¿La mujer, es un ser inferior? Su acción en la sociedad, la política, el trabajo, la educación, la familia

A través de la historia del género humano, la mujer ha ocupado el primero o el último peldaño de la sociedad; pero nunca fué considerada igual al hombre. Durante siglos, ha sido tratada como un ser inferior. Se la ha destinado a los más humildes menesteres y a veces a los trabajos más penosos con una irrisoria recompensa. Muchas veces no ha recibido educación suficiente y se le ha negado aún los derechos más fundamentales. Es verdad que algunas mujeres han desempeñado un papel más noble e importante en la vida social ya que las hemos visto bajo el manto augusto de las reinas o consejeras de los gobernantes pero la alternativa ha sido siempre la misma: la esclavitud o la investidura regia.

El reconocimiento de las mujeres como ciudadanas en un plano de igualdad con los hombres es una noción totalmente moderna que se puede contar como una de las conquistas de nuestro siglo.

Hay una gran distancia desde la época de la mujer romana sometida a tutela perpetua, bajo el punto de vista jurídico, hasta los días de la publicista inglesa Mary Wollestonecraft que despertó la atención universal con su "Vindicación de los derechos de la Mujer" al finalizar el siglo XVIII. Hay quizás una mayor distancia aún, ya no en el tiempo sino en la velocidad del progreso, desde el cuadro de la mujer en su hogar, rodeada de sus hijos, hasta la moderna directora de empresa o la mujer que asiste a un congreso internacional y actúa en un plano de igualdad con sus colegas del sexo masculino. Innumerables mujeres han escogido este camino, en los últimos cincuenta años, y muchas más vendrán a acrecentar sus filas en los años futuros.

La igualdad de derechos de las mujeres y de los hombres es reconocida ahora por gran número de países. De modo expreso, se consignó la igualdad política de la mujer en la "Carta de las Naciones Unidas" y se la proclamó para todo el mundo en la Declaración Universal de Derechos Humanos adoptada hace siete años 10 de diciembre de 1948 en cuyo texto se puede leer que todos somos "libres e iguales en dignidad y derechos... sin distinción alguna de raza, color, sexo..." 

La Unesco, define en su Constitución sus propósitos de contribuir a la colaboración entre las Naciones mediante la educación, la ciencia y la cultura "a fin de asegurar el respeto universal a la justicia, a la ley, a los derechos humanos y a las libertades fundamentales... sin distinción de raza, sexo, idioma o religión". La Constitución añade que, para realizar esta finalidad, la Unesco dará nuevo impulso a la enseñanza popular y a la difusión de la cultura "instituyendo la cooperación entre las naciones con objeto de fomentar el ideal de la igualdad de posibilidades de educación para todos, sin distinción de raza, sexo ni condición social o económica alguna". Con ocasión del Día de los Derechos Humanos, " El Correo de la Unesco " dedica este número a señalar los adelantos conseguidos por la mujer en los últimos años, en su lucha por la igualdad de derechos con el hombre.*

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Noviembre de 1955