Apertura de la 206ª reunión del Consejo Ejecutivo por la Directora General de la UNESCO: “Anclar nuestro mandato en los retos de hoy y de mañana”

08 abril 2019

infocus_azoulay_ex_bd2.jpg

© UNESCO/C. Alix

En su discurso de apertura de la 206ª reunión del Consejo Ejecutivo, la Directora General de la UNESCO, Audrey Azoulay, acogió con beneplácito la renovada confianza en la UNESCO. También destacó la necesidad de seguir fortaleciendo la capacidad de la Organización para responder a los retos actuales en las esferas de la inteligencia artificial, la educación de las niñas y las mujeres, la libertad de prensa y la lucha contra el extremismo violento.

“Es nuestra responsabilidad colectiva, para estar a la altura de las circunstancias, reducir las tensiones políticas y, al mismo tiempo, avanzar en lo esencial, es decir, anclar nuestro mandato en los desafíos de hoy y de mañana, en una institución modernizada y eficaz, en consonancia con la ambición del Secretario General de las Naciones Unidas”, dijo la Directora General, que recalcó: “La primera condición para un multilateralismo efectivo es la unidad”. A este respecto, la Directora General subrayó la voluntad de la Secretaría de proseguir la labor de mediación para alcanzar consensos en el Consejo Ejecutivo, como ha ocurrido con todos los textos relativos a Oriente Medio adoptados por el Consejo Ejecutivo y el Comité del Patrimonio Mundial desde su llegada al frente de la Organización.

También abogó por el desarrollo de la diplomacia del patrimonio al servicio de la paz, lo que condujo a la inscripción conjunta, el pasado mes de diciembre, por parte de las dos Coreas, de un deporte de lucha tradicional en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La iniciativa “Revivir el espíritu de Mosul”, prosiguió, es otro símbolo de la acción de la UNESCO en favor de la paz.

En términos más generales, la Directora General recordó la magnitud y la profundidad de la contribución de la UNESCO al Programa 2030, como se desprende del reciente estudio realizado por la Red de Evaluación del Desempeño de Organizaciones Multilaterales (MOPAN), que evalúa a las organizaciones multilaterales con el apoyo de 18 Estados. En particular, en esta evaluación se reconoce la contribución de la UNESCO en el ámbito crucial de la educación. A este respecto, la Directora General dijo: “Debemos considerar también a la educación como una fuerza capaz de hacer frente a los desafíos del siglo XX”, refiriéndose en particular a la educación de las niñas y las mujeres, la educación de los migrantes, los refugiados y las personas desplazadas y la necesidad de elaborar nuevas normas en materia de enseñanza superior. En la próxima Conferencia General, que se celebrará el próximo otoño, se someterá a la aprobación de los Estados Miembros una convención sobre la convalidación de títulos de enseñanza superior.

La UNESCO también está trabajando en el establecimiento de normas en el ámbito de la ciencia, con una recomendación sobre la ciencia abierta que se presentará a los Estados Miembros. En la encrucijada del desarrollo, la investigación y la educación superior, la “ciencia abierta” es un derecho humano a compartir el progreso científico y sus beneficios, subrayó la Directora General.

La Directora General concluyó su intervención con un repaso del estado actual de la reforma de la Organización, que ya ha permitido “sentar las bases de una mejor cultura de gestión” y “una mayor transparencia de los procesos, una mejor evaluación y una mayor movilidad”. Por último, acogió con beneplácito el aumento sustancial en 2018 de las contribuciones voluntarias de los Estados Miembros de la UNESCO, hasta un 35%, símbolo de su “renovada confianza” en la Organización.