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Aguas de Latinoamérica y el Caribe: contribuciones en tiempos de COVID-19

16/04/2020
Montevideo, Uruguay
06 - Clean Water and Sanitation
17 - Partnerships for the Goals

Una adecuada gestión integrada de los recursos hídricos es de las herramientas más potentes para asegurar el suministro de agua potable y el tratamiento de aguas residuales. En una situación de pandemia evitará significativamente la propagación de la enfermedad.

“Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos” es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas y refuerza claramente la necesidad de asegurar que estos recursos estén disponibles para todas las personas. Sin embargo, muchos no tienen acceso a este recurso. Y si el agua con la que dispone una comunidad no es segura, o sus sistemas de saneamiento no cumplen con los requerimientos básicos, el agua puede convertirse en un transmisor de enfermedades.

A la hora de asegurar el suministro de agua potable y el tratamiento de aguas residuales, una adecuada gestión integrada de los recursos hídricos es de las herramientas más potentes. En una situación de pandemia evitará significativamente la propagación de la enfermedad.

¿Quiénes participan de la gestión de los recursos hídricos? Dependiendo de cada comunidad, en la gestión del agua participan políticos, empresarios, tomadores de decisión, comunidad científica y habitantes de los territorios. El rol de científicas y científicos será el de brindar información segura y de calidad para que las acciones que se tomen estén respaldadas por resultados investigaciones y prácticas.

La comunidad científica cuenta con numerosos espacios de intercambio de conocimiento. Las circunstancias actuales de distancia social provocada por la pandemia del COVID-19 no son un obstáculo para continuar tendiendo puentes en ciencia, Así, los expertos en agua aprovechan las herramientas virtuales para reunirse y compartir soluciones que atiendan las diversas realidades entorno a la gestión de las aguas. Uno de los temas más importantes es la recomendación de las autoridades de lavarse las manos con agua y jabón. En América Latina al menos 65 millones de personas no tienen acceso al agua y jabón, y lavarse las manos se convierte en una tarea no tan simple.

Para escuchar de primera mano sobre las realidades de los países de Latinoamérica y el Caribe y sus aguas, el pasado jueves 2 de marzo de 2020 durante el webinar “Herramientas de gestión para el sector hídrico de América Latina y el Caribe para enfrentar el COVID-19” lograron reunirse casi 400 expertos y tomadores de decisión en materia de recursos hídricos de la región. La ocasión fue coorganizada por la Organización Panamericana de la Salud y el Programa Hidrológico Intergubernamental de la UNESCO en América Latina y el Caribe.

65 millones

de personas no tienen acceso al agua y jabón en ALC

15 millones

de personas defecan al aire libre en ALC

Palabras de los participantes

La Sra. Lidia Brito, Directora Regional de Ciencias de la UNESCO en América Latina y el Caribe, remarcó los retos del sector hídrico para garantizar la igualdad en el acceso al agua y saneamiento en este momento tan complejo. Es un sector que debe estar al frente y para ello es necesario reforzar alianzas en la región para buscar respuestas de manera conjunta.

El Sr. Marcelo Korc, Jefe de la Unidad de Cambio Climático y Determinantes de la Salud de OPS/OMS, señaló asimismo el gran desafío de la región dadas las dificultades en el acceso al agua potable y al saneamiento. Esta coyuntura es una oportunidad para mitigar el impacto de la pandemia a través de acciones mancomunadas con las autoridades de agua, facilitadas y coordinadas a través del diseño de una “hoja de ruta” conjunta.

La relación entre agua, saneamiento e higiene en la prevención del COVID 19 fue abordada por la Sra. Patricia Segurado, Asesora Regional de agua y saneamiento OPS/OMS, quien remarcó la importancia de la prevención en una región donde los desafíos para el acceso, pero también para inversión en la gestión del agua potable y saneamiento, generan un riesgo real. En muchos países, menos del 1% del PBI se destina a infraestructura, y 15 millones de personas defecan al aire libre en América Latina y el Caribe.

