Juan Amos Comenius, apóstol de la educación moderna y de la comprensión internacional
Cuando, en el mes de noviembre del año pasado, la Delegación de Checoeslovaquia a la IX Conferencia General de la Unesco reunida en la capital de la India propuso que la Organización participara en la celebración del tercer centenario de las obras didácticas completas, Opera Didáctica Omnia, de Juan Amos Comenius, mediante la publicación de un florilegio de páginas escogidas del gran pedagogo, los Delegados de los diferentes países aprobaron esa resolución por unanimidadTal voto unánime, raramente obtenido en las asambleas intergubernamentales, es más elocuente que todos los comentarios y constituye un testimonio irrebatible de la voluntad que anima a los 79 Estados Miembros de la Unesco de celebrar juntamente con la nación checoeslovaca la fecha memorable en que se publicó por vez primera, entre otras obras, la llamada Gran Didáctica de Comenius, conocido por los españoles con el nombre de Comenio. En ese libro célebre, los educadores de hoy ven la primera expresión completa de una ciencia de la educación y un punto de partida de las teorías modernas de la enseñanza.
¿Por qué debía la Unesco participar de este modo en la celebración del trascendental centenario? Sería interesante extraer de la Gran Didáctica y de la Pampaedia algunas frases del maestro que podrían figurar como epígrafes de los principales capítulos del programa de la Unesco. "La edad de cada hombre es su escuela, desde la cuna hasta la tumba" ¿No es esta sentencia el principio de la educación permanente, tanto de los adultos como de los jóvenes? La afirmación "ante todo, para saber leer y escribir es necesario que todo el mundo lo aprenda" podría ser la divisa de la lucha contra el analfabetismo. Lo que la Unesco traduce por desarrollo universal de la enseñanza primaria gratuita y obligatoria se contiene en el principio de Comenius de que «toda la juventud, de cualquier sexo que sea, debe ser enviada a las escuelas públicas". Y en su frase «es menester que nadie sea excluido, ni menos impedido, de aprender la cordura y de formar su espíritu" se encuentra el principio de la igualdad de acceso a la enseñanza y a la cultura, sin distinción de sexo, fortuna, religión u origen social. ¿No llegó el gran pensador moravo a concebir la fundación de un "Consejo de las Luces", organización internacional para la educación, la ciencia y la cultura, lejana prefiguración de la Unesco?
Todas estas ideas, difundidas por el gran precursor sobre la Europa atenta, hace trescientos años, no han perdido su vigor ni su eficacia. Aunque en nuestros días son generalmente aceptadas, es menester que en todas partes se transformen en hechos. Todavía queda por realizar un esfuerzo gigantesco para el que todos los pueblos deben reunir sus recursos con el fin de que esas ideas penetren finalmente en las instituciones y en la mente de los nombres del mundo entero.
La actualidad del mensaje de Comenius impulsa a la Unesco a esforzarse por hacer conocer y apreciar mejor la obra del pensador eminente, respondiendo así al anhelo oportuno del pueblo checoeslovaco. La participación de la Unesco en esta conmemoración tiene, de esta manera, el sentido de un homenaje de respeto y de gratitud hacia el apóstol, en quien reconoce su antecesor espiritual.
Jean Thomas, Subdirector General de la Unesco
