Educar para una sociedad sin trabajo

Alexander «Sasha» Sidorkin - 16 de noviembre de 2020

El espacio LABO Ideas de la iniciativa los Futuros de la Educación se ha concebido para destacar obras académicas y artículos de opinión originales en torno a cuestiones que se están analizando en el marco de dicha iniciativa de la UNESCO. Las ideas y opiniones expresadas en este documento corresponden las de los autores y no reflejan necesariamente el punto de vista de la UNESCO ni comprometen a la Organización.

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En 1930, en plena Gran Depresión, J. M. Keynes escribió el ensayo titulado «Las posibilidades económicas de nuestros nietos». Afirma que «a largo plazo… la humanidad está resolviendo su problema económico» y que este «no es un problema permanente de la raza humana». Prosigue:

Si se resuelve el problema económico, la humanidad se verá privada de su propósito tradicional. ¿Supondrá un beneficio? Si uno cree en los valores reales de la vida, la perspectiva al menos abre la posibilidad de un beneficio.

En los últimos años, algunos economistas serios han empezado a preguntarse sobre la posibilidad de una economía sin trabajo. Otros economistas creen que esas preocupaciones son una versión de la «Falacia Ludita». Mientras que algunos empleos desaparecen, otros se desarrollan y, con el tiempo, la mayoría de las personas encuentran trabajo. Los resultados del debate aún no están claros.

Las sociedades humanas evolucionaron para valorar el trabajo propio. Por mucho que alberguemos sueños milenarios de la era del ocio, de hecho, tratamos a los desempleados muy mal, y los propios desempleados a menudo no hacen gala de grandes mecanismos de superación. En el ámbito de la educación, el problema de la sociedad sin trabajo se presenta del siguiente modo: ¿Cómo convencemos a los niños para que vayan a la escuela, si en el futuro no habrá trabajo para todos o incluso para la mayoría de ellos? ¿Qué puede motivar a los niños y jóvenes a permanecer en la escuela y a aplicar el esfuerzo al aprendizaje? A continuación, consideraré tres ejemplos del trabajo opcional para el que la educación del futuro puede preparar.

Prosumo

El prosumo (producción + consumo) es un fenómeno que se ha hecho visible con el avance de la Web 2.0. Según Ritzer y Jurgenson, el capitalismo temprano en los primeros dos siglos después de la Revolución Industrial estuvo dominado por la producción. Después de la Segunda Guerra Mundial, las economías de los países desarrollados se desplazaron gradualmente hacia el consumo. Ahora asistimos al nacimiento de una economía de prosumo.

Los prosumidores crean contenido en el marco de la Web 2.0. Por ejemplo, Facebook, blogs, Wikipedia, Twitter, Instagram, etc. recogen contenido que la gente crea gratis para otros. Estos son los prosumidores activos. Un subconjunto un poco más exótico de prosumo es cuando una persona produce valor involuntariamente para otros a través del acto de consumo, sin realmente tener la intención de producir algo de valor. Por ejemplo, cada vez que usamos Google aprende algo a partir del uso que hacemos y actualiza sus algoritmos. Otros prosumidores crean valor principalmente para ellos mismos. Se puede hacer intercambiando un poco de trabajo propio por precios con descuento (por ejemplo, la tienda IKEA, Home Depot y la cultura del bricolaje, escaneando y embolsando la compra en el supermercado). Este tipo de prosumo todavía puede percibirse como trabajo, pero se vive como trabajo autónomo, donde los resultados son inmediatamente consumidos por la misma persona que actúa como productor.

Todos los tipos de prosumo descritos anteriormente exigen un determinado nivel de sofisticación, incluida la alfabetización, la competencia matemática y la motivación para consumir productos complejos creados por otros. Un buen prosumidor es una persona a la que le gusta la vida, que tiene la voluntad de consumir de manera amplia y creativa, y a la que no le importa aplicar un esfuerzo trabajando para que su consumo sea más satisfactorio.

Voluntariado

A medida que la sociedad sin trabajo se hace más real, podemos ver que no se va a llenar de ocio. Lo más probable es que sea un mundo con muy pocas personas que tengan muy buenos empleos, mientras que la mayoría de las personas harán voluntariado bajo la presión moral del Estado y con una participación intensiva de este.