El Sr. Miguel Doria, Hidrólogo Regional del Programa Hidrológico Intergubernamental de la UNESCO, remarcó la importancia de la gestión y gobernanza de los recursos hídricos para el acceso al agua, en particular por las poblaciones más vulnerables, las rurales, y las zonas áridas y semiáridas o con sequías. Por eso destacó que el sector agua sigue operando en situaciones de emergencia, y resaltó la importancia de la comunicación en temas de agua. Se suma también otra potencial situación de riesgo como son las inundaciones, que habitualmente ocurren en algunas partes de la región en estos periodos del año, y que requieren una planificación meticulosa dada la pandemia en curso y las políticas de distanciamiento social.

Según el Sr. Leo Heller, Relator Especial de Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos al agua y al saneamiento, la situación de las personas con mayor vulnerabilidad necesita ser más visible, pues su realidad se verá exacerbada por la pandemia. La altísima urbanización de la región, en especial en los asentamientos informales, implicará impactos que aún no pueden ser medidos. Requerirán una atención especial las personas sin techo, la población en prisiones y las residencias de adultos mayores con bajos ingresos. En relación al acceso al agua potable, el Sr. Heller señaló que nadie puede ser privado del acceso al agua por incapacidad económica, siendo recomendable reconectar a los que no pudieron pagar su factura, y no cobrar agua a las personas con menos recursos.

10 buenas prácticas en México

Establecer los grandes lineamientos para afrontar la pandemia desde el sector hídrico es fundamental para que científicos y tomadores de decisión aúnen sus esfuerzos. Igual importancia tiene el aspecto más práctico de la gestión, es decir, cómo enfrentar los desafíos diarios en el terreno. La Sra. Blanca Jiménez Cisneros - Directora General de la Comisión Nacional del Agua de México compartió 10 prácticas que están llevando adelante en su país:

  • Establecer las prioridades, por ejemplo, asegurar que todos los hospitales tengan acceso al agua segura.
  • Fortalecer el mensaje de ahorro de agua, dado que el consumo se ha disparado en algunas zonas. Las personas con mejor acceso al agua potable deben evitar el gasto para el riego en jardines o en el lavado de los automóviles, y así mejorar el acceso en zonas más vulnerables.
  • Hacer más eficiente la entrega de agua a través de camiones cisterna, estableciendo puntos de entrega en las ciudades, en lugar de repartir casa por casa.
  • Reaccionar rápidamente para evitar el corte del suministro de agua.
  • Apoyar económicamente al sistema que permite el suministro de agua segura, teniendo en cuenta que la producción del alcohol en gel implicaría el doble de costo.
  • Publicar y difundir ampliamente materiales sobre el adecuado manejo del agua y la limpieza de las casas.
  • Realizar compras consolidadas a nivel de país, lo que permite obtener un mejor precio.
  • Evitar que ninguno de los sectores involucrados en el suministro de agua detengan su tarea
  • Trabajar en la sinergia entre los diferentes sectores del gobierno y las empresas privadas, identificando aliados capacitados en la contención de una emergencia, y la posibilidad de la gestión de donaciones.
  • Asegurar la coordinación y cooperación del sector hídrico

El apoyo a través de herramientas económicas es pilar fundamental en este proceso. El Sr. René Gómez-García, Coordinador de la Agenda de Negocios Verdes de CAF, remarcó los instrumentos que manejan a través de la Estrategia del Agua 2019-2022, que la institución desarrolla para promover acceso seguro al agua y saneamiento. Agua, salud, educación y alimentación son las áreas en las que se enfocan estos apoyos económicos para enfrentar los desafíos actuales y futuros.

En conclusión, la suma de esfuerzos y colaboración intersectorial (incluyendo particularmente los sectores de agua, salud, agricultura y energía) y transfronteriza son relevantes para mejorar la gestión y gobernanza de recursos hídricos, y así contribuir para el acceso universal al agua segura, al saneamiento y a la higiene en el contexto de la actual emergencia sanitaria del COVID-19.