean los intereses en el sendero correcto.

El 2021 nos recibe con experiencia y conocimiento. Con esperanza. Con más sensibilidad. Aunque también, con mayores incertidumbres que las que vislumbramos el año pasado, antes de que llegara la pandemia. Somos frente a eso más responsables. Nos encontramos preparados y habiendo tomado nota de dónde se ubican los grandes desafíos para trabajar, con la total convicción de que el aprendizaje todavía se mantiene activo y que se necesita de toda nuestra responsabilidad para poder triunfar. Es por eso que estamos desarrollando herramientas de fact-checking para combatir el fenómeno de la desinformación, para construir sociedades de conocimiento más y mejor informadas. Nuestro espíritu, entonces, es y será identificar oportunidades y colaborar incansablemente con todo el sistema global para consolidar las fortalezas que podemos obtener como humanidad.

Comenzamos este año con cantidad de proyectos íntimamente ligados a ese compromiso: ampliando lazos y apostando por el desarrollo de la cultura, contemplando los nuevos retos de los procesos educativos, comprometidos con el medio ambiente y la ética en todos sus niveles, y celebrando, con entusiasmo, los 50 años del Programa MAB. Asimismo, quiero recordar que el próximo mes de abril, lanzaremos CILAC 2021: el Foro Abierto de Ciencias de América Latina y el Caribe, para abordar los desafíos del siglo XXI, a la luz de la nueva realidad que nos impuso la pandemia, en el marco de la Agenda 2030. Invitamos, también, a resaltar el rol de las juventudes en este proceso enriquecedor, y así acercarnos a un mundo más justo.

En esta oficina estamos profundamente entusiasmados por extender y ampliar nuestros compromisos con la región. Allá vamos.

Feliz comienzo de año para todos y todas.

Lidia Brito
Directora
Oficina Regional de Ciencias de la UNESCO
para América Latina y el Caribe