Directora General, Audrey Azoulay

La 39ª reunión de la Conferencia General de la UNESCO eligió a Audrey Azoulay como Directora General de la UNESCO. Inició su mandato, de cuatro años de duración, el 15 de noviembre de 2017.

Audrey Azoulay es egresada de la escuela de administración pública francesa Ecole Nationale d’Administration y del Instituto de Estudios Políticos de París. Es también diplomada en administración de empresas por la Universidad de Lancaster (Reino Unido).

Audrey Azoulay ha trabajado en el sector cultural desde el principio de su carrera profesional. Trabajó por ejemplo en la financiación del sector audiovisual público francés y posteriormente en la reforma y modernización del sistema público francés de ayudas al cine. También fungió como experta en cuestiones de cultura y comunicación en la Comisión Europea.

Nacida en 1972, Audrey Azoulay se desempeñó como ministra de Cultura de Francia desde febrero de 2016 a mayo de 2017. Comenzó su carrera en el sector público audiovisual francés, fue relatora del Tribunal de Cuentas de Francia y asesora jurídica de la Comisión Europea en los ámbitos de la cultura y la comunicación. Además, ocupó sucesivamente los puestos de Vicedirectora de Asuntos Multimedia, Jefa de Finanzas, Asesora Legal y Subdirectora General del Centro Nacional de la Cinematografía de Francia (CNC).

En 2014, siendo asesora cultural del Presidente de la República Francesa, inició la elaboración de un plan de protección del patrimonio en peligro, que puso en marcha en 2016 siendo ministra de Cultura y Comunicación. También se esforzó por promover el acceso de los niños a la cultura mediante la puesta en marcha de programas de educación artística y cultural en el marco de la escuela “Création en cours”, así como para la población regional o los habitantes de zonas de seguridad prioritaria, mediante la creación de infraestructuras culturales innovadoras, llamadas “Microfolies”.

Audrey Azoulay ha defendido activamente durante años en el diálogo intercultural e intergeneracional para promover la educación para todos y la difusión del conocimiento científico y cultural, y su intención es mantener este compromiso al frente de la UNESCO.

Desde la UNESCO, se esforzará por garantizar que la Organización pueda cumplir plenamente su mandato universal de defensa del humanismo y la apertura y desempeñar una función motora en el seno de las Naciones Unidas. Considera la UNESCO un foro en el que se piensa en el mundo del mañana, un foro para la producción de normas que hagan avanzar a la sociedad y un organismo de expertos que ayuda a difundir el conocimiento y en todo el mundo y entre el mayor número posible de personas.

Para Audrey Azoulay, “ninguno de los grandes desafíos del mundo actual puede ser resuelto por un solo país y sin apoyarse en pilares fundamentales como la ciencia, la educación y la cultura. Por consiguiente, la UNESCO puede y debe participar plenamente en un orden mundial basado en el multilateralismo y los valores humanistas”.