Un proyecto cinematográfico con jóvenes indígenas brasileños rompe estereotipos

Un grupo de escolares brasileños se ríen, bailan y se mueven en cuanto miran a unos niños indígenas imitar a Michael Jackson en la pantalla. “¿Es esto Brasil?”, se preguntan al finalizar la proyección de la película sobre la realidad actual de sus colegas indígenas. Estos son algunos de los miles de niños brasileños que están desaprendiendo algunos de los estereotipos más comunes acerca de los indígenas. Y lo hacen gracias a un kit educativo multimedia, único en su género, (accesible en línea aquí) producido por Vídeo nas Aldeias  con la participación de jóvenes directores de cine y sus comunidades, pertenecientes a los asháninkas y guaraníes. 

 

“Si lo comparamos con otros proyectos, este kit tiene una ventaja considerable ya que utiliza el vídeo como herramienta pedagógica, y porque ofrece una perspectiva muy íntima y lúdica producida por jóvenes directores de cine indígenas”, explica Vincent Carelli, director de Vídeo nas Aldeias.

 

Durante los últimos 17 años, Vídeo nas Aldeias ha estado formando a directores de cine indígenas y ayudándolos a producir y distribuir sus películas. Carelli señala que, aunque muchos de ellos se dedicaron luego al periodismo y a la industria del cine, no todos quieren convertirse en profesionales de los medios de comunicación y optan por implicarse en el activismo social. “Muchos están preparados para convertirse en  defensores y líderes de la comunidad, al madurar y ganar el respeto de sus comunidades gracias a su participación en estos proyectos”, sostuvo Carelli. 

 

Esta última iniciativa recibió el apoyo del Fondo Internacional para la Diversidad Cultural de la UNESCO. Los participantes desarrollaron sus talentos para la realización de guiones, la producción y la edición de películas. Las películas que de allí surgieron –y que exploran temas medioambientales, la marginalización y la pobreza de una manera íntima y a veces humorística– ahora forman parte del kit de educación multimedia, que incluye asimismo una guía educativa.

 

Hasta la fecha, más de 2.000 maestros de todo el país ya han descargado el nuevo kit. Asimismo, se ha presentado al Ministerio brasileño de Educación y está a punto de ser adaptado para su distribución en las escuelas primarias de todo el país. Gracias a una nueva ley en Brasil que exige que se enseñe historia y cultura indígena en las escuelas, la demanda de temas  educativos  de interés no hará más que aumentar. Gracias al desarrollo de sus destrezas  y de las redes de distribución, los jóvenes directores y sus comunidades están ahora en condiciones de cubrir este nicho de mercado y, al mismo tiempo, mejorar sus ingresos.

 

“Hemos establecido con los productores indígenas y sus comunidades contratos financieros que aseguran un porcentaje de los ingresos correspondiente a los derechos de autor a los cineastas indígenas y a las comunidades a las que filman. Solo retenemos una tasa de distribución que se dedica, fundamentalmente, a la consecución de nuevos proyectos”, afirma Carelli.

 

Patricia Ferreira es una de las cineastas jóvenes que forman parte del proyecto, además de maestra en una escuela indígena. “Ahora estamos en condiciones de mostrar material elaborado por nosotros mismos y también por otras comunidades indígenas. Esto valoriza la clase y sus contenidos”, explica Ferreira. “La gente joven que participa en el proyecto –agrega Carelli– se siente más cerca de su cultura, valorándola a través de sus propias películas.”

 

Enlaces

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