Día de las Naciones Unidas, 24 de octubre de 1950: y la paz reinará
"Y la paz reinará"...Hemos adquirido el compromiso. solemne, "nosotros, los pueblos de las Naciones Unidas", es decir, las nueve décimas partes de la humanidad, ya que nosotros no queremos seguir conformándonos con remotas esperanzas, ni nutriéndolas de hermosos discursos o de buenas intenciones, donde suelen perderse con demasiada frecuencia las buenas voluntades: todos nosotros compartimos un sentimiento de impaciencia, pues hoy el ser impacientes constituye el deber moral de la época.
Hace cinco años que definimos la Paz de acuerdo con los fines y con los medios. Así, lo proclamamos en una Carta donde se pretendía tener en cuenta cuantos sacrificios, sangre y lágrimas habia costado una guerra inmisericorde. Deciamos concretamente que estábamos « resueltos a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra".
"¡Y la paz reinará!" Los pueblos del mundo entero manifestaron de nuevo esta voluntad formal al celebrar el 24 de octubre de 1950 el quinto aniversario del día en que la Carta de las Naciones Unidas se convirtió en ley suprema universal.
Pero la paz no es la simple ausencia de guerras y conflictos. Si asi la definiéramos cometeríamos un grave error para gozar de la "tranquilidad del desordena, hecha de renunciamientos y cobardías.
La paz también ha de tener sus "héroes", contar con hombres que no se conformen en reposar sobre sus laureles ; debe tener en su haber el entusiasmo, el valor, la energia y la inteligencia para poder luchar contra sus enemigos, esos enemigos que podriamos llamar "hereditarios": el hambre, la enfermedad, la ignorancia...
La paz que quieren las Naciones Unidas y que se esfuerzan por todos los medios en establecer no es una simple tregua, tiene el valor de lo constructivo y de lo perdurable. Y entre las "nuevas armas" de que hoy dispone la paz, ninguna quizás mas importante que el programa de Ayuda Técnica para el Fomento Econjmico de las Naciones Unidas, que ofrece a los hombres "la posibilidad de asegurar esta paz en el derecho y la libertad, la única conforme con su dignidad".