Este tipo mundo puede parecer más o menos atractivo, dependiendo de los valores y los temores de cada uno. Y, sin embargo, parece corresponder a la evolución natural de las tecnologías de poder que expuso Michel Foucault. Sus obras demostraron la expansión de las aplicaciones más suaves y menos dramáticas del dolor entre las personas. El voluntariado contemporáneo se asemeja más a los conceptos medievales de servicio que al trabajo remunerado. Se alimenta de consideraciones morales, el sentido del deber y el honor.

¿Qué es un buen voluntario? De entrada, es alguien susceptible a las presiones morales. Un voluntario es una persona la que le mueven consideraciones éticas y que es capaz de empatizar. Al mismo tiempo, los voluntarios deben ser capaces de extraer suficiente placer de su trabajo para que sea motivador. Dicho de otro modo, un voluntario es alguien que es capaz de querer comprometerse.

Autodiseño

Boris Groys examina el problema del autodiseño en el arte, lo que significa que, ahora, el principal objeto del arte es la vida del artista, y no aquello que produce. Los pensadores utópicos del pasado que imaginaban que en el futuro las personas se preocuparían por las artes no podían haber imaginado hasta qué punto tenían razón y no la tenían. Las artes del futuro no resultaron ser tapices o porcelanas, sino exhibicionismo, que es también un arte profundamente democrático de autocreación. La vanidad de la autopresentación no era, por supuesto, algo totalmente desconocido para los antiguos pensadores. El autodiseño masivo se presenta a través de un nuevo tipo de actividad en las plataformas de redes sociales. El Facebooking es una actividad profundamente social, porque cada publicación o comentario individual requiere espectadores, y no tiene sentido sin el botón de «me gusta». La ecología del «me gusta» mutuo selectivo consiste en gestos sociales de aprobación o rechazo.

El Facebooking o el Instagramming son dos especies de una cuidadosa construcción de la propia imagen, principalmente a través de tres tipos de roles y asociados con las actividades. Es sencillo comprobar que resulta difícil diferenciar los roles, y que se trata simplemente de direcciones, no de categorías separadas.

Los conservadores reenvían, un acto que consiste en señalar contenido creado por otros (noticias, trivialidades, imágenes, dichos, etc.)

Los creadores de contenido producen publicaciones originales, blogs, bromas, fotos, poemas, observaciones o comentarios en publicaciones de otros.

Los aventureros o reporteros publican sobre momentos o experiencias personales (por ejemplo, cumpleaños y matrimonios, nacimiento de hijos, graduación de la escuela, nuevos trabajos, enfermedad y recuperación, pero también tragedia y catarsis, viajes, nuevas experiencias, comidas y encuentros aleatorios).

Las tres actividades esenciales de Facebook se entremezclan y tejen una compleja tira cómica altamente intencional de la propia vida. Parecen confirmar la hipótesis de Groys sobre el cambio hacia el autodiseño como fenómeno de masas. De hecho, los usuarios activos de Facebook parecen estar participando en un proyecto para toda la vida, organizado como la construcción de una narrativa multimedia autobiográfica, sin otra motivación que presentarla como un esfuerzo artístico.

Sí, es posible que algún día las escuelas
tengan que preparar a los estudiantes para vivir en una sociedad sin empleo,
es mejor que lo pensemos ahora.

Alexander «Sasha» M. Sidorkin es decano de la Facultad de Educación de la Universidad Estatal de Sacramento en California, Estados Unidos de América.

 

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Sidorkin, A. (16 de noviembre de 2020) Educar para una sociedad sin trabajo. LAB de Ideas de Los Futuros de la Educación de la UNESCO.  Recuperado de https://es.unesco.org/futuresofeducation/ideas-lab/sidorkin-educar-sociedad-sin-trabajo.

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Sidorkin, Alexander. "Educar para una sociedad sin trabajo". LAB de Ideas de Los Futuros de la Educación de la UNESCO. 16 de noviembre de 2020, https://es.unesco.org/futuresofeducation/ideas-lab/sidorkin-educar-sociedad-sin-trabajo.

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