50 millones de desempleados
Cincuenta millones de desempleados, 300 millones de subempleados, 1.250 millones de nuevos empleos que deberán crearse de aquí al año 2000 (de ellos 1.060 millones en los países en desarrollo): por pavorosas que sean estas cifras del Departamento de Estadística de la Organización Internacional del Trabajo, no reflejan en toda su magnitud el candente problema mundial del empleo. Por ejemplo, la relativa a los desempleados sólo tiene en cuenta a las personas que buscan trabajo y que están inscritas en los servicios nacionales del empleo.
En cuanto al subempleo, su importancia es seguramente mayor que la indicada por las estadísticas ; así, en los países del Tercer Mundo hay múltiples actividades cuya remuneración no permite a los trabajadores pobres satisfacer ni siquiera sus necesidades básicas. Entre las principales victimas de tan grave situación figuran los jóvenes, los que buscan empleo por primera vez y las mujeres.
