El Nuevo Mundo y Europa: confrontación de culturas
Nadie aceptaría en nuestro tiempo la idea de una cultura reservada exclusivamente a un grupo de hombres o a una región aislada del planeta, dejando en la sombra las llamadas "civilizaciones exteriores". Cada día resalta con mayor claridad el fenómeno de la aportación de todas las civilizaciones al avance del género humano; pero el conocimiento de este hecho es fuente inagotable de problemas. La Unesco, desde el instante mismo de su fundación, se ha dedicado a examinar estos múltiples problemas originados por la diversidad de las culturas y por las exigencias de sus relaciones mutuas y ha procurado fomentar una más produnda comprensión entre los pueblos.
En 1954, la Unesco patrocinó dos reuniones internacionales una en cada lado del Atlántico sobre la aportación recíproca del Nuevo Mundo y de Europa en la esfera de la vida cultural, como también sobre el estado actual de las relaciones culturales entre los pueblos de ambos Continentes.
Hoy, este anhelo de una mejor comprensión internacional ha motivado la inclusión de un programa de "fomento de la apreciación mutua de los valores culturales de Oriente y Occidente" entre los tres "Proyectos Mayores" destinados a la próxima Conferencia General de la Unesco que se celebrará el mes de noviembre en la Nueva Delhi.
Es evidente el fenómeno de la interdependencia de las culturas; pero este hecho debe llevarse a conocimiento de los pueblos del mundo, mediante la difusión más apropiada y oportuna que establezca lazos de comprensión internacional, constructiva y duradera. En verdad, los instrumentos de difusión cultural determinan hoy una corriente de intercambio que va, sobre todo, en el sentido de Occidente hacia Oriente, y que reviste en particular la forma de conocimientos científicos y técnicos, lo que produce dos consecuencias contra las cuales es menester ponerse en guardia. La primera es que no se presenta al Oriente de una manera completa, en ningún aspecto, ante las mentes occidentales, y la segunda menos evidente, pero de una importancia asimismo capital es, que por este hecho, las naciones de Asia y de otros Continentes reciben del Occidente una idea que representa de modo bastante inexacto el conjunto de la civilización occidental.
Es de primordial necesidad que se señale el rumbo más apropiado para que cada Continente llegue a conocer y comprender la historia, los orígenes culturales, las obras intelectuales y manuales así como las creaciones del arte y de la sensibilidad de los diversos pueblos que pertenecen a los otros Continentes.
El Correo de la Unesco, que abordó ya este problema en su número de marzo de este año ("¿Pueblos y sucesos desfigurados? Nueva Visión de la Historia") dedica varias páginas del presente número a una forma especial de colaboración entre Oriente y Occidente en la esfera del arte.
