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9 preguntas a una militante a favor de la educación de los jóvenes

05 abril 2019

“¡Cuando invertimos en la educación a gran escala, todos nos beneficiamos!”

Les presentamos a la nigeriana Victoria Ibiwoye, representante juvenil ante el Comité de dirección de la Agenda ODS-Educación 2030. Líder juvenil entusiasta, también es fundadora de OneAfricanChild Foundation para el aprendizaje creativo, una ONG centrada en la Educación para el Desarrollo Sostenible y la Educación para la Ciudadanía Mundial en las comunidades desfavorecidas de África.

Con motivo de su participación en el Foro Juvenil organizado por el Consejo Económico y Social (ECOSOC), en Nueva York, entre los días 8 y 9 de abril próximos, Victoria respondió a nueve preguntas acerca de qué piensan los jóvenes sobre el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4.

¿Qué lugar le concedería usted a la educación en el ámbito de los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

La educación constituye la clave en la consecución de todos los ODS, y no cabe ninguna duda de que se encuentra, con toda razón, al centro de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. En un mundo que cuenta con más de 7.000 millones de habitantes, la educación proporciona a las personas y a la sociedad los medios para aprender a cohabitar de manera sostenible. Asimismo, nos incita a actuar de forma responsable al obligarnos a tomar conciencia de que lo que hacemos hoy tendrá una gran repercusión en la vida de las personas y en el planeta en el futuro.

¿Cómo pueden contribuir activamente los jóvenes de todo el mundo a la consecución de las metas del ODS 4 en el seno de sus comunidades?

Siendo yo misma joven, comprendo la necesidad de hacer valer mis derechos cívicos, ya que he podido ver y sentir lo que significa ser privado de una educación inclusiva y de calidad. También he constatado el poder que tiene la educación para romper el ciclo de la pobreza, transformar las vidas y construir sociedades resilientes. ¡Cuando invertimos en la educación a gran escala, todos nos beneficiamos!

En general, los jóvenes están más familiarizados con estos problemas y desafíos en el terreno. Algunos han sido víctimas del sistema, y el conocimiento sólido de estas cuestiones y de las dificultades que conllevan puede incitarlos a encontrar soluciones en ellos mismos. Nuestras experiencias únicas, fundamentalmente nuestras propias historias, pueden constituir una herramienta sólida para llevar a cabo la promoción y obtener cambios significativos en nuestras comunidades.

¿Cómo podemos situar a los jóvenes en el centro del proceso de la toma de decisiones?

Los líderes no deben mirar a los jóvenes solo como beneficiarios, sino también como un grupo que representa prácticamente la cuarta parte de la población mundial. Los jóvenes son agentes societales y nuestras decisiones y acciones tienen un impacto en la sociedad. Considerar a los jóvenes como agentes, poseedores de conocimientos e innovadores abre nuevas oportunidades. Reconocer a los jóvenes como los líderes de hoy da un sentido a nuestra contribución como agentes cívicos autónomos. Los jóvenes son agentes clave de todos los procesos de reflexión en materia de desarrollo. Asimismo, pueden participar en las consultas, la planificación, la aplicación y el seguimiento de cualquier tarea o iniciativa.

¿Qué dificultades encuentran los grupos de jóvenes marginados y cómo podemos solucionarlas?

El problema mundial de los niños no escolarizados – en particular en lo tocante a los niños migrantes o refugiados – ha aumentado con más rapidez que nuestros esfuerzos para contrarrestarlo. Hoy en día, cuatro millones de niños refugiados no asisten a la escuela. Entre las dificultades a las que debemos hacer frente figuran la carencia de homologación o reconocimiento de los diplomas y las competencias en los países de acogida.

Muchos refugiados se ven obligados a huir de sus países de origen sin documentos oficiales – cuando se ven forzados a partir sin previo aviso, no debe sorprendernos que muchos viajan solo con la ropa que llevan puesta. A menudo, los que logran llevar consigo los documentos necesarios se dan cuenta, una vez que se encuentran en seguridad en sus comunidades de acogida, de que estos documentos no son reconocidos.

Sin los documentos necesarios o con documentos que no son reconocidos, muchos refugiados son incapaces de acceder a los servicios esenciales proporcionados por las autoridades en los países de acogida, incluido el acceso a la educación con miras a continuar sus estudios.

¿Cómo podemos garantizar que los sistemas educativos sean más inclusivos e equitativos?

Reconociendo las necesidades de estos grupos y creando un modelo que elimine los obstáculos y las barreras. La comunidad mundial enfrascada en alcanzar el ODS 4 necesita hacer frente al desafío crucial del reconocimiento transfronterizo de las cualificaciones de los niños y jóvenes desplazados o que se han visto obligados a huir de sus hogares, sus comunidades y a interrumpir su educación. Las naciones, las ONG, la industria y todas las partes interesadas en proporcionar educación en todas partes del planeta deben intensificar sus esfuerzos con miras a proveer y preservar una educación de buena calidad para los niños no escolarizados en todo el mundo, en particular a los más desfavorecidos.

¿Cómo deben evolucionar los sistemas educativos para que puedan responder a las necesidades de aprendizaje de los jóvenes?

Hay que cambiar de paradigma hacia las competencias personales, tales como la reflexión crítica, la solución de los problemas, la creatividad y la inteligencia emocional. Debemos velar por que los sistemas educativos sean más fluidos, tendiendo puentes entre los diferentes cursos y grados, y que estos tomen en cuenta no solamente la educación formal, sino también la educación no formal.

¿Se encuentran listos los docentes de hoy en día para formar a los líderes que necesitaremos en el futuro?

No. La mayor parte de los docentes no disponen de lo necesario para formar a los líderes del mañana y no se puede mejorar la calidad de la educación sin dotar a los docentes encargados de esta de las capacidades necesarias. Los jóvenes pueden movilizarse para dotar a los docentes de las competencias que permitirían empoderar a la próxima generación, y los educadores pueden sacar provecho de la digitalización para acceder a las prácticas idóneas en diferentes regiones del mundo. Necesitamos organizar sesiones interactivas e inmersivas con ayuda de la realidad virtual y optimizar constantemente los métodos de aprendizaje con miras a responder a las necesidades generales y específicas por conducto de la inteligencia artificial. Asimismo, necesitamos que la educación haga más hincapié en los derechos humanos, la igualdad de género, la ciudadanía mundial, la paz y la no violencia y la diversidad cultural.

¿Qué competencias y actitudes deben adquirir los jóvenes prioritariamente para construir sociedades justas y pacíficas?

Los jóvenes deben aprender la empatía, la promoción y los derechos cívicos. Este aprendizaje puede llevarse a cabo en los centros educativos, las aulas virtuales, los centros religiosos y en el medio profesional.

¿Cómo lograr que este aprendizaje sea prioritario en todos los lugares?

Los responsables políticos y las partes interesadas clave deben establecer una hoja de ruta que conceda a los gobiernos y a los establecimientos privados a la vez la responsabilidad de promover el aprendizaje a lo largo de toda la vida tanto dentro como fuera de las aulas.