“De la crisis surgirá un arte brillante” - reactivando la expresión creativa en Mosul

 

Basma El Husseiny ha visto personas y lugares traumatizados por los conflictos. La administradora cultural, con treinta años de experiencia, creó Action for Hope en 2013 para empoderar a la población vulnerable a través de la cultura. Esta organización ha trabajado en el Líbano, Jordania y Egipto.

Miembro del banco de expertos de la UNESCO para la implementación de la Convención de 2005 sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales, Basma El Husseiny se encuentra en la ciudad iraquí de Mosul, duramente golpeada por una serie de conflictos, implementado un proyecto financiado por el Fondo de Emergencia para el Patrimonio destinado a apoyar la reactivación de sectores creativos.

"No hay teatros, ni cine, ni nada. Debemos comenzar desde cero." Los años de guerra que devastaron Mosul no perdonaron a sus infraestructuras culturales. El nivel de destrucción de Mosul excede lo visto por Action for Hope hasta el momento: "El daño es similar al de Alepo", estima Basma. También hay una carencia general de tecnología moderna: “Ninguno de los funcionarios en Mosul estaba usando correos electrónicos. Descubrimos que ninguno de los hoteles tenía una cuenta bancaria. Todas las reservas debían hacerse en efectivo y por adelantado. Esto dificulta por ejemplo la organización de talleres". La ausencia de expertos culturales, debido al éxodo masivo de talentos a lo largo de los años, también fue notable. "No hay organizaciones de la sociedad civil en el ámbito cultural". El Husseiny, sin embargo, no se sorprende: "Debemos comprender que Mosul estuvo en guerra no solo durante algunos años bajo la ocupación del EILL, sino desde 2003".

Casi dos años después de la liberación, esta antigua ciudad tiene un largo camino de recuperación por delante. En marzo de 2019, aproximadamente 305 000 personas de Mosul todavía estaban desplazadas internamente. Un retorno continuo de la población ha tenido lugar casi exclusivamente en la parte este de la ciudad, mientras que el oeste, que sufrió daños mucho más importantes, con algunas áreas declarando más del 50 por ciento de destrucción residencial, permanece en gran medida vacío. Cuando miles de personas carecen de un techo, ¿por qué debería ser una prioridad la reactivación cultural? "Es importante restaurar el sentido de normalidad cuando las personas aún viven bajo el shock posterior al EILL. Psicológicamente, restaurar comportamientos normales en el espacio público es muy importante. Asistir a un concierto por la noche puede hacer que se sientan seguros, en una situación de normalidad. La cultura también puede ayudar a reparar la división de la ciudad. "El trabajo cultural en la zona occidental es especialmente importante, porque la gente necesita volver a conectarse a esta parte de la ciudad. En este momento, es un pueblo fantasma. Es una zona desierta, intimidante", explica El Husseiny. Los programas culturales tienen el potencial de empoderar a las mujeres y a las niñas: "Espero incorporar mujeres jóvenes a nuestro equipo para atraer más mujeres a la labor cultural. Es un desafío, ya que las mujeres no suelen ocupar posiciones de liderazgo." Su visión de la cultura como base para la construcción de la paz refleja la del Fondo de Emergencia para el Patrimonio, un fondo de múltiples donantes creado debido al aumento de ataques directos y deliberados contra la cultura durante los conflictos, incluyendo a los acontecidos en Iraq.

A pesar de la destrucción, Basma también ha sido testigo del renacimiento de la esperanza. "De la crisis surgirá un arte brillante. Estoy segura de eso. Los jóvenes empiezan a crear. Ahora hay dos cafés culturales en la ciudad. Conocí a cantantes creando música, y a jóvenes aprendiendo el maqam de sus mayores, guardianes de esta herencia musical." La organización también ha estado trabajando con una "joven brillante" a quien El Husseiny considera como una posible líder de la renovación del sector cultural de la ciudad. Su misión es "fortalecer capacidades con los iraquíes, pero también con otros expertos de la región árabe. Han sufrido crisis similares, aunque no tan prolongadas o tan violentas como la de Mosul". La colaboración con el Centro de Cine Independiente de Iraq es un ejemplo de este intercambio de experiencias; el Centro dará un taller de cine durante 8 días para capacitar a futuros narradores visuales en Mosul. "La cultura es un catalizador para conectar a las personas. El primer paso es capacitar a las personas en la gestión de proyectos culturales", explica Basma El Husseiny, cuya determinación vibra en su voz.