Evaluación de la Calidad de la Educación en América Latina

Nombre del proyecto :

Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE)

Duración del proyecto :

01-03-1994

Lugar :

Francia
Participan en el Laboratorio: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela

Primer Estudio Internacional Comparativo (PERCE 1997)

El PERCE 1997 obtuvo por primera vez información comparativa sobre los logros de aprendizaje de los alumnos de América Latina y el Caribe a nivel regional. Este esfuerzo reflejó uno de los mayores logros políticos en educación en el continente, ya que surgió del acuerdo de 13 países de la región: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Honduras, México, Paraguay, Perú, República Dominicana y Venezuela.

13

países

55.000

estudiantes evaluados

3.675

profesores participantes

Unidos por el espíritu de mejorar la calidad y equidad de su situación educativa, a través de sus sistemas nacionales de medición y evaluación, y la coordinación de la Oficina Regional de Educación de para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago), los países aplicaron entre junio y noviembre de 1997 pruebas de lenguaje y matemática. Junto con las pruebas, se administraron cuestionarios a alumnos, tutores, profesores y directores, para reunir más antecedentes sobre los factores asociados a los niveles de logro. Toda esta información produjo una valiosa base de datos que permite, tanto para cada país como para el ámbito regional, investigar el efecto de un gran número de variables sobre los rendimientos escolares.

El valor del estudio se vio fortalecido porque, además de mostrar los logros de aprendizaje de los alumnos y sus niveles de desempeño, dio a conocer factores asociados a estos resultados. A partir de esta información, no sólo se informó a los gobiernos sobre los aprendizajes de sus alumnos desde una perspectiva comparativa, sino que también se entregaron insumos para alimentar los procesos de toma de decisiones en materia de políticas educativas.

Hallazgos sobre rendimiento educativo

Los primeros resultados publicados a fines de 1998 aportaron algunos indicios de una clara situación de bajos resultados en materia de rendimiento educativo y pusieron de manifiesto la importancia de priorizar una política sistemática, destinada a elevar los rendimientos académicos de los alumnos de la región. Estas y otras conclusiones de la investigación permitieron tomar el pulso a la situación educacional de más de sesenta y cuatro millones de niños y niñas que conformaban el universo de toda la educación primaria en América Latina al momento de aplicar el PERCE.

El hallazgo más significativo fue la dispersión de los resultados obtenidos entre los países, de tal forma que éstos se distribuyeron en tres grupos: el primero, conformado por un solo país que alcanzó un puntaje notoriamente superior al resto; y los otros dos grupos que lograron resultados más cercanos entre sí, con un bajo nivel generalizado de logro. Sin embargo, más allá de las comparaciones entre países, el estudio consideró desde sus inicios realizar un análisis más exhaustivo de los resultados a fin de determinar los factores que pudiesen explicarlos.

Los informes del estudio indicaron que es indispensable hacer un esfuerzo mucho mayor para mejorar los aprendizajes en Lenguaje y Matemática. De manera especial, un mayor énfasis en elevar los niveles de aprendizaje en Lenguaje, ya que compromete todos los demás aprendizajes y las posibilidades futuras de los alumnos en el sistema educativo.

© UNESCO

Factores asociados al aprendizaje

El estudio permitió corroborar lo que otras investigaciones también habían detectado: que los factores externos a la escuela influyen en lo que acontece en ella. Sin embargo, el conjunto de factores asociados a las escuelas explica más de dos tercios de las variaciones en el resultado entre las escuelas. Esto demuestra que, si bien factores externos afectan los rendimientos, la acción pedagógica efectiva conduce a procesos de aprendizaje exitosos.

Entre las conclusiones figura que la falta de equidad puede originarse en el entorno en que la escuela está inserta. La diferencia del rendimiento entre las escuelas es menor que aquella observada en el índice Estatus Socio Cultural (ESC), con sus cuatro indicadores del contexto familiar. Lo que en verdad la escuela hace en la región es compensar las desigualdades y tiene el potencial de paliar los efectos de la inequidad social.

El PERCE 1997 dejó de manifiesto que un buen sistema educativo, o una buena escuela, no tienen por qué ser especialmente onerosos. Dentro de las escuelas estudiadas había algunas que funcionan en condiciones desfavorables, pero comparadas con otras de nivel sociocultural más alto, alcanzaron resultados dignos de destacarse. La forma como se interrelacionan los distintos actores dentro de la escuela era un tema que ameritaba mayor estudio, ya que buena parte de los resultados de los alumnos dependió de la calidad de tales vínculos. Esto fue analizado posteriormente en el Estudio cualitativo de escuelas con resultados destacables en siete países latinoamericanos.

El estudio PERCE recomendó intervenir en aquellos factores que generan un microclima favorable a los aprendizajes en el aula (que los alumnos no peleen, no se molesten y entre ellos haya buenas amistades), a fin de mejorar la calidad de la educación. Debe tenerse presente que los factores emocionales donde descansa este factor son más complejos, que aquellos propios de la inversión en insumos materiales, por lo que su impacto en los rendimientos es más incierto y puede requerir de más tiempo en su instrumentación.

Las diferencias que se verificaron entre los resultados de los estratos demográficos y administrativos obedecen a factores asociados a las familias y a los procesos escolares, y no a los estratos per se. Esto significa que aquellos niños cuyos padres tenían niveles educativos similares, y concurrían a escuelas con procesos similares, tuvieron también resultados semejantes. La diferencia no radicaba en la ruralidad o urbanidad de las escuelas, o en su condición de pública o privada, sino en otros factores, algunos de ellos factibles de modificar mediante políticas adecuadas. Es así como el estudio indicó que en el mejoramiento de la calidad de la educación se debe prestar más atención a lo que sucede con los procesos educativos y a las características que diferencian a las escuelas al interior de cada estrato que a las características de los estratos en sí.

      © UNESCO

      El PERCE entregó también elementos de juicio para configurar un modelo de escuelas eficaces, entendidas como aquellas que logran lo que se espera de ellas, esto es, que los niños y niñas aprendan. A partir de los resultados se desprende que el perfil de tal escuela ideal es aquella en la cual:

      • La biblioteca cuenta con materiales instruccionales y libros en cantidad y calidad suficiente.
      • Los docentes tienen formación inicial postsecundaria, perciben que su remuneración es adecuada y se dedican solamente a enseñar en esa escuela.
      • Los docentes perciben que los resultados positivosde sus alumnos o su fracaso dependen en buena medida de los alumnos mismos.
      • Se incorpora la práctica formal de la evaluación del desempeño de los alumnos.
      • Se privilegia la heterogeneidad no agrupando a los alumnos bajo algún criterio homogéneo.
      • Se procura en el aula la existencia de un ambiente adecuado que propicie el respeto y convivencia armónica entre los alumnos.
      • Los padres se involucran en el quehacer de la comunidad escolar.

      Publicaciones del estudio PERCE 1997