Familia venezolana y acceso al sistema educativo en Chile: “Pensábamos que íbamos a tener algún tipo de discriminación por ser migrantes, pero realmente ha sido muy agradable”
Jesús y Victoria Chacín son padre e hija quienes, junto a la madre de la familia y otros dos niños, forman parte de los cientos de miles de venezolanos que han migrado a Chile en busca de nuevos horizontes.
La familia Chacín llegó a Chile en 2018. Primero llegó Jesús en febrero y el resto de la familia arribó en julio, en pleno invierno austral, luego del término del año escolar en Venezuela.
Al igual que muchos, la primera preocupación familiar, aparte de lo laboral, fue el derecho a la educación de los niños. Y si bien los miedos y las dudas eran bastantes, su experiencia ha sido más positiva de lo que habían esperado.
“Salir de Venezuela fue una decisión dura”, dice Jesús, el padre de familia. “Tuvimos que dejar todo en Venezuela. Dejar todo, vender todo para podernos venir y hacer una nueva vida en familia, comenzar de nuevo. Fue una decisión bastante difícil, más que todo para los niños, porque a ellos les afecta mucho no estar en la misma escuela, tener que hacer nuevas amistades”.
Y a pesar de esas dificultades la familia Chacín ya tiene tres años Chile. Con pandemia y todo dicen que su estadía ha sido grata y su decisión de migrar, acertada.