La Educación superior, ¿y después qué?
Antes sólo unos pocos elegidos pasaban por la universidad para ingresar en la elite de los poseedores del saber. Hoy día son millones: casi todos los países del planeta poseen instituciones de educación superior que acogen a un número cada vez mayor de estudiantes. Pero, ¿qué buscan allí esos jóvenes? ¿Una posibilidad de ascenso social? ¿Un pasaporte hacia el empleo? Sería necesario para ello que la universidad y sus epígonos supiesen responder a las demandas del mundo del trabajo y de sociedades en movimiento. Frente a esas nuevas exigencias, la educación superior tiene aún mucho camino por recorrer para ofrecer a los estudiantes las salidas laborales que reclaman y que las economías, del Norte y del Sur, parecen cada vez menos capaces de proporcionarles.
