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UNESCO Quito y Universidad Casa Grande por un diálogo necesario en el contexto COVID-19: Desinformación ¿Cómo identificarla y abordarla pedagógicamente?

03/07/2020

El jueves, 25 de junio de 2020, tuvo lugar el Webinar “Desinformación durante la pandemia, ¿Cómo identificarla y abordarla pedagógicamente?”, organizado por la Oficina de la UNESCO en Quito y Representación para Bolivia, Colombia, Ecuador y Venezuela y la Universidad Casa Grande de Guayaquil. Se edificó un espacio de reflexión y diálogo sobre los retos que suponen, especialmente en el demandante contexto del COVID-19, el consumo y la generación de información en el escenario servido por el fenómeno de la Desinformación, enfatizando los retos ciudadanos para mantener lo que la UNESCO denomina “las defensas de la mente” en la toma de decisiones “informadas”, que en estos tiempos son asunto de vida o muerte. Igualmente se colocó el interés en los recursos disponibles para generar la competencia del pensamiento crítico y el valor de la responsabilidad ética al compartir información, destacándose la Alfabetización Mediática e Informacional.

Indira Salazar, Oficial de Información y Comunicación de UNESCO Quito, moderadora del Webinar, se dispuso a abrir el debate a partir de unas preguntas centrales en torno a las cuales las personas especialistas invitadas construyeron sus pilares de argumentación con una intención propositiva: ¿Qué está pasando en el ámbito de la información en el escenario del covid-19? ¿Cuál es el impacto específico en nuestras vidas y decisiones? ¿La ciudadanía está indefensa o tiene el poder para tomar decisiones éticas y responsables sobre la información que consume, genera y replica en el ámbito del covid-19? ¿Cuáles son las luces y las sombras de las redes sociales?
 

La Directora de la UNESCO en Quito y Representante para Bolivia, Colombia, Ecuador y Venezuela, Saadia Sánchez Vegas, recordó los retos sociales multidimensionales que emergen en el escenario de la Desinfodemia. La Directora Sánchez enfatizó la importancia de la responsabilidad ética y de las habilidades de pensamiento crítico como punto de partida para combatir el lenguaje de odio, “asumiendo una posición individual que trasciende al contexto social”; y el papel de la Alfabetización Mediática e Informacional (AMI) –herramienta pedagógica propuesta por la UNESCO- “para ir más allá del hecho instrumental de la intermediación tecnológica, de la atractiva instantaneidad de las redes sociales, de la complacencia de la aprobación social en la forma de likes y reproducciones, y apuntar al desarrollo de capacidades para una ciudadanía mundial”.

Miriam Estrada Castillo, directora de la Cátedra UNESCO en la Universidad Casa Grande de Guayaquil, se refirió a la importancia de prestar especial atención, además de la pandemia del covid-19, “a la avalancha de la desinformación que desde las Naciones Unidas y, particularmente desde la UNESCO, se conoce como desinfodemia”. Tal y como apuntó la doctora en jurisprudencia y ciencias sociales y políticas, este fenómeno se ha convertido en un problema de carácter amenazante para los principios fundamentales de la democracia, el estado de derecho y los derechos humanos: “la desinfodemia se extiende por el mundo digital y nuestro mundo real, como reflejo, tan rápidamente como se ha extendido el virus, y utiliza no solamente las plataformas de las redes sociales y el internet para replicar estos contenidos falsos, sino que se aprovecha también de nuestra buena fe, de nuestro miedo, de nuestro desconocimiento, agravados todos por la inmediatez del mundo digital que vivimos actualmente”.

La Consultora Internacional de la UNESCO, Roxana Morduchowicz, abundó en la temática de las noticias falsas y sus particularidades en el marco del contexto actual intermediado por las innovaciones TIC: la rápida viralización de las noticias falsas a través de las redes sociales, el alcance ilimitado de las mismas en un entorno donde los límites espaciales y temporales han desparecido, el anonimato o la identidad falsa como camuflajes para el lenguaje de odio, entre otros. Asimismo, Morduchowicz compartió con la audiencia algunas recomendaciones –aplicables al aula pero también en otros espacios, como el hogar - en aras de promover en la ciudadanía las competencias imprescindibles para aprender a desenvolverse, desde un sentido profundo de la responsabilidad, en un tiempo que exige que todas y todos, independientemente de la edad, asumamos el carácter de nativos y nativas digitales, a través de competencias distintas a la instrumentación tecnológica, y que suponen el ejercicio de valores y pensamiento crítico. 

Hector Luis Bujanda, coordinador de la maestría en periodismo digital de la Universidad Casa Grande, comentó la necesidad de reformular las mallas curriculares ante los temas que han emergido en una era marcada por cambios profundos en la sociabilidad, donde cabe poner el foco en el comportamiento de las personas usuarias que consumen información a través de las redes sociales, esencialmente: se trata de procurar experiencias de aprendizaje donde la persona, “a través de la experiencia, consigue transformar sus sensibilidades y, esto, le permite trascender la lógica de la inmediatez en la que todas y todos nos vemos atrapados una vez que entramos en el juego de las redes”.

En sus palabras de cierre, lndira Salazar invitó a percibir y atender a las otras personas, más allá de las pantallas:  “El espejo de estos tiempos no es la pantalla de un teléfono móvil, aunque resulte muy entretenido: el espejo de estos tiempos es el otro, es nuestro vecino, es la persona que comparte nuestra pantalla, las personas que se han vuelto más vulnerables en esta situación; es el otro, en la solidaridad, en la esperanza, el sentido común, el pensamiento crítico y siempre el respeto por los derechos humanos de los demás”.