La seguridad hídrica en América Latina y el Caribe

Nombre del proyecto :

La seguridad hídrica en América Latina y el Caribe

Presupuesto :

0 - 100K$

Duración del proyecto :

01-01-2014

Lugar :

Montevideo, Uruguay
Alcanzar la seguridad hídrica en América Latina y el Caribe, a través de la contribución de los Grupos de Trabajo del PHI-LAC

Los expertos trabajan en América Latina y el Caribe para alcanzar la seguridad hídrica

Los desafíos para alcanzar la seguridad en temas del agua tienen una dimensión local, regional y global. Cuando la cantidad y la calidad para los ecosistemas y sistemas vitales son adecuadas, el agua es un factor crucial para aliviar la pobreza e impulsar el desarrollo social, económico y ambiental.

Dado el aumento poblacional, la degradación de la calidad del agua, los cambios del uso del suelo, y el creciente impacto de las inundaciones, sequías y otros efectos hidrológicos relacionados con el cambio climático, la seguridad hídrica es cada vez más compleja y urgente.

El Programa Hidrológico Intergubernamental se encuentra en su Fase IX 2022-2029 “Ciencia para un mundo con seguridad hídrica en un entorno cambiante”, con un amplio enfoque que queda comprendido en su título y en los temas que aborda:

  • Tema 1: Investigación científica e innovación
  • Tema 2: La educación sobre el agua en la Cuarta Revolución Industrial
  • Tema 3: Reducir la brecha de conocimiento de los datos
  • Tema 4: Gestión inclusiva del agua en condiciones de cambio global
  • Tema 5: Gobernanza del agua basada en la ciencia para la mitigación, la adaptación y la resiliencia

En América Latina y el Caribe, el PHI implementa la estrategia de la Fase IX con Grupos de Trabajo de expertos y oficiales de gobierno, que aportan asimismo a la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el ODS 6

De acuerdo con su área de conocimiento, los Grupos de Trabajo realizan investigaciones, acciones de capacitación, publicaciones y trabajos de campo, para contribuir a los temas de la Fase IX del PHI. Sus trabajos no solo aportan al conocimiento científico y desarrollo de las capacidades humanas e institucionales, sino que también fomentan la cooperación internacional e interdisciplinaria. Asimismo, impactan en la mejora de la calidad de vida en las comunidades y los ecosistemas de la región.